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Huelva es de las provincias con menos VIH y más casos de sida

  • Sólo Jaén y Córdoba registran una incidencia menor de la presencia del virus

  • Las cifras de enfermedad declarada duplican sin embargo el porcentaje de la comunidad autónoma

Huelva es de las provincias con menos VIH y más casos de sida Huelva es de las provincias con menos VIH y más casos de sida

Huelva es de las provincias con menos VIH y más casos de sida

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La incidencia del VIH en la provincia se encuentra por debajo de la media andaluza, aunque en casos declarados de sida Huelva se sitúa a la cabeza de la comunidad autónoma.

Esta es una de las conclusiones más destacables de la presentación que ha realizado el director del Plan Andaluz del VIH/Sida e ITS, Fernando Lozano, en las Jornadas sobre Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que recientemente se han celebrado en Sevilla. En este mismo foro se ha constatado que hay un aumento considerable de otros tipos de infecciones vinculadas con las relaciones sexuales, aunque en Huelva esta tendencia está mucho más mitigada.

La fidelización al tratamiento puede suponer una carga viral casi imperceptible

La conclusión global es que aunque se percibe un cierto estancamiento de los nuevos casos de VIH no se puede decir lo mismo del resto de las ITS, que experimentan, en su conjunto, un incremento.

El panorama por provincias sin embargo presenta distintos perfiles. Respecto al VIH, Huelva muestra una incidencia por 100.000 habitantes de las más bajas de Andalucía y se sitúa en el tercer lugar por la cola por delante solo de Jaén y Córdoba con un 4,4 por 100.000 habitantes. En este ranking, la peor parte se la lleva Málaga, con 194 casos, casi el 20% de la totalidad de los diagnósticos realizados en Andalucía, que fueron 608, y un porcentaje de 12 casos por 100.000 habitantes, mientras la media andaluza es de 7,2 por 100.000 habitantes.

El porcentaje onubense contrasta sin embargo con el número de casos diagnosticados de sida. Huelva se sitúa a la cabeza porcentualmente de Andalucía, con una tasa de incidencia de 2,69 por 100.000 habitantes, lo que supone más del doble que la media andaluza, que es de 1,26 casos por 100.000. Huelva es seguida muy de cerca por Almería, que muestra un porcentaje de 2,56/100.000.

Esa especie de contradicción que puede sugerir el hecho de que por un lado, haya una baja incidencia de VIH y por otro, una alta de casos de sida tiene lógicamente su explicación y el estudio presentado por Fernando Lozano da las claves para ello. Una de ellas es que Huelva también se encuentra a la cabeza de los diagnósticos tardíos del VIH, ya que en este ámbito se sitúa el 59,1% de los casos detectados. No es que este hecho sea una anomalía que afecte de manera exclusiva a la provincia onubense. De hecho, sucede con bastante frecuencia y en Jaén, que es la provincia andaluza donde menos casos de diagnóstico tardío hay, el porcentaje alcanza el 42,9%. Una detección temprana supone la posibilidad de iniciar lo antes posible el tratamiento antirretroviral (TAR), con lo que esa carga puede llegar a niveles casi indetectables.

El problema es que los casos de diagnóstico tardío del sida presentan un porcentaje muy elevado, esto ha ocurrido en el 60,4% de los casos. En otras palabras: se descubre que una persona tiene VIH cuando se le ha desarrollado el sida y en la inmensa mayoría de los circunstancias es detectado a través de otra enfermedad. Eso es lo que el estudio llama enfermedades oportunistas definitorias de sida. En primer lugar se encuentra la neumonía, que supone el 27,4% de los casos seguida por la tuberculosis con el 19,8% y el sarcoma de Kaposi con el 15,1%. Además, hay un porcentaje del 13,2% que hace referencia a otras patologías.

