Los chiringuitos de la costa de Huelva: clausurados por tierra, arrasados por el mar y derribados por el aire

Desde este verano, las playas de Punta Umbría, Matalascañas e Isla Cristina están viendo como los chiringuitos van desapareciendo paulatinamente de sus costas de forma natural o judicial

La Policía Local de Punta Umbría cierra definitivamente el chiringuito Der Matías

Desmontan el chiringuito Der Matías.
Desmontan el chiringuito Der Matías. / Josué Correa

Definir un chiringuito, así a botepronto, es un reto difícil. "Un quiosco o puesto de bebidas, generalmente al aire libre, donde a veces también se sirve comida". Así lo explica la RAE. Aunque realmente, no es la imagen que entra dentro del imaginario popular. Está más bien relacionado con la música, con el sol, con la alegría, y algo que es tan obvio que pasa desapercibido: suele estar situado en la playa. Pero esto puede tener los días contados.

La naturaleza y la justicia están actuando contra el protagonista de los veranos para más turistas que residentes de la costa onubense. El tema más famoso de Georgie Dann, hace casi 40 años, vive sus horas más bajas en Huelva. En los últimos siete meses, han sido numerosos los chiringuitos que han echado el cierre por diferentes motivos en las principales zonas costeras de la provincia.

Punta Umbría

Chiringuito Casa Diego, en Punta Umbría.
Chiringuito Casa Diego, en Punta Umbría. / Josué Correa

La teoría del caos tiene un efecto descrito para uno de sus sistemas llamado el efecto mariposa. Científicamente, se define como que "cualquier pequeña variación en las condiciones iniciales en un sistema determinista no lineal, acabará dando lugar a una diferencia mayor en estados posteriores". Popularmente, se resume como que "el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tempestad en Nueva York". Pues eso ha pasado en Punta Umbría.

El pasado verano, los vecinos de la plaza de la Canaleta denunciaron al chiringuito Casa Diego, situado en frente de estos y a pie de playa, por exceso de ruido durante las noches y las horas de descanso. El caso fue admitido a trámite por un juez, que durante el proceso comprobó que el local no contaba con toda la documentación necesaria para su actividad. Al analizar si se trataba de una situación puntual, el magistrado detectó que esta falta de determinados permisos era una práctica generalizada en buena parte de los chiringuitos de Punta Umbría.

La ley del silencio se impone en La Canaleta

Según se desprende del procedimiento, esta situación se había prolongado en el tiempo debido a que el Ayuntamiento no otorgaba uno de los documentos necesarios, tanto durante la actual legislatura, con José Carlos Hernández Cansino (UPU) al frente del Consistorio, como en la anterior, presidida por Aurora Águedo (PSOE). Y ahí empezó el carrusel de cierres de chiringuitos cuya última víctima ha sido el Der Matias del cruce.

La Policía Local de Punta Umbría cierra definitivamente el chiringuito Der Matías

Entre Casa Diego y Der Matías hay 15 kilómetros en línea recta andando por la playa. Y en medio, muchísimos establecimientos que han tenido que cerrar o al menos, apagar el altavoz.

El más próximo al ya desaparecido Casa Diego es el chiringuito El Tabla, que se mantuvo cerrado durante unos días este pasado verano hasta que pudo reabrir, pero sin música. De forma excepcional, el Ayuntamiento de Punta Umbría le concedió dos días de conciertos pero de forma muy regulada y con unos horarios muy taxativos.

Otro caso es el chiringuito-restaurante Costa Recife, conocido como El Portugués, que ha sido demolido tras no contar con licencia de apertura. El dueño del establecimiento contaba a este periódico que "antes que pagar 30.000 euros. Prefiero hacerlo yo por un tercio".

El histórico chiringuito 'El Portugués', situado en Punta Umbría, demolido tras 29 años.

Misma situación le ocurrió al Cielo Beach y al Alma Beach, donde ambas pasaron a mejor vida y ahora donde estaban los chiringuitos solo hay playa. Hay también otros que han cerrado porque sus dueños se han jubilado, como el caso del Oliver.

La pregunta es, por tanto, ¿y ahora qué? La solución que busca el Ayuntamiento de Punta Umbría es comenzar una etapa legal con la licitación de nueve chiringuitos desmontables, que ocupen, en verano, 70 metros cuadrados de playa. Estos se colocarían siete en el tramo comprendido entre el pueblo de Punta Umbría y El Portil, otro en la Canaleta y el último en la playa urbana.

Puede ser que entonces no desaparezcan los chiringuitos como tal de Punta Umbria, pero sí la forma que hasta ahora tenían los veraneantes de disfrutar.

Manuel Da Silva, junto a su chiringuito en ruinas.
Manuel Da Silva, junto a su chiringuito en ruinas. / Josué Correa

Matalascañas

En Matalascañas los chiringuitos sí han desaparecido. Literalmente los ha engullido el mar a causa de los temporales que han azotado la provincia en los últimos meses. Mientras el Gobierno y el Ayuntamiento de Almonte deciden quién debe arreglar el paseo marítimo, a los dueños de los establecimientos les toca esperar.

