Hakuna Matata

Días de Cómics

Kimba, el Emperador de la Jungla (1950), de Osamu Tezuka, es el manga que sirvió de inspiración de la película El Rey León, de Walt Disney Animation Studios a mediados de los años noventa

Portada de Kimba. / Días de cómics

La expresión suajili Hakuna Matata se traduce en español no hay problema. La frase se popularizó al formar parte de la película El Rey León, en una canción compuesta por Elton John con letra de Tim Rice, e interpretada por Carmen Twillie y Lebo M., que estuvo nominada al Óscar.

Portada de Kimba / M.G.

La película El Rey León (1994), de Disney, tuvo cierta polémica con el anime japonés Kimba, el Emperador de la Jungla (1965), de Osamu Tezuka, basado a su vez en el manga del mismo autor (1950). Ambas obras tratan sobre un leoncito que, tras quedar huérfano, reclama su lugar como Rey de la Selva. Ambos hablan con sus padres que se les aparecen en las estrellas después de muertos. Además, ambos tienen a un babuino por protector y a las hienas y a un viejo león por rivales. Se diferencian en que El Rey León se inspira directamente en la tragedia de Shakespeare, Hamlet, con temas de traición y venganza familiar, mientras Kimba se centra en la coexistencia.

La similitud entre las obras de Tezuka y Disney es evidente, pero la admiración mutua entre ambos autores está por encima de todo. Tezuka confesaba que le fascinó Disney desde niño. En muchos de sus manga hay cameos de Mickey Mouse. Como dice la canción: Hakuna Matata.

Portada original japonesa. / M.G.

La adaptación animada de fue la primera teleserie de anime en color producida en Japón, y se exportó a muchos países. Para varias generaciones fuera de Japón, Kimba fue una puerta de entrada al anime décadas antes de ponerse de moda en Occidente. El anime es muy popular en todo el mundo y convirtió a su autor en un maestro indiscutible del manga y el anime.

Kimba, el Emperador de la Jungla es un clásico atemporal, imprescindible en cualquier biblioteca. La editorial Shogakukan publicó originalmente Janguru Taitei en la revista Manga Shonen entre noviembre de 1950 y abril de 1953. Este tomo incluye un epílogo de Osamu Tezuka, que explica cómo se perdieron la mitad de las páginas originales del manga y tuvo que volver a dibujarlas (no existían los sistemas de reproducción actuales).

Carátula del DVD japonés. / M.G.

Es una de las obras fundacionales del cómic nipón moderno. Tezuka la empezó a serializar en plena posguerra mundial, cuando Japón intentaba reinventarse culturalmente: bajo una fábula de animales parlantes late la búsqueda de un mundo mejor tras la catástrofe. Kimba, el Emperador de la Jungla, es una muestra de cómo Tezuka se adelantó a muchos temas que hoy son de actualidad, como la defensa de la naturaleza. Tezuka refleja también la vida de los samuráis y los mitos ancestrales de Japón.

La historia abre con una idea muy propia de Tezuka: un Reino Animal atravesado por el hambre, el miedo y la irrupción humana. El manga narra la historia del león Panja, Emperador de la Selva. Un día, un cazador lo abate y captura a su esposa embarazada para llevarla a un zoológico. Durante el viaje en barco, la leona da a luz a un cachorro albino al que llama Leo y ayuda a escapar con objeto de que vuelva a África para recuperar su trono de Emperador de la Selva. Así, Leo llegará a la Península Arábiga, donde es criado por un niño llamado Kenichi. Un año después, ambos volverán a África junto a una expedición científica, y encontrará fuerza interior para fundar su Imperio de la Selva, con objeto de convertirse en el protector de todos los animales.

Leo pasa un tiempo con humanos, aprende de su tecnología y su sociedad, y regresa a la selva para construir una convivencia entre especies, usando lo mejor de ambos mundos. Donde otras fábulas separan naturaleza y civilización, Tezuka las hace dialogar. Leo quiere paz, pero también quiere modernizar la jungla, y descubre que la mejora no es neutral. Tezuka no idealiza a los animales: hay violencia, tensiones internas, rivalidad. No demoniza a los humanos; más bien retrata un sistema donde la supervivencia y la ambición empujan a la explotación.

Que se sigan publicando historias de Tezuka tantos años después de su aparición y de la muerte de su autor es motivo suficiente para acercarse a su trabajo con la admiración que merece. Tezuka se anticipó a las actuales tendencias para crear a Kimba. No elude su habitual fantasía, por ejemplo Kimba aprende idiomas humanos para conversar con ellos en su lucha por la supervivencia, pero la historia, al final, es de superación, de regreso al hogar, de legado y de identidad.

La próxima semana:Hachís… ¡Salud! (2025), de Francisco Ibáñez, un álbum póstumo de la serie Mortadelo y Filemón.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último

Mapa de Músicas | Centenario de Morton Feldman

Morton Feldman, el umbral de lo sagrado

Boletín de la Bibliteca Menéndez Pelayo | Crítica

No te juntes con esta chusma