Frutos rojos

La fresa cierra una campaña marcada por la bajada internacional del consumo

  • Al descenso de la demanda se ha sumado una caída generalizada de los precios

  • La frambuesa apura los últimos días de producción y el arándano terminará a final de mes

Un grupo de jornaleras recolecta fresa en una explotación de la provincia onubense. Un grupo de jornaleras recolecta fresa en una explotación de la provincia onubense.

Un grupo de jornaleras recolecta fresa en una explotación de la provincia onubense. / Josué Correa (Huelva)

La campaña de la fresa ha llegado a su fin. En los próximos días los productores dirán definitivamente adiós a la temporada tras completar los pedidos de última hora, momento en el que se podrán hacer el primer balance.

La campaña ha sido calificada por los agricultores como muy complicada a causa de la pandemia por el coronavirus, que ha impactado de lleno en sector de los frutos rojos.

El estado de alarma ha estado vigente coincidiendo con los meses (marzo y abril) en los que habitualmente la campaña de recogida está en su máximo apogeo, lo que ha perjudicado claramente a los productores, ya que el consumo de fresa ha bajado de manera significativa en comparación a otros años. Uno de los motivos de la disminución de la demanda ha sido el cierre de los establecimientos del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) por el coronavirus Covid-19.

Ante la acusada bajada del consumo el sector destinó de manera prematura parte de la producción fresera a la industria y redujo la superficie de cultivo. Aunque algunas semanas (las que menos) se reactivaron las ventas de fresa, después volvieron a disminuir hasta una caída definitiva.

El sector no se resiente de la reducción de mano de obra con contratos en origen procedente de Marruecos

Tal es así que las organizaciones agrarias de Huelva han puesto el foco del principal problema que han tenido los productores de frutos rojos esta campaña en la falta de consumo y el descenso de las ventas y no la mano de obra, después de que se redujera consideradamente el número de temporeras de Marruecos con contrato en origen que debían llegar a la provincia onubense para la recogida de la fresa.

Finalmente han sido unas 7.000 frente a las 19.000 que se esperaban, debido al cierre de las fronteras marroquíes por la pandemia.

En las últimas semanas de mayo se ha repetido un nuevo descenso de la demanda por lo que las comercializadoras han echado el cierre a la campaña. En una temporada normal, al llegar la semana 21 se debería de llevar recolectado un 99,6% de la producción total esperada de fresa para consumo en fresco. Sin embargo, se estima que hasta entonces solo se ha comercializado un 77,9% de lo esperado si no se hubiesen producido incidencias.

Además, el precio de la fresa ha mantenido una caída en picado desde febrero, de manera que ha oscilado en los meses de marzo, abril y mayo entre los 0,79 céntimos y 1,14 euros, en el mejor de los casos.

El precio percibido el agricultor comenzó a bajar tras un mes (febrero) en el que la oferta de fresa fue excepcionalmente alta para la época del año. Pero desde la semana previa a Semana Santa, con la bajada de la producción comercializada como consecuencia del descenso del consumo por el coronavirus, se fue equilibrando el mercado y los precios regresaron a los niveles normales. El último precio registrado por el observatorio de la Junta de Andalucía para la semana del 18 a 24 de mayo es de 0,97 euros el kilo.

La fresa recién recogida se coloca en tarrinas. La fresa recién recogida se coloca en tarrinas.

La fresa recién recogida se coloca en tarrinas. / Josué Correa (Huelva)

Como resultado de la campaña y en previsión de la próxima, los productores, a través de Freshuelva ha trasladado a la Unión Europea la necesidad de introducir modificaciones para optimizar los fondos incluidos en los programas de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) para ayudar al sector de los frutos rojos de la provincia de Huelva para hacer frente a las graves consecuencias del coronavirus el sector.

Los agricultores argumentan para ello el descenso de ventas, casi a la mitad respecto a la comercialización de la pasada campaña, lo que ha ocasionado pérdidas y por tanto ha mermado la capacidad económica para plantar, cultivar y producir alimentos en el futuro más inmediato. Una de las demandas a la Comisión Europea es que permita ayudas a la plantación, en vez de destinadas a otros aspectos como la compra de nueva maquinaria para la modernización de las explotaciones.

En lo que respecta a la temporada de la frambuesa, ésta también se acerca a su final. Al llegar a la semana 22, según la distribución media de las cuatro campañas anteriores, se lleva recolectado el 94,6% de lo que se espera producir en el conjunto de la campaña.

En esta última semana el volumen comercializado ha bajado más de un 20% y el precio se sitúa en 4,45 euros el kilo, similar al precio de la semana anterior.

En cuanto al arándano, a estas alturas de temporada se debería llevar recolectado el 91% de lo que se espera producir en la campaña completa. En la última semana de mayo, el volumen comercializado ha descendido levemente respecto a la anterior y es previsible que siga disminuyendo durante todo el mes de junio.

La provincia de Huelva lidera a nivel europeo la producción de fresa y es la mayor exportadora mundial. Con 1.130 millones de euros, representa el 93% de las exportaciones en 2019.La superficie plantada de frutos rojos alcanzó las 11.500 hectáreas para la campaña 2019- 2020, lo que supone un incremento del 2% respecto a la anterior campaña. La superficie de fresa ha pasado de las 6.095 hectáreas a las 6.217 de la campaña actual; el arándano ha tenido un crecimiento de apenas un 1%, con el que se pasa de 3.059 a 3.089 hectáreas plantadas. La frambuesa ha experimentado un aumento del 7%, con 2.300 hectáreas, y la superficie de mora ha descendido de 160 a 145 hectáreas. Este sector genera habitualmente unos 100.000 empleos durante la campaña.

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