Empresarios de Almonte piden medidas urgentes y declaración de Zona Catastrófica para Matalascañas

La asociación empresarial indica que 4,5 kilómetros de primera línea de playa están afectados por los temporales

Francis arrasa dos chiringuitos y pone en jaque a Matalascañas

Daños en primera línea de playa.
Daños en primera línea de playa. / M.G.
S.H.

05 de enero 2026 - 13:04

La Asociación de Empresarios de Almonte, integrada en la Federación Onubense de Empresarios (FOE) y presidida por Pedro Roldán, alerta de "la grave situación que atraviesa la playa de Matalascañas tras los últimos temporales" y reclama la intervención urgente de las distintas administraciones públicas, especialmente de la Administración General del Estado, competente en materia de Costas, así como la declaración de Zona Catastrófica "ante la magnitud de los daños sufridos".

Los temporales "han afectado de forma severa a 4,5 kilómetros de primera línea de playa, provocando la rotura de amplios tramos del paseo marítimo y poniendo en riesgo directo a chalés, bloques de viviendas, hoteles, establecimientos turísticos y chiringuitos, varios de los cuales han sido literalmente arrasados por el mar. La situación es especialmente preocupante por la amenaza real de que los daños alcancen a la depuradora, lo que tendría consecuencias irreversibles desde el punto de vista medioambiental y sanitario".

Desde La Asociación se recuerda que la dinámica costera del Golfo de Cádiz es sobradamente conocida por los habitantes del territorio y cuenta con numerosos precedentes históricos. Testigo mudo de ello es La Peña, antiguo cimiento de una Torre Almenara mandada construir por Felipe II, que se levantaba sobre la duna de la playa de Torre la Higuera —actual Matalascañas— y que fue destruida por los temporales ya en el siglo XVI.

Esta dinámica natural, advierten los empresarios, "se ha visto gravemente alterada por la acción humana, especialmente desde la construcción del espigón Juan Carlos I, cuya consecuencia directa ha sido la interrupción del aporte circular natural de arena. Como resultado, la arena queda retenida al otro lado del espigón, formando una enorme playa artificial, mientras el litoral de Doñana y Matalascañas sufre un déficit crónico de sedimentos, sin que se hayan aplicado medidas correctoras eficaces para restablecer el equilibrio natural roto".

A este problema estructural se suman la subida del nivel del mar, el déficit de arena acumulado durante décadas, el cambio climático, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos y, lo más preocupante, la inacción administrativa. "Prueba de ello es la desaparición acelerada de las dunas fósiles del Asperillo, que retroceden decenas de metros. Resulta especialmente llamativo que hace años se llegara a pedir prisión para un empresario de turismo de naturaleza por rebajar un escalón de apenas 1,5 metros para garantizar el paso seguro de visitantes, mientras hoy estas dunas, de un valor incalculable, se encuentran abandonadas a su suerte. A ello se suma la afección creciente a las dunas móviles del litoral virgen entre Matalascañas y Sanlúcar de Barrameda".

La Asociación de Empresarios de Almonte recuerda que la costa de Huelva y, por extensión, Doñana, es la más estudiada de España, tanto por su condición de Parque Nacional como por tratarse de una zona con riesgo de tsunamis. "La Universidad de Huelva y los técnicos de Costas conocen perfectamente qué actuaciones son necesarias, por lo que reclaman que a problemas técnicos no se les den soluciones políticas. Escuchemos a quienes saben, dejémoslos trabajar”, subrayan.

En este sentido, insisten en que la solución no puede limitarse a aportes puntuales de arena, que además llevan años sin realizarse, sino que debe abordarse una actuación integral, devolviendo en la medida de lo posible la dinámica natural del litoral y dotándolo de espigones, escolleras u otras infraestructuras que determinen los expertos.

Desde la Asociación de Empresarios de Almonte se reconoce que Matalascañas, como muchas urbanizaciones del litoral español, "no es un ejemplo de planificación urbanística, pero se reclama que se actúe con el mismo criterio que en otros territorios y que no se condene a esta zona a la parálisis por el análisis ni al miedo escénico por su proximidad a un Parque Nacional. Almonte ha renunciado a mucho en favor del desarrollo sostenible. No podemos renunciar a todo. Matalascañas necesita ayuda urgente”, concluyen, reiterando que el tiempo de los diagnósticos ha pasado y que cada temporal agrava una situación ya límite.

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