La ciudad y los días
Carlos Colón
Rufián, frentes y Chateaubriand
Dos calles de piedra, casas blancas y aire puro: Un lugar mínimo en el mapa, pero enorme en calidad de vida.
Con casi 200 habitantes, esta pequeña aldea serrana reúne todo lo que se necesita para vivir a gusto y sin mirar el reloj: Entorno natural único, tranquilidad entre sus casitas blancas y pocos vecinos que son como una gran familia.
A apenas tres kilómetros de Aracena, dentro de este municipio, se encuentra esta bella aldea de nombre Jabuguillo, una de esas localidades con magia propia donde la vida es más pausada y sus habitantes disfrutan de todos los beneficios de la vida rural en su máxima esencia.
Aseguran que sus primeros asentamientos podrían datarse en su entorno, son de la época romana, pero inequívocamente sitúan su origen en la Edad Media, nacido en el antiguo camino que conducía hacia Sevilla.
El nombre de Jabuguillo proviene del diminutivo galaico-leonés xabugo/sabugo, que venía a significar el nombre de una planta, el sauco. E indudablemente, no podemos no acordarnos su casi total paralelismo con el nombre del reino del jamón ibérico onubense: Jabugo.
El paisaje de esta preciosa aldea se funde en un enclave donde resalta la típica arquitectura de casas blancas serpenteando por calles empedradas, donde reina su principal elemento patrimonial, la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Un templo del siglo XVIII con arcos transversales situada en una calle con una gran pendiente y que tiene en su exterior una portada de estilo neoclásico.
Otro lugar icónico es el que ilustra esta portada, sus emblemáticos lavaderos que se podrán encontrar en la plaza principal de este diminuto pueblito serrano de Huelva.
Temas relacionados
También te puede interesar
Lo último
La ciudad y los días
Carlos Colón
Rufián, frentes y Chateaubriand
Monticello
Víctor J. Vázquez
Pepe Tudela
Alto y claro
José Antonio Carrizosa
Una película de nazis en el telediario
No hay comentarios