Crimen de Almonte El cuchillo que entregó la Policía Local no es el arma del doble asesinato

  • La anchura de la hoja no coincide con las heridas que presentaban Miguel Ángel y María

  • El Departamento de Identificación de Criminalística no localiza ninguna huella

El cuchillo analizado por Criminalística y entregado por la Policía de Almonte al Instrucción 1 de La Palma. El cuchillo analizado por Criminalística y entregado por la Policía de Almonte al Instrucción 1 de La Palma.

El cuchillo analizado por Criminalística y entregado por la Policía de Almonte al Instrucción 1 de La Palma. / H. Información (Almonte)

El 13 de diciembre la Policía Local de Almonte, con su jefa al frente, entregó en el Juzgado de Instrucción 1 de La Palma del Condado un cuchillo, presumiblemente el encontrado por un pintor en el Callejón de los Granados antes del verano de 2017 (unos meses antes del juicio del doble crimen de Almonte) y requisado por dos agentes. La juez encargada del caso decidió entonces abrir una pieza separada para investigar si el arma pudiera estar relacionada con el crimen y ordenó a la Guardia Civil el análisis del mismo.

Huelva Información ha tenido acceso en primicia a los informes policiales elaborados por el Servicio de Criminalística de la Benemérita, que arrojan dos conclusiones tajantes: no hay huellas en el cuchillo ni es el que se utilizó para cometer los asesinatos de Miguel Ángel y María Domínguez el 27 de abril de 2013.

El primero de los estudios –que tienen como destinataria a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil– está elaborado por los especialistas del Departamento de Identificación, quienes analizaron el arma blanca el pasado 28 de diciembre. El objeto del examen era la "búsqueda, revelado y estudio de las huellas latentes que pudieran existir" en el indicio para la posible identificación de la persona o personas que pudieron manipularlo.

Los expertos del Instituto Armado trataron el cuchillo con dos técnicas de revelado lofoscópico distintas "al objeto de hacer aflorar aquellos fragmentos de huellas que pudieran existir en las superficies", pero "no se ha obtenido ninguna huella".

Tras este estudio, el arma fue puesta a disposición del Departamento de Balística y Trazas Instrumentales del Servicio de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil. Llegó a manos de los dos agentes encargados de examinarlo el 3 de enero, a los que se hizo especial hincapié en "extremar las condiciones de manipulación que garanticen de forma suficiente a posibilidad de posteriores análisis de restos biológicos", de ADN.

Callejón de los Granados de Almonte, donde se halló el cuchillo. Callejón de los Granados de Almonte, donde se halló el cuchillo.

Callejón de los Granados de Almonte, donde se halló el cuchillo. / H. I. (Almonte)

Estos especialistas detallan en el informe al que ha accedido este rotativo que el cuchillo entregado por la Policía Local de Almonte tiene unas dimensiones de 31 centímetros en total de punta a mango, con formato "de tipo estándar o de punta vuelta, muy utilizado en cocina". Tiene el lomo recto, con un extremo puntiagudo y un solo filo, "cuya superficie se observa deslustrada y sucia".

La hoja tiene 17,2 centímetros de largo, lo que sí podría hacerlo coincidir con el arma del crimen. Hay que recordar que los forenses que analizaron las 154 lesiones que presentaban los cuerpos de padre e hija en el número 3 de la avenida de los Reyes de Almonte hablaban de un cuchillo de entre 15 y 20 centímetros de largo en la hoja, si bien estos abogaban por la posibilidad de que fuera jamonero.

El perito de la acusación particular Juan José Hellín calculó, por el rastro ensangrentado que el asesino dejó del cuchillo en una toalla al limpiarlo, que el arma utilizada tenía 17 centímetros de hoja, pero matizaba que no era jamonero –por su punta acabada en vértice y por considerar que la hoja del jamonero es demasiado blanda y se hubiera roto en el ataque– sino fileteador o deshuesador.

Pero lo que permite descartar que el cuchillo presuntamente sacado de la alcantarilla y entregado en el juzgado casi dos años después es el arma del crimen es la anchura de la hoja. Este tiene, según el Departamento de Balística y Trazas Instrumentales, 3,4 centímetros de ancho.

Por contra, las heridas de las víctimas llevaron a los forenses a determinar que la anchura de la hoja del arma del crimen era de 1,6 centímetros, mientras que Hellín la amplió a dos centímetros tras analizar las marcas en negativo de la toalla.

Uno de los abogados de Francisco Javier Medina, el absuelto del doble asesinato, Juan Ángel Rivera, ya avanzó el 15 diciembre a la prensa en La Palma del Condado que el cuchillo en poder del juzgado "no se corresponde, a tenor de sus dimensiones, con el que se cometió el doble, pues este mide 3,5 centímetros de ancho".

En vista de los resultados, la pieza separada está abocada al archivo, aunque las fuentes consultadas por este diario apuntan a la necesidad de seguir investigando, por si este no fuera el arma hallada en el Callejón de los Granados.

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