Provincia

Una ganadera de Jabugo pone en marcha 'apadrinamiento de guarrinos'

  • Gracias a esta iniciativa cualquier persona puede adquirir un cerdo ibérico en vida y seguir su crianza, sacrificio y transformación para obtener sus productos

Cerdos durante la montanera en la dehesa onubense.

Cerdos durante la montanera en la dehesa onubense. / H.I.

Judith García, empresaria de Jabugo dedicada a la cría de ganado bovino y porcino, ha puesto en marcha un programa de apadrinamiento novedoso que se denomina Apadrinamiento de guarrinos, en el que cualquier persona puede adquirir un cerdo ibérico en vida y seguir su crianza, sacrificio y transformación para obtener sus productos.

García, que junto a su marido se ha puesto al frente de la explotación de su padre dando paso al relevo generacional, ha destacado que con este proyecto se acerca a la sociedad a la cultura del cerdo ibérico, motor de riqueza en la comarca de la sierra.

Esta iniciativa, de hecho, ha sido premiada en la I edición de los Premios a las Mujeres Innovadoras en la Agricultura de la provincia de Huelva, aspecto que ha agradecido García, quien incluso ha animado a algunas colegas del gremio a presentarse en la próxima edición de estos premios impulsados por la Diputación Provincial de Huelva.

En este punto, ha explicado que el proyecto surge el pasado año, en plena crisis del porcino debido a la compleja coyuntura económica derivada de la pandemia. Así, García contaba con los primeros guarritos nacidos bajo su desembarco en la explotación de su padre y además, a esto se unía la crisis del porcino al no salir paletas por la pandemia, lo que no hacía rentable la venta del animal.

Ante este escenario, esta emprendedora decidió poner en marcha Apadrina un guarrino para que la gente pudiera tener acceso a los animales sin tener que estar en los pueblos, de manera que se hacen cargo de los gastos de alimentación y mantenimiento del cerdo y luego, cuando pasa el tiempo correspondiente, obtienen sus productos. García ha dejado claro que se puede ir a la finca a visitar los animales y conocer cómo es su vida en el campo pero no se trata de un apadrinamiento donde se tenga acceso a un cerdo en exclusiva y se pueda, por ejemplo, ponerle nombre y demás.

Como ha proseguido, hay que evitar sentimentalismos porque luego el cerdo sigue su proceso de transformación. "Es a nosotros y nos cuesta luego despedirnos de los animales", ha dicho esta ganadera, que ha incidido en que el objetivo es conocer el proceso en el campo y apadrinar a un cerdo del lote para luego tener los productos del mismo. Así, desde que en septiembre de 2020 puso en marcha el proyecto ha contado con 20 'padrinos' y para este año espera llegar a 35.

Hasta en cuatro plazos se paga este apadrinamiento al que optan perfiles de lo más variados como grupo de familiares y amigos, amantes del ibérico, que después disfrutan juntos de los productos. Esta iniciativa se centra en "del campo a la mesa", ha señalado García, que ha ensalzado el interés, cada vez más pujante, del consumidor por conocer los procesos, así como "se crea un vínculo con la finca y con los animales". Además, ha sostenido que, tras el confinamiento, todos hemos sido más conscientes de la necesidad de naturaleza y de su importancia para el bienestar.

Su finca, ubicada entre Jabugo y El Repilado, lleva a cabo la marca Fuentezao Ibéricos Felices, y desde hace unos años García, que antes era terapeuta ocupacional, se ha puesto al frente de la finca familiar. Vinculada toda la vida al campo por su tradición familiar, ha reivindicado el papel de la mujer en el mundo agrario y ganadero.

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