Alto y claro
José Antonio Carrizosa
Vox y la ola del cabreo
Danas, trenes de borrascas, temporales, lluvias y vientos persistentes e intensos que provocan desbordamientos, inundaciones, derrumbamientos y cuantiosas calamidades que desplazan a muchos ciudadanos de sus casas en masivos y penosos desalojos, constituyen una actualidad caótica y lamentable. Como en otros desastres estas desgracias ponen a prueba nuestra capacidad de resistencia, pero también de nuestras limitaciones, carencias y errores que nos traen las trágicas consecuencias que todos lamentamos. Una errónea planificación urbanística, la construcción en zonas inundables, la falta de limpieza de cauces y arroyos,y otras tantas deficiencias aumentan la gravedad de estos grandes anegamientos y riadas. Tan angustiada situación que hemos sufrido estos días han puesto al descubierto inquietantes deficiencias en algo tan importante y tan vital como las presas, sobre las que los ingenieros y expertos advierten unas deficiencias en su mantenimiento, en las revisiones de sus sistemas de seguridad, en sus presupuestos, que elevan a un 52 por ciento los embalses que presentan inquietantes fallos.
Si tan alarmante situación nos sobresalta hemos de unirla al desesperante estado de nuestros ferrocarriles que pasan por una crisis insostenible, que merecería capítulo aparte, además de nuestras carreteras, que en el caso de Huelva se unen a la falta de infraestructuras hidráulicas que tan grandes perjuicios ocasionan a nuestra agricultura, la industria y otros aspectos de la economía provincial. Sin olvidar el grave estado que sufren nuestras playas sin que por parte del Gobierno se planteen soluciones definitivas e inmediatas en torno al urbanismo costero, son las carretera –sin inversiones desde hace tantos años– las que presentan un estado lamentable.
Tanto es así que la Cámara de Comercio de Huelva manifestaba su “profunda preocupación” por el estado general de las carreteras provinciales e interprovinciales, que se encuentran en muchos tramos “impracticables, con riesgo evidente para los usuarios y con consecuencias negativas para la actividad económica de la provincia”,
Situación que se agrava mientras Huelva sigue “incomunicada por ferrocarril, lo que obliga a empresas y ciudadanos a depender del transporte por carretera”.
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