Respecto al perfil de la persona que se le diagnostica VIH, las estadísticas de la Junta de Andalucía señalan que hay una gran mayoría de hombres, con una relación de 6,3 casos de varones por uno de mujer. En lo que se refiere a las vías de transmisión del virus, a nivel andaluz prácticamente la mitad de los casos se debe a las relaciones sexuales de hombres con hombres (HSH), las heterosexuales son un 22,6%, mientras que hay un amplio 25,8% en el que el paciente no sabe o no contesta acerca del origen de su contagio. La vía parenteral se queda en un 1%.

Por género, entre varones las relaciones HSH suponen el 56,3% de las nuevas infecciones mientras que en las mujeres la vía heterosexual alcanza el 78,3%.

Hay algunas peculiaridades provinciales. Tal es así, que Almería es la única provincia andaluza en la que se rompe ese predominio de contagio vía HSH, ya que allí la transmisión heterosexual es la más habitual. En Huelva, aunque HSH es el primer motivo, la vía heterosexual está menos distanciada que en la media andaluza de esa primera causa.

Afortunadamente, Andalucía ya se encuentra lejos de la incidencia de sida que se registraba en la década de los 90. En concreto, en 1994 se rozó la cifra de 1.000 nuevos casos diagnosticados. Poco que ver con los 106 de 2016. A ello hay que sumar ese elevado índice de personas sometidas al tratamiento antirretroviral, lo que ha provocado que el 73,3% de las personas con VIH tenga una carga viral que se le puede considerar indetectable, por lo que las posibilidades de transmisión a otras personas también son muy pequeñas.

Pese al optimismo que puede detectarse en la eovluición de una enfermedad que tanto sufrimiento generó en el pasado, la realidad también indica que los niveles español y andaluz se mantienen por encima de los de la Unión Europea. Así, si la tasa de VIH por 100.000 habitantes es de 7,24 en Andalucía y 7,22 en España, la de la UE se encuentra en 5,9. La tasa de sida también es inferior en la media de la Unión Europea, ya que ésta es de 0,7 por 100.000 habitantes, mientras que la andaluza y la nacional es de 1,2.

Las Jornadas ITS/VIH. Modelos organizativos para el abordaje de ITS en población con VIH o en riesgo: prevención, evaluación y seguimiento han tenido como principal objetivo incidir en la situación actual de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en población con VIH o en riesgo, enfrentar las posibles estrategias preventivas y asistenciales, así como conocer la aparición de nuevas técnicas diagnósticas, las presentaciones actuales más frecuentes, su abordaje y la respuesta a los nuevos retos que representan.

Las jornadas se estructuraron en un amplio programa de dos días con ponencias y mesas redondas que cuentan con la presencia de expertos de toda España para analizar y debatir los modelos de organización en el abordaje de la ITS y el VIH y poner en común experiencias de éxito que permitan afrontar con mayor garantía el futuro del tratamiento de estas enfermedades.

Antes de analizarse la situación de las ITS en Andalucía, Asunción Díaz, del Área de Vigilancia VIH y Comportamientos de Riesgo del Centro Nacional de Epidemiología Instituto Carlos III, realizó un repaso de la situación a nivel europeo y nacional. Así, señaló que se observa en Europa una tendencia creciente de las ITS sometidas a vigilancia (no tan evidente sin embargo para la infección por chlamydia trachomatis), mientras que en España se ha logrado una tendencia creciente de la gonococia estabilizada a niveles altos de la sífilis. Asimismo, puso de manifiesto la elevada coinfección VIH/ITS en hombres que practican sexo con otros hombres (HSH) con prácticas de riesgo y concluyó en la necesidad de mejorar la información epidemiológica sobre las ITS.

El Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Infanta Elena, ha sido un servicio pionero en la detección del VIH y en la fidelización de los pacientes a los tratamientosd antirretrovirales. Tal es así que se consiguió que en solo un par de años, bajara en nada menos que 20 puntos el porcentaje de pacientes que, por una causa u otra, se desligaban de su tratamiento o bien ni siquiera lo habían comenzado. Todo ello también se ha reflejado en una menor mortalidad por sida.

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