Adolfo Díaz | Cantante y guitarrista de Airbag "Hay gente que parece atenta a ver con qué se puede ofender"

  • Aunque su historia viene de atrás, el pasado 2018 los malagueños Airbag celebraron sus primeros 20 años en activo. Ahora pasean en directo 'Cementerio indie'. Y este sábado le toca a Sevilla

El trío malagueño Airbag, en una imagen promocional para 'Cementerio indie'. El trío malagueño Airbag, en una imagen promocional para 'Cementerio indie'.

El trío malagueño Airbag, en una imagen promocional para 'Cementerio indie'.

En algo más de veinte años de trayectoria los malagueños Airbag han publicado siete álbumes -"siete u ocho, que nunca sé si hay que contar el de rarezas", dice el cantante y guitarrista Adolfo Díaz- que incrementaron a paso lento pero seguro su aura de peculiar banda de culto, por completo alejada de cualquier sombra de malditismo. Todo lo contrario: del punk de los inicios al luminoso power pop de Cementerio indie (Sonido Muchacho, 2019), su más reciente entrega, lo del trío de Estepona ha sido siempre una fiesta de coloreadas melodías energéticas que alcanzan el clímax en su infalible directo. Y en Sevilla podremos comprobarlo una vez más este mismo sábado.

-¿Sospechaban en 1998, tras aquellas primeras maquetas, que dos décadas después Airbag seguiría en activo y con idéntica motivación?

-Pues la verdad es que no. Empezamos incluso antes, muy pequeños, tonteando con la música. Nos conocemos desde niños y siempre hemos estado los tres juntos, Pepe (bajo), Jose (batería) y yo. Respirábamos el mismo ambiente y salíamos en la misma pandilla en Estepona. De hecho, Pepe y Jose son primos hermanos. Teníamos nueve o diez años y ya hacíamos nuestros conciertos con raquetas, tocando en playback. Concebimos al grupo casi sorteándonos los instrumentos, viendo quién tocaba qué, porque sabíamos que queríamos tocar, pero poco más. "Escoge tú la batería, que tienes sitio donde tocarla...". Luego la afición creció con gustos bastante afines y el grupo pasó de ser un hobby a ser algo más. Ya es parte de nuestras vidas y uno de nuestros empleos. Porque no nos dedicamos sólo a la música, pero sí que es mucho más que un hobby. Es lo que nos gusta hacer y a lo que estamos acostumbrados. Supongo que tiene que ver con que somos amigos de verdad. Si no estamos tocando salimos juntos y hasta nos vamos juntos de vacaciones. Nos conocemos muy bien, sabemos de nuestros defectos y nuestras virtudes. Así que lo demás sale naturalmente.

-Otros trabajos al margen de la música... En la escena independiente, por una u otra razón, ésa parece haberse convertido en la inevitable norma para hacer la música que quieres. ¿Cómo lo compaginan con tal cantidad de directos?

-Hay gente que consigue vivir sólo de la música, pero es complicado. Nosotros teníamos muy claro que no íbamos a hacer ninguna concesión comercial. Hacemos la música que queremos y sabemos que es difícil que le guste a todo el mundo. Pero bueno, hemos condicionado un poco nuestras vidas a esto. Jose y yo, por ejemplo, tenemos unos locales de ensayo aquí, en Málaga, que nos dejan total disponibilidad y flexibilidad para seguir con el grupo. Así que todo lo que hacemos es compatible. Trabajamos en otras historias de lunes a jueves y de viernes a domingo nos dedicamos a tocar. Al fin y al cabo, el rock'n'roll es para los fines de semana.

-¿Quiénes están enterrados en el Cementerio indie, los pioneros o quienes se han apropiado del término?

-Cementerio indie es un título que queda abierto a la interpretación de cada uno. Hay gente que nos ha venido un poco con la idea de que el indie como etiqueta, como estilo musical, está muerto. Otros piensan que el consumismo y los patrocinios de marcas han acabado con la independencia y también hay gente que lo interpreta en clave generacional, como que los indies de los 90 estamos ya casi en el cementerio. Todas las interpretaciones valen, aunque en realidad se lo pusimos porque alguien vino de uno de estos festivales de verano y al preguntarle qué tal le había ido su respuesta fue "aquello era un cementerio indie". No sabíamos muy bien a qué se refería, pero a los tres nos pareció un título guay para una canción o un disco. Está claro que la palabra indie ha muerto, al menos en cuanto a lo qué significaba en su momento, en los 90, de hacer las cosas por ti mismo. Hoy es un término totalmente manoseado.

-Siempre reconocieron su devoción por Los Nikis. Que la hoja de promoción de Cementerio indie la firme Joaquín Rodríguez, bajista del grupo madrileño, ¿es motivo de especial satisfacción? ¿De orgullo?

