Cartaya

Asaltan su domicilio mientras sale a entregar a sus nietos los regalos de Reyes

  • Los cacos revientan una reja y revuelven dos estancias de la vivienda de Pajareros

La afectada muestra la denuncia junto a la reja por la que entraron los ladrones a su hogar. La afectada muestra la denuncia junto a la reja por la que entraron los ladrones a su hogar.

La afectada muestra la denuncia junto a la reja por la que entraron los ladrones a su hogar. / Jordi Landero (Cartaya)

El día festivo de Reyes se convirtió este año en una "auténtica pesadilla" para una familia de Cartaya cuya vivienda fue objeto de un asalto a plena luz del día, mientras el matrimonio se había trasladado a Huelva, donde reside una hija, a entregar los regalos de Reyes a sus nietos.

Según relata a Huelva Información la vecina afectada, Montemayor Correa, cuya vivienda se encuentra en una zona rural conocida como Pajareros, los hechos tuvieron lugar entre las diez de la mañana y las dos de la tarde del domingo de Reyes, cuando al menos un varón, según captaron las cámaras del sistema de alarma instalado en el domicilio, "reventó" las rejas de la ventana que da acceso a su dormitorio "con una regleta de obras".

Se da la circunstancia de que la vivienda "casi nunca se queda sola" porque "mi marido está enfermo y tiene problemas para moverse". No obstante, añade, el domingo "era un día especial y decidimos ir los dos a Huelva a llevar los regalos de Reyes a los niños", momento en que los cacos aprovecharon para asaltar el domicilio.

Según su relato, "era poco antes de las dos de la tarde y ya estábamos llegando a casa, cuando recibimos una llamada desde la central de alarmas avisándonos de que las cámaras de seguridad estaban detectando en esos momentos la presencia de un varón sospechoso en su interior". "Nos advirtieron de que si estábamos cerca no entrásemos –prosigue Montemayor–, que la Guardia Civil ya estaba avisada y que llegaría inmediatamente. Y eso hicimos, aunque mi marido se bajó como pudo del coche y empezó a dar voces desde el exterior del perímetro de la casa, sin que nadie le contestara. Era como si se los hubiese tragado la tierra", añade.

Cuando llegaron los agentes, según su relato, estos realizaron una primera inspección ocular, hasta que sobre las cinco de la tarde el Laboratorio de Criminalística se trasladó hasta el domicilio asaltado para coger huellas que, junto con las imágenes captadas por el sistema de seguridad, podrán esclarecer la identidad de los asaltantes.

Montemayor Correa señala que aún no sabe si se han llevado muchas cosas porque "no he tenido el valor de entrar en mi habitación, ni en la de mi hijo", que según explica fueron las dos estancias que registraron y revolvieron completamente. En este sentido añade que "tengo el susto y mucho miedo en el cuerpo y, de hecho, me he pasado toda la noche y madrugada pasadas en vela en el sofá".

Uno de los dormitorios revueltos por los ladrones. Uno de los dormitorios revueltos por los ladrones.

Uno de los dormitorios revueltos por los ladrones. / Jordi Landero (Cartaya)

Por el momento ha detectado la falta de un bolso, unas zapatillas deportivas, y algunas pertenencias de su hijo, entre ellas unas gafas.

Según la propia afectada, que interpuso ayer la correspondiente denuncia en el puesto de la Guardia Civil de Cartaya, antes de reventar las rejas de la ventana de su dormitorio, el autor o autores del asalto "intentaron entrar por otras ventanas de la casa, cuyas persianas están visiblemente forzadas".

En un post que publicó el mismo domingo del robo en su perfil de Facebook, ilustrado con varias fotografías, Correa afirma que cuando entran a robar en una casa sientes cómo "violan tu intimidad porque sabes que han tocado todas tus cosas íntimas, y porque lo tiran todo y rebuscan entre tus pertenencias".

"Pues bien, amigos, hoy me ha tocado a mí –prosigue–, que he salido de mi casa a las diez de la mañana y he vuelto a las dos de la tarde y, cuál ha sido mi sorpresa que me han llamado de mi central de alarmas porque había un varón en mi casa intentando robar, me han reventado la reja de mi habitación y por ahí han entrado…". "Me siento fatal, –concluye– invadida, violada en mi intimidad y con un ataque de ansiedad tremendo".

Los últimos robos en la localidad cartayera se produjeron a principios de diciembre, cuando fueron asaltados el Centro de Educación Infantil y Primaria Maestro Juan Díaz Hachero, ubicado en la calle Gracia y del que los ladrones sustrajeron unos 200 euros en metálico; y la Guardería Fresita, sita en la avenida de la Profesionalidad, de la que han logrado hacerse con un botín que ronda los 300 euros, también en metálico. También fueron forzadas las rejas para acceder a las instalaciones.

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