Marisqueo

Los coquineros de Huelva demandan ayudas por el cierre del caladero

  • Algunas zonas están clausuradas desde hace casi tres semanas por toxina. La Guardia Civil incrementa la vigilancia en todo el litoral para evitar las capturas de los furtivos

Patrullas de la Guardia Civil realizan un control a mariscadores de la coquina a pie en la zona de la flecha de El Portil. Patrullas de la Guardia Civil realizan un control a mariscadores de la coquina a pie en la zona de la flecha de El Portil.

Patrullas de la Guardia Civil realizan un control a mariscadores de la coquina a pie en la zona de la flecha de El Portil. / J. Landero (Huelva)

Los coquineros a pie están de nuevo desesperados. Las ocho zonas del caladero onubense siguen cerradas por la presencia de la toxina DSP. Algunas de ellas están clausuradas desde hace casi tres semanas, lo que lleva a los mariscadores a plantearse la necesidad de solicitar a la Administración algún tipo de ayudas porque algunos de ellos “lo están pasando económicamente mal".

El lunes los técnicos de la Junta de Andalucía volvían a realizar una recogida de muestras para determinar si la coquina continúa teniendo niveles tóxicos no permitidos. Lo hacían en las zonas 101 y 103 (Isla Canela y Punta Umbría, respectivamente), según informaron a este periódico fuentes del sector. Después estaba previsto que continuaran en la 105 (Mazagón), por lo que “todo apunta a que esta semana tampoco se pueda faenar”, se lamentan los mariscadores.

Las ocho zonas permanecen cerradas y no aptas para el captura de coquina desde el pasado 23 de octubre, si bien algunas de ellas llevan desde el 18. Lo están después de levantarse la veda de un mes, el pasado 24 de septiembre, y de apenas poder mariscar tres semanas. Con anterioridad, los coquineros a pie tuvieron que hace frente a otra parada biológica del 1 y el 31 de mayo.

Los coquineros consideran que está situación de paro de la actividad de forma intermitente es "insostenible", porque el cierre supone un grave perjuicio para sus economías y porque además ellos tienen que seguir pagando el sello de autónomo.

Los mariscadores temen que en toda esta semana tampoco puedan faenar

Por este motivo algunos, como es el caso de la Asociación de Mariscadores Nueva Umbría, han anunciado ya que van a solicitar ayudas mientras el caladero esté cerrado por toxina o bien que se les exima de abonar las cuotas de acceso a la actividad.

El colectivo insiste en que no entiende cómo puede estar cerrado todo el caladero por DSP con las aguas del litoral frías y limpias, y por tanto en unas condiciones no aptas para que prolifere la microalga, y que además la chirla esté abierta cuando la zona de captura es prácticamente la misma.

Los coquineros han informado que se ha aumentado la presencia y vigilancia de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de Estado en todo el litoral para evitar la captura del bivalvo durante el tiempo de clausura de las zonas por biotoxina y que el Seprona de la Guardia Civil ha llevado a cabo intervenciones en la Bota, Isla Cristina y Canela.

Durante la veda y el cierre por DSP, algunos mariscadores desafiaron a la Junta de Andalucía y continuaron faenando a pesar de la prohibición, si bien la mayoría de ellos eran furtivos y carecían de licencia.

Los coquineros convocan una concentración en la Consejería de Pesca

Para acabar con éste último problema, la Asociación de Mariscadores Nueva Umbría propone conceder todas las licencias que se han demandado para regularizar la actividad y acabar con el furtivismo que ha proliferado debido a la pérdida de jornales por la parada forzosa de dos meses y el cierre intermitente de las distintas áreas del caladero. La demanda de carnés para la coquina ha multiplica por seis la oferta de la Junta, ya que la oferta era tan solo de 30 licencias y se presentaron 182 solicitudes.

La asociación también reducir la tara, que en la actualidad 25 kilos al día por persona, para que “todo el mundo pueda trabajar”, así como subir la talla del bivalvo hasta los 30 milímetros para que el marisco adquiera más valor en el mercado.

El caladero de la coquina se divide en ocho zonas o áreas: Isla Canela, Barra del Terrón, Desembocadura del Piedras, Punta Umbría, Mazagón, Matalascañas, Doñana norte y Doñana sur. Éstas dos últimas, que permanecen también cerradas por DSP, están restringidas y solo pueden faenar en ellas los coquineros de Almonte, Hinojos, Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Villamanrique, Pilas y Carrión (Sevilla).

La situación es tal que los coquineros de la zona de Doñana tienen previsto concentrarse hoy en las puertas de la Consejería de Pesca en Sevilla para reclamar una solución a su situación, a la que se unirán algunas mariscadores del restos de las zonas.

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