Crimen de Almonte Flores recomienda la vía civil para atajar los ataques a las víctimas

  • El fiscal jefe escucha la petición de amparo de los Corazones Verdes

  • La familia de Miguel Ángel y María se reúne con Bella Verano

Familiares de los asesinados y los Corazones Verdes, ayer ante el Palacio de Justicia de Huelva. Familiares de los asesinados y los Corazones Verdes, ayer ante el Palacio de Justicia de Huelva.

Familiares de los asesinados y los Corazones Verdes, ayer ante el Palacio de Justicia de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

Una veintena de vecinos de Almonte, los llamados Corazones Verdes que claman justicia para Miguel Ángel y María (brutalmente asesinados en su casa de la avenida de los Reyes en abril de 2013 y cuyo crimen sigue sin culpable), se desplazaron ayer hasta el Palacio de Justicia de Huelva para pedir a la Fiscalía de Huelva que ampare a los familiares de las víctimas, vilipendiados constantemente en las redes sociales.

Lo que iba a ser un simple registro del documento elaborado por ellos mismos con el refrendo ya de 3.000 firmantes más, se transformó de manera improvisada en una reunión con el fiscal jefe de Huelva, Alfredo Flores, quien decidió recibir en su despacho a una pequeña representación del movimiento ciudadano.

José María Triana, familiar de las víctimas del doble crimen de Almonte, estuvo presente en la reunión e indicó a este diario tras la misma que “le hemos expuesto que nos sentimos abandonados y no respaldados, que sufrimos insultos cada vez más graves, sobre todo contra mi primo Aníbal Domínguez, que ejerce de portavoz”.

La comisión agradeció a Flores el trabajo realizado por el fiscal Pablo Mora durante el juicio y después de él, mientras que el fiscal jefe les recomendó que acudan a la vía civil para denunciar los posibles delitos contra el honor, que pueden conllevar sanciones económicas que disuadan a los que atacan a las víctimas. Los vecinos también le trasladaron su preocupación por el “acoso” que sufren en Almonte.

En este sentido, el hermano y tío de Miguel Ángel y María, Aníbal Domínguez, expresó a las puertas del Palacio de Justicia que “pedimos a la Fiscalía que actúe de oficio pero desde ya y que este tipo de cosas se atajen de forma inmediata; somos unas víctimas revictimizadas y las instituciones públicas no pueden mirar para otro lado, tienen que coger el toro por los cuernos, asumir su responsabilidad y que a las familias las dejen en paz de una vez”.

La mujer y madre de los asesinados, Marianela Olmedo, apostilló que “es gente muy mala, que no tiene corazón, con lo que estamos pasando encima esos ataques... eso es de no tener alma”.

Antonio Domínguez, María Espinosa, Marianela Olmedo, Rosario Martínez, Mariano Olmedo (detrás con gorra) y Aníbal Domínguez, ayer ante la sede judicial onubense. Antonio Domínguez, María Espinosa, Marianela Olmedo, Rosario Martínez, Mariano Olmedo (detrás con gorra) y Aníbal Domínguez, ayer ante la sede judicial onubense.

Antonio Domínguez, María Espinosa, Marianela Olmedo, Rosario Martínez, Mariano Olmedo (detrás con gorra) y Aníbal Domínguez, ayer ante la sede judicial onubense. / Alberto Domínguez (Huelva)

Domínguez valoró positivamente el respaldo obtenido en forma de rúbrica por parte de los almonteños, pero destacó que “el ambiente que se está viviendo en el pueblo es irrespirable y cada vez se está tornando la situación más complicada”. Recalcó que su familia se ha caracterizado por la prudencia, “pero el pueblo ya está harto: el hecho de llevar una camiseta pidiendo justicia por Miguel Ángel y María o poner una pegatina en el coche implica acoso, malas miradas, insultos... Oigan, estamos pidiendo justicia por dos personas asesinadas, déjennos por lo menos pedir justicia”.

Antes de recalar en el Palacio de Justicia -donde también estuvieron presentes los abuelos paternos de la pequeña María, Rosario y Mariano, y los maternos y padres de Miguel Ángel, Antonio y María-, los Corazones Verdes y Aníbal Domínguez mantuvieron una reunión con la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva, Bella Verano. Esta se mostró “muy empática, no entiende nada de lo que está ocurriendo; sabemos que sus competencias son limitadas, pero ella va a trasladar a las diferentes instituciones algo que entiende que es una situación anómala, totalmente irregular, surrealista y patética, la que se está produciendo en el pueblo de Almonte”.

Domínguez expuso a la prensa que Verano “se ha quedado perpleja después de que le hayamos enseñado los diferentes insultos que venimos recibiendo Marianela y yo desde 2017 y que están todos denunciados ante la Guardia Civil”. Ahora espera ser recibido por el fiscal jefe de Huelva y por la subdelegada del Gobierno, Manuela Parralo.

Subrayó que “estamos desamparados por el sistema judicial, ya eso es algo constatado, pero, por favor, que las instituciones públicas, en este caso la Fiscalía, actúe de oficio y no sigamos con este desamparo en lo más lamentable, que ya es este acoso y derribo contra la familia”.

Finalmente, se preguntó que “dónde se ha visto que la familia de dos personas cruelmente asesinadas con 151 puñaladas se tengan que defender encima de todo de acusaciones, difamanciones, injurias totalmente surrealistas y gravísimas: el Ministerio Fiscal tiene que actuar de una vez y atajar este tipo de improperios”.

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