Costa de Huelva

Los mariscadores piden a la Junta que no permita a los bañistas coger coquina

  • El sector denuncia que los veraneantes capturan el molusco en zonas cerradas por toxina y sin la talla mínima, por la falta de vigilancia. Los coquineros recuerdan que es una práctica ilegal

Dos bañistas capturan coquinas en un playa del litoral de Huelva. Dos bañistas capturan coquinas en un playa del litoral de Huelva.

Dos bañistas capturan coquinas en un playa del litoral de Huelva. / Canterla (Huelva)

Las imágenes se repiten cada año en la época estival, así como la queja de los mariscadores de la coquina a pie. Los primeros turistas y bañistas que han llegado a las costas de Huelva desde hace varios días campan ya a sus anchas cogiendo este apreciado bivalvo mientras disfrutan de la playa en su periodo vacacional. Lo hacen por la “nula vigilancia” en el litoral onubense por parte de las autoridades competentes para impedir esta práctica ilegal de marisqueo.

Así lo han denunciado los profesionales de la coquina, que dicen no saber qué hacer para evitar que los miles de veraneantes esquilmen con su acción las zonas de cría y engorde del molusco y les quiten su jornal diario y el sustento familiar.

La indignación de los coquineros es mayor debido a que los bañistas recogen el marisco en zona cerradas por la presencia de la biotoxina DSP, perjudicial para la salud. Además, la mayoría de los bivalvos capturados no tienen la talla mínima legal, pero al no haber “ningún tipo de vigilancia se llevan todo lo que cogen”, se lamentan los coquineros, que aseguran que mientras tanto los mariscadores legales son sometidos a continuos controles.

Días atrás, varios mariscadores fueron multados por la Guardia Civil por carecer de licencia, mientras “se permitía a los bañistas que continuaran con la recogida”, exponen.

Los profesionales se quejan de que ellos sí son sometidos a controles exhaustivos

La captura de coquina por parte de los bañistas se lleva a cabo a lo largo de todo el litoral, aunque en menor medidas en la zona de Isla Canela por la presencia de algas en la playa. De las ocho zonas de marisqueo cinco están cerradas: Isla Cristina, Barra del Terrón, Desembocaduras del Piedras, Matalascañas y Doñana Norte, y solo se puede faenar en Punta Umbría, Matalascañas y Doñana Sur.

La Junta de Andalucía activa cada año en verano (presumiblemente éste también) una campaña para evitar la captura ilegal de coquinas, con sanciones que van desde los 301 a los 60.000 euros, incluidos los bañistas que sean sorprendidos realizando esta práctica en el litoral.

La Administración considera que la recogida indiscriminada de estos bivalvos conlleva perjuicios importantes para la propia conservación de la especie y para el sector coquinero, que tiene su modo de vida en estas capturas, para la que tienen autorización.

La Junta entiende que mariscar sin la licencia preceptiva provoca una disminución en la calidad del productos, ya que se capturan indiscriminadamente sin respetar la talla. A pesar de ello, de nuevo los veraneantes se afanan ya por recoger cuantas coquinas puedan llevarse para degustar en sus casas.

Los turistas no son el único problema para los profesionales. La situación “caótica actual”, creada según un sector coquinero por una mala gestión por parte de la Junta, ha provocado el resurgir de los furtivos que también campan a sus anchas a lo largo de todo el litoral. Muchos de ellos son mariscadores que han perdido la licencia al no poder abonarla por su mala situación económica, debido a los múltiples obstáculos y contratiempos que surgen reiteradamente en esta actividad.

La talla mínima es de 25 milímetros y la captura máxima diaria de 25 kilos de coquina

Con cinco de los ochos caladeros cerrados, los coquineros con licencia solo pueden faenar en Punta Umbría y Matalascañas y si quieren hacerlo en ésta última deben desplazarse decenas de kilómetros, con el gasto que eso supone para sus economías. Allí se concentran estos días buena parte de ellos y cada uno apenas si llega a coger cinco kilos de coquinas, afirman.

Situación muy distinta se da justo en la zona de Doñana, restringida para unos pocos y a la que no todos pueden acceder, con “pesajes de hasta setenta kilos de coquina” que sobrepasa con creces la tara permitida, debido también a la “escasa vigilancia en el Parque Nacional”.

Los agravios comparativos continúan a pesar de que el borrador de la nueva orden por la que se regula la actividad de marisqueo a pie en el litoral de Andalucía, determina que los mariscadores a pie de la coquina pueden faenar en toda la costa de la provincia de Huelva, incluida Doñana.

La orden señala que la licencia de marisqueo a pie específica para este bivalvo “habilita a su titular para ejercer el marisqueo en el litoral de la provincia para la que haya sido expedida, sin perjuicio de las limitaciones establecidas en zonas con una especial regulación o determinados usos o actividades”.

En cuanto al número de licencias para faenar este molusco, determina que será un máximo de 350 para la provincia de Huelva. En la actualidad hay en activo algo más de 200. Las capturas diarias no pueden sobrepasar la cantidad máxima de 25 kilos al día. La talla mínima de la coquina que se puede capturar se fija en 25 milímetros.

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