Huelva

Luto en Huelva por la muerte a los cien años de Manuel Silván de la Corte

  • Era el socio de más edad del Recre, el hermano más antiguo de la Cinta y el Nazareno y trabajador del Puerto de Huelva

Manuel Silván junto a la Virgen de la Cinta de la que era profundamente devoto. Manuel Silván junto a la Virgen de la Cinta de la que era profundamente devoto.

Manuel Silván junto a la Virgen de la Cinta de la que era profundamente devoto. / H. I. (Huelva)

Amante y seguidor del Recreativo, enamorado de las tradiciones de Huelva, devoto de la Virgen de la Cinta y el Nazareno y trabajador del Puerto de Huelva, Manuel Silván de la Corte falleció ayer en la ciudad de Huelva a los cien años de edad.

Conocedor en profundad de la ciudad, creador de la asociación Nuestra Huelva e impulsor de acciones a favor de ella. Su mente clara y privilegiada era una fuente inagotable para conocer con detalle los episodios vividos en este largo tiempo que ha vivido. Reconocido por su afición al Recreativo, del que recibió el carnet de decano de honor al cumplir sus cien años. Dedicó toda su vida a sus dos grandes devociones, la Virgen de la Cinta y a Jesús Nazareno. Incansable trabajador de la junta de gobierno de la Hermandad de la Patrona, pudiendo vivir los grandes momentos de su devoción como fue su coronación canónica y la visita de San Juan Pablo II.

Nació el 29 de octubre de 1919 gran parte de los cuales los dedicó al Puerto de Huelva. Ingresó de meritorio en la Secretaría el 11 de junio de 1934 hasta el 31 de diciembre del mismo año, y ya el 1 de enero del año siguiente ocupó el puesto de auxiliar menor de la Dirección facultativa, con un jornal diario de 5,50 pesetas.

Homenaje ofrecido a Manuel Silván por el Puerto de Huelva, donde trabajó toda su vida. Homenaje ofrecido a Manuel Silván por el Puerto de Huelva, donde trabajó toda su vida.

Homenaje ofrecido a Manuel Silván por el Puerto de Huelva, donde trabajó toda su vida. / H. I. (Huelva)

Él mismo, en una entrevista que desde el propio Puerto se le hizo en su 90 cumpleaños, reconoció que entró a trabajar joven porque su padre, que era Jefe de Explotación en el Muelle Norte, había fallecido pronto, por lo que el director de la época, José Bravo, intercedió para que lo contrataran con objeto de que ayudara a su madre, a la que le había quedado poca pensión. Comenzó con una máquina de escribir y recorrió múltiples categorías: auxiliar de lista, auxiliar segundo, oficial mayor, Jefe de Negociado de 2ª y 1ª y, finalmente, depositario-pagador, en 1983, próximo a su jubilación, que fue el 1 de noviembre de 1984.

En todo ese tiempo, solo dejó de prestar servicio en la institución por acudir al servicio militar en la Marina de Guerra, desde marzo de 1938 hasta el 31 de octubre de 1939. Tantos años en la Junta de Obras hicieron que conociera las grandes obras de la institución y los personajes que las hicieron posibles, incluso la del muelle de Levante, en su finalización.

En su infancia recuerda haber conocido a Francisco Montenegro cuando alguna vez se acercó con su padre a las dependencias de la Oficina. También vivió los rellenos de la zona de Astilleros, proyectos de Juan Ignacio Gálvez Cañero, a fines de los cuarenta y principios de los cincuenta.

Pero Manuel Silván también participó en el comienzo y desarrollo del Puerto actual, el Puerto industrial: el Anteproyecto General del Puerto de Huelva, dirigido por Juan Gonzalo y Vara en 1963, que él mismo llevó a Madrid. Entonces ocupaba un puesto en el Negociado de Proyectos, con una compañera querida, María Gómez, muy recordada en la casa por los que la conocieron.

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