Que sea de Huelva

Un techo solidario frente a la exclusión

  • La casa de acogida Ana Almendro alberga, en Perú, a jóvenes víctimas de violencia, abuso y explotación sexual

Niños del centro de acogida Ana Almedro, con las trabajoras del centro. Niños del centro de acogida Ana Almedro, con las trabajoras del centro.

Niños del centro de acogida Ana Almedro, con las trabajoras del centro. / H. Información. (Puerto Maldonado, Perú)

La solidad es un valor en alza. Con las dificultades actuales es más necesario que nunca el espíritu y la actitud de ayudar a los más necesitados, especialmente, cuando se trata de menores y niños, ya que son los más vulnerables. En la provincia de Huelva la mayoría de sus habitantes es muy consciente de ello y, de una u otra forma, son muchas las personas que ponen su granito de arena para mejorar la vida a los que peor lo pasan, por uno u otro motivo. A las acciones con los más cercanos, se unen tareas solidarias y de voluntariado con los que están allende nuestras fronteras. Una de estas formas de ayudar es a través de los numerosos proyectos de cooperación internacional existentes por todo el mundo y que ponen en marcha diversas instituciones y colectivos de la provincia. Tal es así que administraciones, como la Diputación Provincial, cuentan con un área específico destinado a colaborar con iniciativas que beneficien a personas necesitadas en otros países. Entre los proyectos en los que coopera la institución provincial se encuentra una casa de acogida en la localidad peruana de Puerto Maldonado, en el estado de Madre de Dios, una zona amazónica muy próxima a la frontera con Bolivia.

En esta zona de la selva latinoamericana, un destacado número de jóvenes, especialmente niñas, se halla en riesgo de exclusión, con altas tasas de abandono escolar y embarazos con motivo de abusos y explotación sexual, incluso en el interior de los hogares, principalmente orientado hacia las zonas de minería ilegal del oro, entre otros materiales. Situaciones que se acrecientan por hacinamientos en las viviendas -es frecuente que varias familias compartan un inmueble- y la promiscuidad sexual que se vive en el interior de las familias numerosas, a lo que se une la escasa acción de instituciones de Derechos Humanos y el temor a denunciar hechos de violación y la mínima capacidad de acoger a niñas y adolescentes en riesgo, pues los centros se encuentran saturados.

Allí, desde principio del año 2006, se encuentra en funcionamiento el hogar de acogida, anteriormente denominado Santa Marta, por ser esta la asociación que lo gestiona y que cambió su nombre por el de Ana Almendro Rodríguez, en recuerdo a la joven onubense que falleció en un accidente en julio de 2014, mientras se encontraba allí realizado labores de apoyo a nivel educativo y emocional de forma voluntaria. Este centro acoge a menores, principalmente niñas, que han sido víctimas de situaciones familiares de abandono, abusos, maltrato o directamente, orfandad.

Por ello, son numerosos los voluntarios procedentes de la provincia de Huelva que, mediante el programa de voluntariado que pone en marcha cada año la institución provincial, han realizado una importante y solidaria labor en este hogar de acogida, llegando incluso a constituirse en delegación en Huelva y apoyando la labor de sensibilización y de difusión en nuestra provincia. Con ellos, colaboran diversos colectivos y asociaciones, como es el caso de la Hermandad del Rocío de Hinojos, a través de las actividades del mercadillo solidario que durante las navidades organiza el consistorio condal.

Junto a este hogar de acogida, en noviembre del año 2016, la Diputación Provincial inauguró el hogar Señor de los Milagros, a cuya puesta en marcha también ha colaborado la institución provincial. Con motivo de la inauguración acudió el presidente del ente provincial, Ignacio Caraballo, acompañado por miembros del Ministerio de la Mujer, de Cáritas, de los Hermanos Maristas y del poder judicial. En este centro se hospedarán un total de 15 adolescentes, de entre 10 y 17 años, bajo tutela por haber sufrido presuntamente violencia física o sexual, orfandad o abandono. En este proyecto han colaborado varios municipios de la provincia así como la Mancomunidad del Condado.

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