-Hombre, es la mejor hoja de promo que nos han hecho nunca. Además, es totalmente atípica, que es lo que nos gusta a nosotros. No es el típico estándar de la industria analizando cada canción, sino algo diferente. Todo viene de que tenemos mucha amistad con Joaquín desde hace años, desde que nos vio por primera vez en Madrid. Aparte de que es uno de nuestros ídolos musicales, personalmente conectamos e hicimos buenas migas. Somos amigos. De hecho, cuando Los Nikis sacaron este año su nuevo EP [Menos de lo mismo, Vol. 1] después de tantos tiempo sin grabar, Joaquín me pidió que hiciera la hoja de promo. Y yo encantado, claro. ¡Los Nikis! Eso me lo dicen a los 20 años y no me lo creo. Si conocimos a Los Nikis incluso antes que a los Ramones... Está claro que son una de nuestras influencias desde el principio, aunque si lo analizas, tampoco nos parecemos tanto. Ellos no tienen ni una sola canción de amor, sus letras son descacharrantes, sobre temas completamente insospechados. Joaquín tiene algo especial para las letras que no tiene nadie. Y en eso difiere mucho de Airbag, porque nuestro imaginario es completamente diferente, basado en el día a día, en nuestro mundo de cómics, películas, ciencia-ficción, cine... Todas estas cosas que nos gustan y que al final acaban saliendo en las canciones.

-Y como fan acreditado de Los Nikis, ¿qué le parece la polémica apropiación, en clave de exaltación nacional, que la extrema derecha ha hecho de uno de sus himnos, El imperio contraataca?

-Bueno, me remito a lo que dice el propio Joaquín: que la compuso en cinco minutos en la cuneta de una autovía en un atasco cuando iba para Segovia. Y que la hizo de cachondeo, en plan apología chovinista de alguien que, de repente, homenajea a la tortilla de patatas. Que se la apropie la extrema derecha es algo que alucina a Joaquín y a cualquiera. Es como si no se enteraran de nada.

Adolfo, Jose y Pepe, dos décadas an activo. Adolfo, Jose y Pepe, dos décadas an activo.

Adolfo, Jose y Pepe, dos décadas an activo.

-El sonido de Airbag ha transitado del punk pop de los inicios al power pop de los últimos discos, pero siempre con el pop como sufijo a la búsqueda de la canción perfecta...

-Buenos, eso es primero por la edad, jejeje... Con 18 ó 19 años tienes una energía que no tienes a los cuarenta y tantos. Eso es ley de vida, naturaleza, lo que hay. Pero también es que te apetece hacer otras cosas. Respetamos a la gente que quiere hacer siempre lo mismo, pero nosotros hicimos un primer disco muy enérgico, muy rápido, muy punk [Mondo cretino, 2000], igual que el segundo [Ensamble cohetes, 2003]. Pero a partir del tercero [¿Quién mató a Airbag?, 2005] ya hubo bastantes cambios y se empezaron a ver matices de otras influencias. Hemos escuchado mucha música más allá del punk y el hardcore, música de los 60, mucho pop y mucho indie, y con eso al cabo de un tiempo acabas teniendo tu personalidad, mezclando todo lo que te gusta, y sale algo que es lo que está en los tres o cuatro últimos discos de Airbag, que creo que tienen un estilo muy marcado. Aunque hagamos una canción muy pop, otra con un ramalazo muy punk o una de surf instrumental, nadie se echa ya las manos a la cabeza.

-Llama la atención que para Cementerio indie ficharan por Sonido Muchacho, hasta el momento un sello que, también con la excepción del mencionado retorno de Los Nikis, se había centrado en bandas novísimas.

-Pues a nosotros también nos sorprendió. El disco anterior [Gotham te necesita, 2015] lo hicimos con Sony y se suponía que éste también lo iban a sacar ellos. Pero vimos que los de Sonido Muchacho estaban muy interesados, y nos sorprendió que un sello millennial, que saca a gente como Carolina Durante o La Plata, grupos muy jóvenes, se fijara en nosotros. Creo que Luis [Juché] quería contar con un grupo con bagaje, con experiencia, y meterlo en su sello a ver qué pasaba. Pensaba que nos podía ayudar en el tema de promoción, pero lo principal que vimos en él fueron sus ganas. Y a quien que le vemos más ganas, más interés, más predisposición, es con el que normalmente terminamos trabajando. Así ha sido y estamos muy contentos.

-Airbag ha grabado con independientes como Wild Punk y con multinacionales como Sony. ¿Hay diferencias?

