Una memoria musical americana

Mapa de Músicas | Zachary Wilder, tenor

Zachary Wilder (Los Ángeles, 1984) en una imagen promocional de su último álbum
Zachary Wilder (Los Ángeles, 1984) en una imagen promocional de su último álbum / Hugues Charrier
Pablo J. Vayón

25 de enero 2026 - 06:11

Los buenos aficionados a la música antigua conocen bien al tenor californiano Zachary Wilder (Los Ángeles, 1984), ya que se prodiga en obras de los grandes del Barroco (¡tanto extraordinario Bach!) con las mejores formaciones historicistas europeas. En su último trabajo (Brooklyn Suite) ha querido dar un giro a su imagen en el intento de construir un espacio narrativo propio. El álbum se despliega a la vez como una evocación musical de la experiencia inmigrante judía en Estados Unidos a lo largo del siglo XX y como álbum familiar, pero, en el fondo, se trata de un programa que funciona como reflexión sobre la formación de una sensibilidad artística mestiza, moldeada por la convivencia cotidiana de lenguajes, tradiciones y repertorios que durante décadas compartieron un mismo ámbito doméstico. Brooklyn aparece así no solo como un lugar geográfico, sino como un paisaje sonoro en el que confluyen la canción yiddish, el lied alemán, la ópera, el musical de Broadway, y la música popular norteamericana que emergía de Tin Pan Alley, unidos por vínculos históricos y afectivos más profundos de lo que sugieren las clasificaciones habituales.

El punto de partida del proyecto se encuentra en la propia historia familiar del cantante. Wilder reconstruye, a través del repertorio, las veladas musicales que imaginariamente habrían podido compartir sus parientes, músicos aficionados y profesionales, formados en tradiciones europeas y adaptados a la vida cultural estadounidense. En ese contexto, la música era práctica compartida que permitía mantener la continuidad entre generaciones y afirmar una identidad en permanente transformación. Esta perspectiva explica la lógica interna del programa, que avanza por asociaciones simbólicas, resonancias textuales y afinidades expresivas, más que por criterios cronológicos o estilísticos estrictos.

El disco incorpora así una dimensión íntima que alcanza notable fuerza simbólica con la inclusión de una grabación radiofónica de 1951 en la que una abuela del cantante (Renee Weiner) interpreta el recitativo de Susanna en Le nozze di Figaro, usado como introducción a un fragmento de La clemenza di Tito cantado por el propio Wilder. Este documento sonoro, presentado sin énfasis sentimental, introduce una reflexión silenciosa sobre las trayectorias interrumpidas, las expectativas sociales y el lugar de las mujeres en la vida musical estadounidense de la posguerra. La presencia de Mozart, recurrente en las reuniones familiares evocadas por Wilder, adquiere aquí el valor de una tradición transmitida y transformada en el ámbito privado, al margen de las carreras profesionales que no siempre llegaron a consolidarse. Como bonus, en la versión web del álbum, se añaden además un par de canciones de Matthew Wilder, padre del tenor, que figura a su lado como director artístico del proyecto.

La apertura del disco con Stay in My Arms de Marc Blitzstein sitúa de inmediato el tono del recorrido. Compuesta en 1935, en un clima de ansiedad política y fragilidad personal, la canción condensa varios de los temas que atraviesan el álbum, de la vida urbana acelerada a la necesidad del refugio íntimo, pasando por la conciencia de una modernidad que se entiende deshumanizada. Blitzstein, figura central del teatro musical de izquierdas, hijo de inmigrantes judíos y formado tanto en la tradición europea (Boulanger, Schoenberg) como en el experimentalismo estadounidense, se convierte así en una suerte de emblema del mestizaje estético que el disco explora de manera constante.

A partir de ahí, el programa establece correspondencias que iluminan la circulación de motivos y símbolos entre culturas. El lamento yiddish Milner’s Treren y el Danksagung an den Bach de Schubert se encuentran unidos por la figura del molinero y por una concepción del tiempo marcada por la repetición, el desgaste y la aceptación melancólica del destino. En ambos casos, el fluir del agua y el giro de la rueda funcionan como imágenes de una existencia sometida a fuerzas que la exceden, ya sea en el marco del romanticismo alemán o en el de la diáspora judía del este de Europa. La proximidad entre estas piezas sugiere una continuidad emotiva que atraviesa lenguas y tradiciones aparentemente distantes.

