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En Europa sí duermen

Sánchez nunca habría sido presidente sin la ayuda de Iglesias en la moción contra Rajoy. Se lo paga con crueldad

Europa estaría muy mal si tuviese 19 primeros ministros sin dormir, intranquilos por la noche, temerosos de que les montaran una conspiración sus coaligados. Imaginen a los 38 partidos socios de esos asustados jefes de gobierno creando corralitos en los países en los que comparten el gobierno dos (Austria, Bulgaria, República Checa, Croacia, Irlanda, Italia, Lituania, Rumanía, Suecia), tres (Alemania, Eslovaquia, Estonia, Hungría, Luxemburgo), cuatro (Holanda y Bélgica en la última coalición), cinco (Eslovenia y Letonia) y hasta seis formaciones distintas como en Finlandia.

Esa pesadilla es la que asusta al neófito presidente español, que se mira en el espejo danés o portugués, un pequeño y un mediano país. Y por eso lleva a uno de los grandes socios de la Unión Europea a nuevas elecciones. El pobre ha dicho que si Podemos estuviese en su gobierno él no pegaría ojo. Habría que preguntarle, ya en serio, por qué ha señalado como socio preferente a Podemos, nadie le obligaba y la aritmética le daba una mayoría amplia en el Congreso sólo con Ciudadanos. Pero Sánchez, y antes que él Rivera, han desoído semejante claro mensaje del 28 de abril. Las encuestas dicen que la repetición beneficia al bipartidismo: PSOE y PP subirían más de dos puntos. Bajarían algo Podemos y Vox, y mucho Cs.

El PSOE está en la misma posición que el PP entre las elecciones de 2015 y 2016. Los socialistas, como antes los populares, se ofrecen como el partido moderado contra los radicales. Entonces los radicales eran los de Podemos; Rajoy propuso elegir entre él y el caos. Ahora para el PSOE hay radicales en ambos lados: PP y Ciudadanos porque le ponen un cordón sanitario a los socialistas pero pactan con la extrema derecha, y los izquierdistas de Iglesias porque le han negado el pan y la sal cuatro veces.

Sánchez además de susceptible es ingrato: nunca habría sido presidente sin los 71 votos de Podemos en la moción de censura contra Rajoy o sin las gestiones que entonces hizo Iglesias a cambio de nada. Le paga con crueldad; primero no podía estar el jefe de Podemos en el mismo gobierno que él, porque no defendería la democracia y habría un gabinete bicéfalo, y después dice que no dormiría tranquilo en una coalición con personas cercanas a Iglesias. Con amigos como Pedro, Podemos no necesita enemigos.

Frente a tanto maniqueísmo, en la Unión Europea hay 19 líderes que de manera madura han pactado y presiden coaliciones eficientes. Y duermen bien por las noches.

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