-Hombre, sí que las hay. Sobre todo en cuanto a la burocracia y el papeleo. En una multinacional tienes que pedir permiso hasta para ir al servicio. En una independiente todo es más de andar por casa, el trato es mucho más directo. Puedes hablar con el dueño. Puedo llamar ahora mismo a Luis y preguntarle cómo va el disco o lo que sea. Al jefe de Sony no puedes llamarlo para preguntarle eso. En cualquier caso, nosotros en Sony acabamos contentos, porque el trabajo que tenían que hacer lo hicieron bien: distribuir el disco, que estuviera en las tiendas, y hacer la promoción.

-Pero prefieren la cercanía...

-Sí, sí. Siempre que puedas hacer las cosas con alguien cercano y que funcione bien... Aunque también hay un problema con las independientes: cuando un grupo crece algo, aunque sea sólo un poco, algunas ya no dan abasto. A lo mejor pueden funcionar bien cuando ese grupo vende 500 discos y toca poco, porque igual sólo hay una o dos personas detrás trabajando. Pero cuando sobrepasas ese punto necesitas otra infraestructura, así que o la independiente crece con sus grupos, pone más gente a trabajar y se involucra al mismo nivel, o éstos tienen que dar el salto. Luego, lo que ocurre cuando saltas a una multinacional, es que eres cola de león en lugar de cabeza de ratón.

Clip Airbag 'El centro del mundo'

-Ten cuidado al hablar alguien está escuchando / Ten cuidado al gritar estás molestando / Ten cuidado al decir y cómo lo dices / Ten cuidado se han vuelto todos muy sensibles / Y se han rayado, se han enfadado, canta en El centro del mundo. ¿No se puede abrir ya la boca sin riesgo de ofender a alguien?

-Bueno, a la vista está. Creo que hace tiempo que la cosa ya pasó de castaño oscuro. Tampoco queremos decir a nadie quién se tiene que ofender y quién no. Que cada uno haga lo que quiera. Lo que nosotros queremos decir con esta canción va más dirigido a los que encima hacen leña del árbol caído desde el salón de su casa, masacrando a quien ha tenido un fallo o ha hecho algo mal. Es gente que parece atenta a ver con qué se puede ofender para masacrar por internet a quien sea. Gente que desde su salón se cree el centro del mundo. Al final termina siendo una bola: si tú te ofendes por esto, yo me ofendo por lo otro; si tú no quieres que yo diga esto, no digas tú lo otro. Todo eso acaba con tu libertad. Acabas autocensurándote, no poniendo esto en esta canción no vaya a ser que alguien se dé por aludido y se ofenda; no poniendo esto en Facebook porque puede que moleste al otro. Es una situación incómoda, de retroceso absurdo.

-Sus seguidores son de una fidelidad absoluta. ¿Cómo se consigue eso?

-No somos un grupo que arrastre masas, nunca hemos estado de moda y ninguno de nuestros siete discos ha supuesto un pico de popularidad de ésos que hacen que te llamen de todos los festivales. Hemos siendo siempre una banda que ha ido un poco a su bola, pasando desapercibidos para muchas escenas, festivales y medios de comunicación. Sin embargo, siempre hemos ido aumentando nuestro público. Con cada uno nuestro discos hemos ido ganado público poco a poco y nunca hemos tenido que decir "vaya, pues hemos bajado". Nunca hemos dado un pelotazo del tipo pasar de tocar en Madrid en la sala Siroco a tocar en La Riviera, donde caben 2.000 personas. Pero justo ahora lo vamos a hacer, el próximo 10 de mayo. Eso nos ha costado 20 años, pero bueno, ahí estamos. No todo el mundo puede hacerlo. Con el último disco fuimos a una sala de mil localidades y agotamos las entradas. El siguiente paso es éste.

-Pero, insisto, más allá de los discos, ¿es el directo?

-Siempre hemos intentado hacer los discos de la forma más redonda posible, sin meter ni una canción de relleno, que todas las que vayan nos gusten. Lo que saquemos tiene que ser para nosotros un discazo. Ése es el mínimo exigible. Pero el directo es fundamental. Creo que esto que dices es porque la gente se lo pasa bien con nosotros. No hay otra razón. Somos un grupo muy normal en todos los sentidos, sin ninguna estridencia en directo, ni pirotecnias, ni numeritos ni nada por el estilo. Salimos ahí los tres e intentamos tocar nuestras canciones de la manera más enérgica posible, escogiendo el mejor repertorio y el que más nos apetece hacer. Y luego ya es la gente la que se monta su fiesta. A veces pienso que es más impresionante ver desde arriba del escenario cómo se lo está pasando la gente que ver el concierto en sí.

Airbag presenta en directo Cementerio indie este sábado, 27 de abril, a las 21:00 en la Sala La Calle de Sevilla (José Díaz, 6). Entradas a 12 euros en venta anticipada y 16 euros en taquilla.

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