Uno de los núcleos más reveladores del álbum se encuentra en la relación entre el repertorio yiddish y el musical estadounidense de mediados del siglo XX. La cercanía melódica y rítmica entre Grine Bleter, popularizada por Moishe Oysher, y Something’s Coming de Leonard Bernstein permite percibir hasta qué punto el teatro yiddish, la tradición cantorial y las músicas populares de Europa oriental formaron parte del sustrato creativo de Broadway. Bernstein, criado en ese entorno cultural, aparece aquí como heredero de un lenguaje colectivo que se transforma sin perder sus raíces.

El itinerario continúa con piezas que ponen de relieve la influencia del impresionismo francés en la búsqueda de una voz musical estadounidense, como A Mirage de Amy Beach, y con páginas ligadas al mundo del entretenimiento urbano, como Dizzy Fingers de Zez Confrey, asociada al stride piano y a los ambientes de los speakeasies durante la prohibición. Estas músicas, interpretadas en su momento tanto en salones como en locales nocturnos, revelan la fluidez de las fronteras entre lo culto y lo popular, así como la capacidad de asimilación de un lenguaje moderno en construcción.

La figura de Kurt Weill ocupa un lugar crucial en esta cartografía sonora. Bilbao Song y Lonely House permiten observar, desde perspectivas distintas, su concepción de una música con función social, capaz de integrar crítica política, lirismo y formas populares. El tránsito de Weill entre Europa y Estados Unidos encuentra un eco evidente en el relato familiar que sustenta el álbum, y sus canciones, atravesadas por la nostalgia y la ironía, dialogan de manera natural con los textos de Brecht y Langston Hughes, ambos atentos a las contradicciones de la vida urbana moderna.

La última sección del disco profundiza en la idea de repetición como forma musical y como experiencia vital. Des Fischers Liebesglück de Schubert, con su estructura circular y su delicado erotismo nocturno, se enlaza con canciones de Tin Pan Alley marcadas por el ingenio verbal y la reiteración lírica, como I Want My Share of Love. El cierre con An den kleinen Radioapparat de Hanns Eisler, compuesto en el exilio californiano, devuelve la reflexión al desarraigo y a la fragilidad de los vínculos, simbolizados en un pequeño aparato de radio convertido en último lazo con un mundo perdido.

Desde el punto de vista interpretativo, el trabajo de Wilder se caracteriza por una notable flexibilidad estilística y por una atención constante al texto, sostenida por los arreglos de Rob Mounsey, que evitan la homogeneización sonora y permiten que cada pieza conserve su identidad. El conjunto instrumental (además del piano, guitarra, banjo, bajo, batería, clarinete, acordeón, orquesta de cuerda), concebido con el espíritu de un concierto doméstico ampliado, refuerza la idea de continuidad entre tradición y experiencia personal que recorre todo el proyecto.

Brooklyn Suite se presenta así como un ejercicio de memoria musical que rehúye tanto la nostalgia idealizada como la síntesis fácil. A través de un entramado de canciones, voces heredadas y ciudades atravesadas por la emigración, el disco propone una escucha atenta a los procesos de transmisión cultural y a la manera en que la música, en su diversidad, puede articular una historia compartida sin perder su complejidad.

