Bádminton

El calvario de Carolina termina en Vietnam

  • La onubense disputa mañana (15:10 hora española) su primer partido tras su grave lesión hace siete meses. “La rodilla no me ha molestado en ningún momento”, destaca

Carolina Marín, ataviada con el típico sombrero vietnamita, antes de su regreso a las pistas. Carolina Marín, ataviada con el típico sombrero vietnamita, antes de su regreso a las pistas.

Carolina Marín, ataviada con el típico sombrero vietnamita, antes de su regreso a las pistas. / Carolina Marín twitter

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Carolina Marín debuta mañana miércoles en el Open de Vietnam de bádminton después de una lesión de rodilla de siete meses con el claro objetivo de “ganar el torneo”, pero reconoce que lo principal es recuperar buenas sensaciones tras el mayor parón de su carrera. La española, que debuta contra la tailandesa Supanida Katethong (15:10, hora española), aseguró en una entrevista con Efe en Ho Chi Minh (antigua Saigón) que sus sensaciones son “bastante buenas” tras recuperar la movilidad normal en su rodilla. “La semana pasada en Madrid ya empecé a meter partidos contra mis compañeros y la verdad es que bastante bien. La rodilla no me ha molestado en ningún momento. De hecho, me molestan más otras partes del cuerpo que la rodilla”, bromeó.

La onubense eligió reaparecer en el Open de Vietnam como preparación para el Máster 1000 de China de la próxima semana “para empezar a un nivel más bajo viniendo de una lesión e ir encontrando sensaciones en la pista”.  Fascinada por descubrir una cultura nueva y disfrutar de la gastronomía vietnamita, aseguró que el parón le ha permitido dedicar tiempo a aspectos “técnicos y tácticos” y que ha recuperado la forma física de antes de la lesión.

“He trabajado sobre todo parte táctica. Yo me lesioné en un salto rectificado y estamos empleando la táctica de no correr detrás del volante sino que yo provoque cosas en las pistas”, indicó.  Reveló que la lesión le ha hecho “crecer como persona y como jugadora” y le ha permitido aprender “cosas que creía muy complicadas”, en especial la paciencia.

Soy muy activa, me cuesta tener paciencia, pero no me ha quedado más remedio"

“Yo soy muy activa, muy nerviosa, me cuesta tener paciencia, pero no me ha quedado más remedio con la lesión que esperar al momento para volver a empezar. Incluso cuando empecé a encontrarme mejor, mi entrenador me decía que frenase, que no hacía falta acelerar el proceso porque podía repercutir en la rodilla. De eso he aprendido mucho y la paciencia es muy necesaria en la pista”, recalcó.

Marín lleva más de dos meses sin pensar en su rodilla y juega sin miedos de que se reproduzca, pero es consciente de que las demás jugadoras intentarán utilizar ese factor para meterle presión. “No es algo que me preocupe. Voy tranquila, tengo confianza y he vuelto a recuperar la musculatura de la pierna”, afirmó confiada. A la campeona onubense tampoco le inquieta el estado de forma de sus rivales ni los cuadros que le puedan tocar en los torneos venideros y afirma desafiante que son ellas quienes deberían preocuparse de enfrentarse a ella.

No soy como la de antes, sino que tengo cosas mejores que la Carolina de antes"

Yo sé en qué estado de forma están ellas, pero ellas no saben cómo estoy yo ahora mismo”, dijo. Confiesa que lo más complicado de su vuelta es evitar compararse consigo misma antes de romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en el Masters de Yakarta.

“Hace un mes en los entrenamientos me comparaba mucho con la de antes. Pero tengo que aceptar que soy diferente, no soy como la de antes sino que tengo cosas mejores que la Carolina de antes”, explicó Carolina, que ha bajado al puesto 25 del ranking mundial.

Tras el Open de Vietnam, que acaba el domingo, Marín competirá en el Masters 1000 de China y enlazará con el Masters 500 de Corea del Sur, y los Masters 750 de Francia y Dinamarca en noviembre con el objetivo de ir sumando puntos y lograr la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio.

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