Golfo de Cádiz

Los barcos de la pesquería del cerco inician dos meses de parada biológica

  • Armadores y marineros recibirán subvenciones por el paro forzoso del caladero. La flota permanecerá amarrada a puerto mientras espera conocer la cuota de sardina para 2020

Artes de cerco en el puerto pesquero de Punta Umbría Artes de cerco en el puerto pesquero de Punta Umbría

Artes de cerco en el puerto pesquero de Punta Umbría / H. Información (Punta Umbría)

El sector del cerco del Golfo de Cádiz inició el pasado 1 de diciembre una parada biológica de dos meses para la regeneración del caladero. Un total de 82 barcos de Huelva y Cádiz permanecerán amarrados a puerto hasta el próximo 31 de enero. Armadores y marineros recibirán ayudas por el paro forzoso.

Alrededor de 40 barcos del sector del cerco de la provincia de Huelva que faenan han iniciado una parada que se prolongará durante dos meses. El número de embarcaciones se reparten entre los puertos pesqueros de Punta Umbría e Isla Cristina.

Las embarcaciones tendrán derecho a unas ayudas durante el paro, que han sido aprobadas por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. La convocatoria de 2019 contempla subvenciones para el cerco por valor de 900.000 euros (700.000 para tripulantes y 200.000 para armadores) destinados a la flota para la captura de especies pelágicas como boquerón, sardina, jurel o caballa. En las embarcaciones andaluzas que faenan en el Golfo de Cádiz trabajan unos 800 marineros que no pueden hacerlo por la parada temporal.

Para la misma zona costera, el Gobierno autonómico por valor de 1,15 millones de euros (900.000 euros para tripulantes y 250.000 para armadores) para la flota de arrastre de fondo de las zonas costeras Huelva y Cádiz (entre la frontera con Portugal y el Estrecho de Gibraltar) para la captura de especies demersales (gambas, cigalas, pijotas, pulpos, lenguados o acedías, entre otras).

En esta modalidad de pesca faenan a diario en las costas del Golfo de Cádiz un total de 125 barcos, en los que trabajan alrededor de 600 marineros, y cuentan con un periodo de veda que comprende del 16 de septiembre al 31 de octubre.

Reparación de redes en el puerto pesquero de Punta Umbría. Reparación de redes en el puerto pesquero de Punta Umbría.

Reparación de redes en el puerto pesquero de Punta Umbría. / H. Información (Punta Umbría)

El sector del cerco volverá a faenar el 1 de febrero, mientras espera la aprobación de un nuevo plan de pesca para la sardina. El pasado 21 de noviembre cofradías de pescadores y armadores de esta modalidad de España Golfo de Cádiz y Cantábrico Noroeste) y Portugal se reunieron en la localidad lusa de Matosinhos para abordar el futuro de la pesquería. En el encuentro se trató la campaña de la sardina ibérica en 2020, así como la asignación de cuotas de boquerón y jurel.

El sector del cerco que faena en el Golfo de Cádiz solicita una cuota de sardina para el año próximo de 4.020 toneladas. La cifra resulta del reparto que le correspondería a la flota andaluza del cupo total de 30.000 toneladas que el sector hispanoluso solicita, una cuota que demandan a los gobiernos de España y Portugal que defiendan en la Unión Europa, atendiendo a los informes del ICES, que indican un stock de más de300.000 toneladas.

Del total de las toneladas solicitadas, el 66,5% le corresponderían a Portugal y el 33,5% restante a España. A su vez del cupo para las embarcaciones españolas, el 60% sería para el Cantábrico Norte y el 40% para el Golfo de Cádiz, de forma que los barcos andaluces podrían capturar 4.020 toneladas de sardina.

El stock de sardina ha ido aumentado de forma progresiva en los últimos años, mientras que la cuota se ha ido reduciendo. Así, en 2017 el stock fue de 103.000 toneladas y la cuota de 17.000; en 2018 de 180.000 y 12.000, respectivamente; y en 2019 de 223.000 toneladas de stock y de 10.800 de cuota.

Menos boquerón

A esta circunstancia se suma una reducción del 20% en la especie del boquerón y del 50% en la cuota de jurel, que han contribuido además a la difícil situación por la que atraviesa la pesquería. Según el sector del cerco, han sido cinco años seguidos de restricciones que han provocado pérdidas económicas para armadores y marineros, lo que ha llevado al sector a una situación complicada y un futuro incierto, a pesar del esfuerzo que ha realizado.

Los pescadores consideran que para garantizar la supervivencia de la industria la asignación no pueden ser inferior a 30.000 toneladas de sardina para el próximo año, que equivalen al 10% de las reservas actuales.

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