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Arrancan los planes de playa en Huelva con pocos bañistas por el viento

  • Cada municipio del litoral onubense toma las medidas necesarias para la seguridad

Varias personas disfrutan de una jornada de playa. Varias personas disfrutan de una jornada de playa.

Varias personas disfrutan de una jornada de playa. / Jordi Landero

Como los días anteriores, el incómodo viento que está marcando el inicio del mes de junio en la costa onubense no faltó ayer a su cita coincidiendo con la puesta de largo de la mayoría de los planes de playa de los municipios del litoral de Huelva.

Un fenómeno que, unido a las no muy altas temperaturas, está provocando que en el inicio de la temporada alta de playas no se estén produciendo las temidas aglomeraciones de otros años por estas mismas fechas en las zonas de baño, sobre todo teniendo en cuenta la crisis sanitaria del coronavirus, que ha obligado a las autoridades sanitarias a establecer normas inéditas para el uso y disfrute de estos espacios públicos, especialmente marcadas por el distanciamiento social, el control de los aforos y la seguridad higiénico-sanitaria.

También coincidiendo con el inicio de los planes de playa, los 476 auxiliares de control para estos espacios contratados en la provincia onubense por la Junta en el marco del plan Playas Seguras de Andalucía, se irán incorporando a lo largo de la presente semana a su trabajo en los distintos puntos del litoral onubense tras el curso del que han sido objeto hasta ayer de cara a ser formados para prestar distintas labores entre las que destaca ofrecer información del control de acceso y aforo de las playas; velar por el cumplimiento de las medidas de los planes de contingencia de cada ayuntamiento o informar a los bañistas de los avisos que realicen los órganos competentes en materia de emergencias y protección civil.

Por su parte, fuentes del Consistorio puntaumbrieño explicaron a este periódico que el plan de playas de dicha localidad no entrará oficialmente en funcionamiento hasta este jueves, coincidiendo con la llegada del fin de semana y, por tanto, con una mayor afluencia de visitantes. Mientras tanto, también aprovecha estos días previos para formar a su propio personal de vigilancia y socorrismo, para realizar labores de limpieza, o para culminar la instalación de distintos elementos como pasarelas de acceso o módulos de playa, especialmente en puntos como las playas de La Bota o El Portil -donde Costas culminó la pasada semana un aporte de 4.000 metros cúbicos de arena-.

Por lo demás, Punta Umbría dividirá este año sus casi 14 kilómetros de playa en siete zonas, así como ha establecido en ellas un aforo de 108.032 personas, teniendo en cuenta la pleamar. Como el resto municipios del litoral occidental onubense, Punta Umbría tiene previsto controlar dicho aforo desde la aplicación común puesta en marcha por el Consorcio de Turismo de la Costa Occidental de Huelva. De esta forma, cualquier persona puede comprobar desde su teléfono, y antes de salir de casa, la concurrencia de cada espacio. Las siete zonas de la playa puntaumbrieña son La Canaleta-Ría, Albergue Juvenil-Avenida de Andalucía, Altavista-Pato Amarillo, Everluz-Puntamar, Los Enebrales, La Bota y El Portil.

Por su parte el Ayuntamiento de Isla Cristina ha dividido sus 11 playas en 21 tramos con accesos y no establecerá un horario especial de asistencia, por lo que se guiará por el plan de playas, que define la prestación de servicios en las mismas de 11:30 a 19:30, aunque recomienda no permanecer en ellas más de 4 horas como una de las medidas de seguridad contra la Covid-19. Por otra parte el aforo máximo en las playas isleñas se ha establecido en 38.105 personas.

En el caso de Ayamonte el Ayuntamiento ha dividido sus playas en 35 parcelas y ha establecido un aforo máximo de casi 25.000 personas. Además se ha ampliado el horario de la playa en una hora más, de 12:00 a 20:00 y el equipo de servicio de vigilancia y socorrismo pasará de 22 a 35 personas. Los módulos de salvamento también se amplían de 4 a 6, contando con 38 accesos de entrada y salida.

Lepe ha dividido la playa de La Antilla en tres tramos: levante, central y poniente, a su vez subdividido cada uno por sectores de edad: mayores de 60 años y personas vulnerables; grupos de familias y personas entre doce y 60 años en grupos o de manera individual. El aforo se ha reducido en un 60%, estableciéndose en alrededor de 14.000 personas, cifra que podrá variar en función de las mareas.

Cartaya inició también ayer su plan de contingencia frente a la Covid-19, así como su plan de playas, lo cual incluye este año una mayor vigilancia para controlar que se canalicen de forma ordenada los desplazamientos y evitar que se produzcan concentraciones de personas; y otras medidas como cartelería informativa o un sistema de megafonía.

Por último, en la Costa Occidental la Mancomunidad de Islantilla ha organizado su kilómetro de playa urbana realizando una parcelación en 14 áreas diferenciadas por letras y colores, con aforo limitado, y entre las que se reservará una destinada expresamente a personas incluidas en los grupos de riesgo marcados por el Ministerio de Sanidad, como es el caso de mayores de 65 años, embarazadas o personas con discapacidad, así como quienes padezcan enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o inmunodepresión.

En la Costa Oriental, Moguer también activó ayer todos los servicios en la Playa del Parador de Mazagón para garantizar la seguridad de los bañistas con novedades derivadas de las recomendaciones sanitarias por la crisis sanitaria; y Matalascañas fue el pasado viernes, 5 de junio, la primera playa onubense en abrir con el plan de contingencia contra la Covid-19 aprobado y en funcionamiento.

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