Una vecina de Bonares de 96 años logra enterrar a su padre fusilado tras 90 años desaparecido en una fosa

Ha sido el Ayuntamiento de San Juan del Puerto el que la semana pasada devolvió los restos de Diego Ramos tras ser identificado en los trabajos de exhumación de víctimas de la Guerra Civil que había llevado a cabo desde 2022

San Juan del Puerto entrega nuevos restos exhumados de la Guerra Civil al Ayuntamiento de Bonares y a familiares

La hija del hombre asesindo durante la guerra civil (en silla de ruedas) junto a una foto de su padre, poco antes de enterrar sus restos en el cementerio de Bonares. / Ayuntamiento de Bonares

Los restos de Diego Ramos Pulido, vecino de Bonares han podido ser enterrados el miércoles de esta semana en el cementerio de su pueblo 90 años después de ser víctima de la represión durante la Guerra Civil, cuando fue fusilado y arrojado a una fosa común del cementerio de San Juan del Puerto junto a más personas. Su hija Encarnación, con 96 años, ha podido ser testigo de la recuperación de los restos mortales de su padre y ha podido, por fin, darle sepultura.

Se ha tratado, según ha explicado a Europa Press el alcalde de la localidad, Juan Antonio García, de un acto "sencillo, emotivo y lleno de sentimientos de cariño y justicia". En este sentido, ha apuntado que desde el Ayuntamiento trabajan para poder hacer lo mismo con los 20 vecinos que quedan por identificar con las muestras de ADN.

Ha sido el Ayuntamiento de San Juan del Puerto el que la semana pasada devolvió los restos de Diego Ramos tras ser identificado en los trabajos de exhumación de víctimas de la Guerra Civil que había llevado a cabo desde 2022, dentro del proceso de exhumaciones impulsado conforme a la Ley de Memoria Democrática. Se trata del segundo vecino que ha podido ser enterrado en Bonares, después de que los restos de Ildefonso Prieto Carrasco también fueran entregados a su familia en diciembre de 2024.

De este modo, García ha indicado que en el año 1936, cuando se produjo el golpe de Estado, "se llevaron a 22 vecinos" --en ese momento la hija de Diego Ramos solo contaba con seis años-- y a todos los enterraron en el cementerio de San Juan del Puerto en la zona en la que "los testigos señalaban" que habían sido inhumados "y no se equivocaron ni un milímetro". Asimismo, ha explicado que frente a esta fosa se encuentra otra con vecinos "de Beas, de Trigueros, de Valverde del Camino y de otros pueblos" que están "con las labores de investigación".

Tras ello, "cuando volvió de nuevo la Democracia, el anterior alcalde, Juan Coronel, pidió permiso para preparar un panteón en ese punto con las lápidas y los nombres de estas personas desaparecidas y "cada 1 de noviembre los familiares hacían una ofrenda floral". De este modo, cuando García tomó el testigo "se continuó igual en los 20 años" que lleva como primer edil y se siguió con la ofrenda floral.

Una vez que comienzan a concederse las subvenciones con la Ley de Memoria Democrática, ambos municipios --Bonares y San Juan del Puerto-- iniciaron los trabajos para recuperar los restos. "En Bonares también había fosas con personas enterradas de diferentes pueblos de los alrededores" cuyos restos "se han podido recuperar" y permanecen custodiados a la espera de poder ser identificados", mientras "en San Juan del Puerto tenían custodiados los de los vecinos de Bonares".

De este modo, "conforme se han podido ir identificando vecinos" se les va dando sepultura "junto con la familia", ha explicado el alcalde de Bonares, quien señala que en el cementerio de su municipio había "mucho más de 20 personas", vecinos de pueblos como Palos de la Frontera, de La Palma del Condado, de Almonte "y de muchos otros sitios".

DIFICULTAD DE LA IDENTIFICACIÓN

Con respecto a la identificación de las víctimas para poder devolverlas a los familiares y darles sepultura, García ha explicado que, "de momento, solo se han podido identificar a dos" porque a la hora de realizar las pruebas de ADN surge el problema de que "muchos de los familiares directos ya están muertos" y las pruebas tienen que dar una fiabilidad "casi del 90%" y "con familiares de segunda o tercera generación a veces es difícil que te dé el porcentaje que piden para identificarlo".

En este caso, "ni con la hija se llegaba al 90%" y "hemos tenido que buscar también el ADN de un hermano de otro hijo suyo para poder complementarlo". "Cada vez es más complicado, si esto se hubiera hecho hace 40 o 50 años se habría identificado ya a todos. Pero aún sigue el debate de que parece que estamos reabriendo qué, no estamos reabriendo nada, lo que buscamos es dar sepultura con dignidad a las personas, como tiene que ser. Y estos están localizados, que se imagine la gente con los que están en las cunetas", ha lamentado.

Juan Antonio García ha admitido que para él también "ha sido un consuelo, después de tantos años, que se haya podido recuperar a este vecino con su hija aún viva. Nadie se puede imaginar el sentimiento que tenía la mujer", ha dicho el primer edil que señala que este entierro ha sido un acto "simbólico y reparador" en el que "se ha rendido homenaje a su figura, devolviéndole el descanso en su tierra natal", al igual que se hizo con Ildefonso Prieto.

"Hay que hacer de verdad justicia y reparación con los que fueron asesinados o murieron en el contexto de la Guerra Civil. Esto no produce ningún daño a nadie ni se están reabriendo heridas, sino que se cumple con algo tan humano como que sus familiares puedan saber donde estaban, recuperarlos y tenerlos enterrados en sus pueblos", ha concluido.

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