Brooklyn Suite - Zachary Wilder (HArmonia Mundi)
Brooklyn Suite - Zachary Wilder (HArmonia Mundi)

La ficha

BROOKLYN SUITE

1 | Stay in My Arms

Music and lyrics by MARC BLITZSTEIN (1905-1964)

2 | Milner’s Treren

Music and lyrics by MARK MARKOVICH WARSHAWSKY (1848-1907)

3 | Danksagung an den Bach (Die schöne Müllerin D. 795, Op. 25, No. 4)

Music by FRANZ SCHUBERT (1797-1828) | Lyrics by WILHELM MÜLLER (1794-1827)

4 | Grine Bleter

Music by MOISHE OYSHER (1907-1958) | Lyrics by ITZIK MANGER (1901-1969)

5 | Something’s Coming (West Side Story, Act I)

Music by LEONARD BERNSTEIN (1918-1990) | Lyrics by STEPHEN SONDHEIM (1930-2021)

6a | Giunse alfin il momento (Le nozze di Figaro K. 492, Act IV, Scene 10) *

Music by WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791) | Lyrics by LORENZO DA PONTE (1749-1838)

6b | Ah, grazie si rendono (La clemenza di Tito K. 621, Act II, Scene 5)

Music by WOLFGANG AMADEUS MOZART | Lyrics by CATERINO MAZZOLÀ (1745-1806)

7 | Dizzy Fingers

Music by ZEZ CONFREY (1895-1971)

8 | Just Friends / Can’t We Be Friends? (Medley)

Music by JOHN KLENNER (1899-1955) / KAY SWIFT (1897-1993)

Lyrics by SAM LEWIS (1885-1959) / PAUL JAMES (1896-1969)

9 | Bilbao Song (Happy End, Act I)

Music by KURT WEILL (1900-1950)

Lyrics by BERTOLT BRECHT (1898-1956), adapted by MICHAEL FEINGOLD (1945-2022)

10 | Nice Work If You Can Get It (A Damsel in Distress)

Music by GEORGE GERSHWIN (1898-1937) | Lyrics by IRA GERSHWIN (1896-1983)

11 | A Mirage (Two Songs Op. 100, No. 1)

Music by AMY BEACH (1867-1944) | Lyrics by BERTHA OCHSNER (1896-1942)

12 | Lonely House (Street Scene, Act I)

Music by KURT WEILL | Lyrics by LANGSTON HUGHES (1901-1967)

13 | To Each His Dulcinea (Man of La Mancha)

Music by MITCH LEIGH (1928-2014) | Lyrics by JOSEPH DARION (1917-2001)

14 | Des Fischers Liebesglück D. 933

Music by FRANZ SCHUBERT | Lyrics by KARL GOTTFRIED VON LEITNER (1800-1890)

15 | I Want My Share of Love

Music and lyrics by SAUL CHAPLIN (1912-1997) and SAMMY CAHN (1913-1993)

16 | An den kleinen Radioapparat (Hollywooder Liederbuch, No. 3)

Music by HANNS EISLER (1898-1962) | Lyrics by BERTOLT BRECHT

BONUS TRACKS EN LA VERSIÓN DIGITAL

17 | The Wanting (Stiletto, Act I)

Music and lyrics by MATTHEW WILDER (b. 1953)

18 | How Fast Forever Goes

Music by MATTHEW WILDER | Lyrics by SAMMY CAHN

* Renee Weiner con la NBC Symphony Orchestra (director desconocido).

De un programa de 1951 de la NBC presentado por Milton Cross

Todos los arreglos de Rob Mounsey

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Zachary Wilder, voz

Rob Mounsey, piano (1, 3-15)

Matt Beck, guitarra (1, 3-8, 10, 12-16 / banjo en 9)

David Finck, contrabajo (1, 3-10, 12-16)

Mark McLean, percusión (1, 3-10, 12-15)

Lawrence Feldman, clarinete (4, 6-7)

Rob Curto, acordeón (4, 9)

Orquesta de Cuerda (1, 3, 5-6, 8-9, 12-14)

Antoine Silverman (concertino / solista en 2, 7, 11-12, 14), Entcho Todorov, Emily Yarbrough, Michael Roth, Melissa Tong, Adda Kridler, Jessica McJunkins, Paul Woodiel, Yuko Naito-Gotay y Bryan Hernandez-Luch, violines

Jonathan Dinklage, David Creswell y Lisa Matricardi, violas

Emily Brausa (solista en 2, 11) y, Clarice Jensen, violonchelos

BROOKLYN SUITE EN SPOTIFY

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