Agricultura

El agua llega ya a Paymogo para los cultivos del Andévalo

  • Una inversión de 3,1 millones de los regantes del Andévalo Fronterizo permitirá el riego de 717 hectáreas

  • El primer aporte va para los cítricos que García Carrión va a plantar en una finca de la zona

Regantes y autoridades, durante la visita del miércoles pasado a la gran balsa de riego para 200.000 metros cúbicos a la que ya se vierte agua para riego en el municipio de Paymogo. Regantes y autoridades, durante la visita del miércoles pasado a la gran balsa de riego para 200.000 metros cúbicos a la que ya se vierte agua para riego en el municipio de Paymogo.

Regantes y autoridades, durante la visita del miércoles pasado a la gran balsa de riego para 200.000 metros cúbicos a la que ya se vierte agua para riego en el municipio de Paymogo. / Jordi Landero

Sueño hecho realidad. Milagro materializado. O la técnica desafiando una vez más las leyes de la naturaleza. Como se quiera considerar. Pero lo cierto es que esta semana, después de muchos años de lucha y trabajo, y gracias a una inversión en infraestructuras hidráulicas de 3,1 millones de euros, el agua de riego ha llegado por primera vez en la historia al pequeño municipio andevaleño de Paymogo, desafiando con ello todas las leyes de la gravedad.

Y es que desde el pasado miércoles ya se está extrayendo agua para riego agrícola de la mayor presa de la provincia onubense, la del Andévalo, la cual es impulsada por tres bombas de 300 kilovatios cada una. Dicho sistema de bombeo está situado en un palafito sobre pantalán flotante ubicado en uno de los brazos de dicho embalse, y tras recorrer 7,5 kilómetros por el interior de una tubería de 600 milímetros de diámetro superando un desnivel de entre 110 metros y 120 metros, llega hasta una gran balsa con capacidad para almacenar 200.000 metros cúbicos de agua y con una superficie de 7 hectáreas, desde la que posteriormente se distribuye a las distintas fincas agrícolas.

Se trata de un ambicioso proyecto encaminado a la puesta en riego de 717 hectáreas de terreno y promovido por la sociedad de origen comunal Pagos de Sierra del Andévalo, integrada en la actualidad por unos 830 socios, la mayoría vecinos de un municipio que cuenta en su censo con 1.160 habitantes, y ejecutado bajo el paraguas de la Comunidad de Regantes del Andévalo Fronterizo (CRAF).

El miércoles, todos los participantes en la iniciativa fueron testigos del transporte de los primeros metros cúbicos de agua entre la presa del Andévalo y la denominada balsa de Paymogo en una visita con carácter técnico en la que recorrieron, en sentido inverso al del agua, en primer lugar la balsa, y seguidamente el trazado de los 7,5 kilómetros de tubería soterrada hasta el punto del embalse donde ha sido instalado el pantalán flotante con el palafito de bombeo.

Las obras que han posibilitado la materialización de este proyecto se enmarcan en los trabajos que a nivel mucho más amplio está ejecutando actualmente la CRAF en los municipios de Paymogo, Puebla de Guzmán, Tharsis, Alosno, El Almendro y Villanueva de los Castillejos, cuya conclusión definitiva está prevista para dentro de tres meses con el objetivo de que en el plazo de cinco años puedan estar ya en riego el 80% de la superficie prevista para la totalidad del proyecto: 6.641 hectáreas.

Éstas de Paymogo integran el Sector Norte del proyecto, el cual está previsto que sea inaugurado oficialmente a lo largo del próximo mes de diciembre, una vez también estén concluidos en su totalidad los trabajos que actualmente prosiguen a buen ritmo en el sector Sur Este.

A la visita para conocer in situ el funcionamiento del sistema de bombeo y transporte de la red principal del sector Norte asistieron el presidente del consejo de administración de Pagos de Sierra de Paymogo, Ramón Gómez Fernández; el presidente de la CRAF, Juan Antonio Millán; la alcaldesa de Paymogo, María Dolores Fernández; el director de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (CREA), Jorge Forné Moreno; el director del proyecto Cítricos del Andévalo en Huelva y de la fábrica de zumos de Villanueva de los Castillejos de J. García Carrión, Antonio Moreno; y José María Mestre, gerente de la UTE constituida para la ejecución de las obras del sector Norte por las empresas Hermanos Vega y Suministros y Proyectos Obras y Contratas, de Villanueva de los Castillejos y Paymogo, respectivamente.

Tuberías correspondientes a la toma para Paymogo de la presa del Andévalo, la mayor de la provincia. Tuberías correspondientes a la toma para Paymogo de la presa del Andévalo, la mayor de la provincia.

