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Psicología y salud: El efecto terapéutico de las mascotas

Psicología y salud: El efecto terapéutico de las mascotas

Muchos estudios han demostrado los efectos positivos en la salud y el bienestar en los humanos que conlleva convivir con animales, tener mascotas. Cada vez vemos más perros por la calle, y quienes tenemos un animal en casa solemos tratarlo como un miembro más de la familia. Quien no convive con uno le puede costar verlo así

¿Pero cuáles son los beneficios más destacados de tener una mascota?

Reducen el estrés y la ansiedad. Los perros y los gatos suelen ser los más habituales en las casas. Ofrecen tranquilidad, buen recibimiento, relajación. Al llegar a casa te centras en saludarlos, acariciarlos y te ayudan a no pensar en tus problemas y preocupaciones, y te centras en ellos.

Son antidepresivos. En pacientes sobre todo jóvenes con depresión, animo a sus padres a que adopten una mascota. Dan mucho amor, te ‘obligan’ a salir a la calle y a tener responsabilidades (dar de comer, lavarlo, comprarle la comida, sacarlos tres veces al día...).

Te ayudan a equilibrar tu bienestar emocional. En los días grises, que existen y que tenemos todos, la mascota te consuela. Te relajas acariciándolos y dándoles cariño.

Ofrecen compañía. Cada vez hay más gente viviendo sola, sobre todo personas mayores. Después de la pandemia ha aumentado la soledad en convivencia. La gente ha cogido mucho miedo a relacionarse y conocer gente nueva por la covid, aunque ya se está volviendo a la vida social de una forma mas normalizada. Las personas que viven solas, ya sean solteras, divorciadas, separadas o viudas, se quejan mucho en consulta de que es muy difícil conocer gente nueva y que con sus mascotas se sienten muy acompañadas. Un estudio realizado por Wood demostró que los dueños de mascotas rara vez, o muy pocas veces, se sentían solos, y eran más capaces de hacer nuevas amistades en comparación con personas que no tenías mascotas.

Recibir amor y dar amor. Las mascotas siempre están con ganas de verte y se alegran cuando te ven. Dan amor a raudales. Hay que aprender a querer, no solo a las personas, también a los animales.

Nos ayudan a ser más sociables. El hecho de tener que sacarlos a la calle a hacer sus necesidades, sobre todo los perros, hace que te relaciones con otras personas que también pasean a sus mascotas. Hablar de nuestras mascotas con otros de las suyas hace que interactuemos y hagamos posibles nuevos amigos.

Los padres que deciden tener una mascota en casa, ya sea perro, gato, tortuga, peces, pájaros... ven cómo sus hijos desarrollan más ternura, responsabilidad y mejoran su personalidad en situaciones de conflicto entre sus iguales.

Las personas mayores, tras su jubilación, normalmente pierden su función en la vida. Sienten un gran vacío, sobre todo quienes su trabajo era su vida. Un animal de compañía puede llenar ese vacío, con conversaciones que se mantienen con ellos, con la sensación de sentirse necesarios, con tener una rutina diaria...

Los beneficios que aportan a nivel terapéutico pueden ser físicos o motivacionales. La terapia física se refiere a introducir un animal de forma física, permanente o con una regularidad concreta, en el entorno de la persona para así establecer un vínculo afectivo. Se ha hecho mucho en pacientes con sida, alzheimer en residencias de la tercera edad, hospitales y cárceles. Cada vez también están aumentando los lugares donde recomiendan llevarlas al trabajo. En pacientes con problemas cardiacos se ha demostrado que hay una mejoría importante.

La terapia física con animales más conocida es la equinoterapia. Sirve para mejorar, sobre todo, la función motora, el equilibrio, la coordinación... Se ha utilizado en pacientes con retraso en el desarrollo, síndrome de down, esclerosis múltiple, parálisis cerebral.

En general los animales pueden servir de apoyo y consuelo. Sobre todo, los perros, cada vez más presentes en hospitales y residencias para ayudar a reducir la ansiedad.

Los perros están siempre muy presentes lo que se conoce como “atención plena”. El perro siente cuando alguien que está luchando por una enfermedad se encuentra triste. Saben cómo acercarse y ser amorosos.

En las escuelas también se ha comprobado el efecto terapeuta en niños con TDAH, a quienes pueden ayudar a enfocar su atención. Igual que hay otros estudios con niños autistas, que estaban más tranquilos cuando había cobayas en la clase y sus niveles de ansiedad disminuían.

Según dice Griffin: “Los animales pueden transformarse en una forma de construir un puente para esas interacciones sociales”.

Hay que intentar promover la adopción y la esterilización, fomentando la protección y responsabilidad de los animales.

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