Huelva

La acusación particular eleva a cinco años la petición de condena para el encarcelado

  • El Ministerio Público fija en cuatro los años que debe cumplir Fernando C.M.

  • La Fiscalía pide para Maikel C.M. año y medio de prisión y multa de 2.520 euros para el bañista

A la derecha y sin uniforme, Antonio Garrido a su llegada al Palacio de Justicia. A la derecha y sin uniforme, Antonio Garrido a su llegada al Palacio de Justicia.

A la derecha y sin uniforme, Antonio Garrido a su llegada al Palacio de Justicia.

La Fiscalía de Huelva ha solicitado la imposición de cuatro años de prisión y una multa de 1.640 euros a Fernando C.M., acusado de agredir con un arma blanca al jefe de la Policía Local de Punta Umbría el miércoles de la semana pasada y de herir a otros cuatro agentes más durante una intervención contra la venta ambulante. Así consta en el escrito de calificación del Ministerio Público, al que tuvo acceso en primicia Huelva Información, por el que además se reclama un año y medio de prisión para el hermano del principal encausado, Maikel C.M. (más sanción de 1.080 euros), y que se castigue con una multa de 2.520 euros a M.P.V., el bañista que se metió en la trifulca.

Este diario ha podido saber que la acusación particular, ejercida por el letrado J.R., se adhirió el pasado viernes a la calificación provisional de la Fiscalía, aunque eleva la petición de condena para Fernando C.M. a cinco años de cárcel. "Gracias a dios estamos ante un delito de resultado y no de intencionalidad", refirió el letrado a este periódico.

El fiscal del caso, Nicolás Suffo, relata en su escrito de acusación que los hechos se desataron en torno a las 13:45 del pasado 7 de agosto, cuando dos agentes uniformados realizaban labores de vigilancia en la zona de los apartamentos Calypso, que se levantan entre las calles Lepanto y Pingüino de la localidad costera. Fue entonces cuando apreciaron que "varias personas se estaban dedicando a la venta ambulante sin la debida autorización".

Cuando se acercaron a los vendedores ilegales y les pidieron que cesaran la actividad, "estos prestaron una oposición clara a deponer su actitud, que llevó a los agentes, por cuestiones de seguridad, a solicitar refuerzos", acudiendo a la zona otros dos efectivos uniformados y tres de paisano.

En ese momento Maikel C.M., "movido por un ánimo de menoscabar el principio de autoridad", comenzó a forcejear con tres de ellos, al tiempo que les profería expresiones como "cabrones, perros, nos estáis robando".

Entonces entró en acción su hermano Fernando, quien fue a por el jefe de la Policía Local de Punta Umbría, Antonio Garrido, "y portando una navaja de 16 centímetros de hoja y mango de 20 de centímetros, se abalanzó sobre el mismo y le propinó varios cortes y puñaladas". A consecuencia de su ímpetu, el acusado logró derribar al mando, "no cesando en su agresión mientras el policía estaba en el suelo".

El juicio se celebrará el miércoles en el Penal 1, pero lo dirigirá el titular del Penal 2, José Manuel Balerdi

Otros cuatro funcionarios se dirigieron a auxiliar a su compañero, "inmovilizando y deteniendo a Fernando, haciendo uso para ello de la fuerza física mínima e imprescindible". Estos agentes también resultaron heridos mientras el acusado intentaba zafarse de ellos. Igualmente, durante esta actuación Maikel "agarró por el brazo a un agente, intentando que este cesara en su intento de reducir a su hermano".

El tercero en discordia, el bañista M.P.V., "movido por un ánimo de menoscabar el principio de autoridad e intentar ayudar a los otros dos acusados, propinó varios empujones por la espalda a otro agente de la Policía Local, teniendo que ser reducido" por un compañero.

Estos cinco policías presentaban heridas leves: uno erosiones en ambas rodillas y dolor en cara dorsal de antebrazo derecho; el segundo, erosión en la rodilla derecha y zona maleolar externa del pie derecho y dolor en trapecios; el tercero padeció una contusión, edema y dolor en muslo derecho; el cuarto, contusión en parte externa de tobillo derecho; y el quinto, una erosión en el dedo índice y dorso de la mano y antebrazo derecho.

El fiscal recalca que el principal encausado, en prisión provisional desde que lo decretara el pasado viernes el titular del Juzgado de Instrucción 5 de Huelva, está diagnosticado de retraso mental ligero, que "si bien repercute escasamente en sus funciones cognitivas, lo hace de forma más acusada en las volitivas". Igualmente sufre de "hipoacusia, siendo que ambos trastornos, actuando de forma concomitante, afectaron de forma leve en el momento de los hechos a sus facultades cognitivas y volitivas". Por ello contempla la atenuante de leve afectación psicológica.

A Fernando C.M. se le imputa un delito de atentado a agente de la autoridad, agravado por el empleo de instrumento peligroso, en concurso ideal con un delito de lesiones con instrumento peligroso, así como cuatro delitos leves de lesiones. Su hermano Maikel está señalado como presunto autor de un delito de atentado a agente de la autoridad y tres delitos leves de lesiones, mientras que el bañista viene acusado de un delito de resistencia a agente de la autoridad y un delito leve de lesiones.

En el capítulo de responsabilidad civil, la acusación pública precisa que los dos hermanos deben indemnizar solidariamente con 1.040 euros a tres de los agentes y que Fernando debe, además, pagar 320 euros a otro policía y 1.685 euros al jefe del Cuerpo por las lesiones y sus secuelas. El bañista indemnizará con 400 euros a otro efectivo herido.

El juicio se celebrará (si no se llega a acuerdo previo) el próximo miércoles 21 en el Juzgado de lo Penal 1 de Huelva, del que es titular Francisco Ramírez Herves. Sin embargo, corresponderá al magistrado del Penal 2, José Manuel Balerdi, dirigir el plenario por encontrarse el primero de vacaciones.

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