Tuberías correspondientes a la toma para Paymogo de la presa del Andévalo, la mayor de la provincia. / Jordi Landero

Todos coincidieron en señalar a Huelva Información que la puesta en marcha de esta iniciativa, “después de tantos años de lucha y trabajo conjunto”, va a suponer “un enorme revulsivo económico y laboral” para un municipio tradicionalmente agrícola y ganadero como Paymogo, que en la actualidad registra unas altas tasas de desempleo y un elevado índice de despoblación, como sucede en otros muchos puntos del Andévalo onubense.

Así lo señaló Ramón Gómez, presidente de la entidad comunal Pagos de Sierra de Paymogo, que es titular de una finca de 6.650 hectáreas en la que promueve la puesta en riego de las primeras 500 hectáreas del sector Norte por la empresa J. García Carrión.

Para Gómez, “por fin, después de la implicación de muchas personas, hemos logrado desafiar la gravedad para que el agua discurra hacia arriba”, lo cual calificó de “hecho histórico”.

Igualmente, el presidente de Pagos de Sierra de Paymogo señaló que para la entidad a la que representa supone un “revulsivo” porque “con los aprovechamientos tradicionales, nuestra finca no es competitiva”, por lo que la llegada del agua “nos da una garantía de futuro tremenda tanto a nosotros, como en general a todo el pueblo de Paymogo”.

Al margen de las 500 primeras hectáreas que J. García Carrión va a poner en riego de forma inminente, “tenemos terreno para seguir desarrollando proyectos como éste –añadió Ramón Gómez– que redundarán en la calidad de vida de nuestro pueblo, así como para reservar parte del mismo a la conservación de los aprovechamientos tradicionales”.

Finalmente precisó que los planes de su entidad pasan por “seguir desarrollando proyectos similares a éste de J. García Carrión con otras empresas agrícolas ya consolidadas, sin descartar la puesta en marcha de alguno directamente por nosotros”.

Por su parte, Juan Antonio Millán, de la CRAF, incidió en que “por fin vemos que ese proyecto ilusionante se hace realidad”, al tiempo que mostró su satisfacción “por lo logrado” y porque “entre todos hemos hecho realidad un proyecto que generará empleo y riqueza en esta zona”.

Para la alcaldesa de Paymogo, María Dolores Fernández, el proyecto va a ser un “revulsivo” para su municipio en materia de creación de empleo y desarrollo local, haciendo especial hincapié en la “sostenibilidad medioambiental” del mismo. “Sin dejar de volver la vista atrás, especialmente por todos aquellos que ya no están y que han luchado por lograr lo que hoy hacemos realidad, no puedo dejar de mirar al futuro, sobre todo por las generaciones que vienen”, señaló la regidora, para quien la llegada del agua va a ser también “todo un revulsivo”.

No obstante, matizó, “esto no va solo de desarrollo económico, sino también de sostenibilidad medioambiental, ya que el proyecto implementa todos los elementos necesarios para la reducción del consumo energético, el uso de energías renovables o la preservación de nuestra dehesa”.

Llegada del agua a la gran balsa para riego habilitada en Paymogo. Llegada del agua a la gran balsa para riego habilitada en Paymogo.

Llegada del agua a la gran balsa para riego habilitada en Paymogo. / Jordi Landero

Pero lo más importante, añadió, es la “generación de empleo, que es uno de los temas que más preocupa actualmente a los alcaldes y alcaldesas”. En definitiva, incidió “estamos haciendo realidad un proyecto que va a compatibilizar el desarrollo sostenible, el futuro de las generaciones venideras y la fijación de población en el territorio, todo ello sin romper con el pasado porque Paymogo es un pueblo tradicionalmente agrícola y ganadero.

Para la regidora paymoguera “aún es un poco precipitado” estimar el número de puestos de trabajo que va a generar el proyecto, aunque reconoció que “ya hemos realizado algunos cálculos” con las empresas agrícolas que participan en la iniciativa, “al igual que estamos hablando con ellas sobre la formación de los futuros trabajadores como algo fundamental, ya que uno de los principales objetivos es que el empleo se quede en la zona”.

Finalmente, José María Mestre, gerente de la UTE constituida para ejecutar las obras, se mostró muy satisfecho porque “hemos demostrado que las empresas locales tenemos capacidad para ejecutar trabajos de esta envergadura”, así como puso el acento en la “complejidad medioambiental” de la obra al tener que atravesar el trazado de la tubería una dehesa de gran valor ecológico “respetando el entorno natural y sin tener que talar ni una sola encina”.

Además durante las obras, en los ocho últimos meses, “se han creado una veintena de empleos diarios, prácticamente todo con personal de la zona”, zanjó Mestre.

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