Es el caso del chiringuito Paco Triana. La marisquería-freiduría, situada en el paseo marítimo, ha sido el último de los chiringuitos que ha quedado arrasado por el mar. Aunque ya estaba en mal estado debido al temporal de las últimas semanas, el fuerte oleaje del pasado 12 de enero ha derribado el conocido establecimiento.

El mar arrasa otro chiringuito en Matalascañas

El chiringuito Paco Triana tras el temporal.
El chiringuito Paco Triana tras el temporal. / José Pérez.

Antes de este derrumbe y nada más empezar el año cayó el chiringuito Altomar tan solo un día después de que lo hiciera el chiringuito Sirena Dorada. Lo último es que tras el paso de la borrasca Kristin, las escolleras están absorbiendo el impacto del oleaje en los tramos más expuestos y permitiendo contener el deterioro en la zona más afectada del paseo, evitando que la situación empeore mientras avanzan las actuaciones de emergencia.

Los chiringuitos de Isla Cristina, los más castigados por los temporales en la costa

Las previsiones meteorológicas indican que como mínimo durante los próximos quince días podrían registrarse nuevos episodios meteorológicos de importancia, lo que mantiene en alerta a los municipios costeros y a los propietarios de los chiringuitos situados en primera línea de playa.

Mientras que en Ayamonte, Lepe y Cartaya no se han registrado daños directos en los este tipo de establecimientos playeros, Isla Cristina se ha convertido en el municipio más castigado, concentrando las afecciones más graves.

En su litoral, al menos cinco chiringuitos se están viendo afectados de una u otra forma. El caso más leve es el de La Sardina, en la conocida como Playa de Ramiño, donde los daños se concentran en la retirada de arena en la cimentación de la estructura del establecimiento. Mucho más preocupante es la situación del chiringuito Salitre, en la Playa Central, donde el temporal ha provocado la pérdida de unos cuatro metros de arena. La retirada del sedimento ha generado un importante desnivel que ha dejado al establecimiento prácticamente colgado en el borde, perdiendo por completo su terraza y poniendo en serio riesgo la estabilidad de la estructura.

Chiringuito Salitre, al borde del abismo, en Isla Cristina
Chiringuito Salitre, al borde del abismo, en Isla Cristina / Jordi Landero.

El caso más dramático es el del chiringuito Almalu I, ubicado en la conocida como Playa del Camping, frente al camping Giralda. El establecimiento ha quedado prácticamente arrasado: se han perdido por completo la barra, la cocina y el almacén, con todo el material que contenían, y únicamente ha resistido la carpa de la terraza, que permanece en pie como único vestigio del local tras el paso del temporal.

Almalú I, en Isla Cristina.
Almalú I, en Isla Cristina. / Jordi Landero.

A estos daños directos se suman los sufridos de forma indirecta por otros dos establecimientos situados en el Paseo Marítimo de la Playa Central. Aunque no han sido alcanzados directamente por el oleaje, el propio paseo ha sufrido importantes desperfectos, lo que ha provocado que ambos hayan perdido buena parte de sus terrazas, quedando también en una situación comprometida.

Desde que comenzaron los daños con los primeros temporales de este invierno, el Ayuntamiento de Isla Cristina está trabajando en la protección del paseo marítimo, mediante la colocación de escolleras de piedra, con el objetivo de intentar salvaguardar esta parte del litoral de los repetidos temporales que están azotando la costa onubense este invierno.

Todos los afectados en Isla Cristina permanecen ahora a la espera de que el Gobierno de España declare el municipio como Zona Gravemente Afectada por una Emergencia de Protección Civil -antigua Zona Catastrófica-. Esta solicitud ya fue cursada hace dos semanas por el Ayuntamiento y permitiría facilitar el acceso a ayudas para la restauración de los establecimientos a través del Consorcio de Compensación de Seguros.

En Cartaya, según el Ayuntamiento, los temporales están afectando especialmente a las playas de Nuevo Portil y Caño de la Culata, así como a sus accesos, sin afecciones en las playas fluviales del río Piedras, que quedan normalmente protegidas por la barrera natural que supone el accidente geográfico de la Flecha del Rompido. Igualmente, el Consistorio ha indicado que los chiringuitos no han sufrido daños al tratarse de estructuras que no permanecen montadas todo el año.

En Lepe, en la playa de La Antilla, el Ayuntamiento ha confirmado que no se han registrado daños en los chiringuitos; mientras que en Ayamonte, según también fuentes municipales, al no haberse producido incidencias en las playas de Punta del Moral e Isla Canela, tampoco se han visto afectados estos establecimientos, ya que además no existen chiringuitos en primera línea de playa.

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