El parqué
Sesión mixta
Claro que de forma general se le ha dado, en los últimos tiempos, bastante jabón a este equipo y a este entrenador: quizás es que se lo merecían y más al venir de donde se venía. Y se le ha dado, exactamente, justo en la misma proporción a lo que pasaba antes, con esos palos al mismo equipo cuando aún regía el otro entrenador y el Recre se caía lenta y desesperadamente. Lo raro hubiera sido lo contrario, oiga, el tocar las palmas mientras nos toreaban y ponernos cual plañideras en la remontada. Estoy convencido de que esto es más sencillo de lo que algunos quieren hacer ver: cuando se gana y, además, se juega bien, la gente lo flipa, y cuando no se gana o se hace el panoli la peña se pone nerviosa; y cuanta más exigencia y más baja sea la categoría en la que se pulule más dramaaflora si las cosas andan torcidas. Es así desde que el fútbol es fútbol en Huelva y en la Cuna del Fútbol, que también está en Huelva, mire usted por dónde, aunque pique y mucho.
Hace justo una semana decíamos que ojo con los resbalones, que aquí nadie es perfecto, y Arzu no se ha cansado de repetirlo en sus coherentes explicaciones públicas: lo importante va a ser reponerse cuando llegue la primera decepción, decía el sevillano. Ésa aterrizó en Linarejos y hay tan poco tiempo para lamentarse que esa circunstancia va a ser el mejor remedio para dejar de mirarse una herida que no deja de ser, ahora mismo, sólo un fuerte arañazo: la batalla -deportiva- de El Rubial va a medir las fuerzas reales en las piernas del Decano y cuidado porque luego, en casa, tocará subir otro Mortirolo. La etapa reina va a terminar en Jerez con todo lo que ello conlleva de rivalidad nostálgica y cuentas pendientes. Ay, cualquier tiempo pasado…
Suceda lo que suceda en tierras murcianas esto ya no frena. Con sólo cinco partidos por delante en el Colombino y una posibilidad de ascenso a la que hay que agarrarse como si no hubiera un mañana entiendo que todos, tanto en el club como los que formamos de esta locura, debemos ser conscientes de que hay que crear ese clima que sólo aquí se sabe hacer en estas puñeteras catacumbas. Llega el calor, llega lo decisivo, llega tiempo de recibimientos, de tifos y de himno, ése que aquel 11J dejó boquiabierta a toda España con una estampa inigualable y que aquí, incomprensiblemente, seguimos desperdiciando. Es hora de crear otra vez en Cuarta esos ambientes de Primera. Es tiempo de los valientes, de esos que salen del puerto hasta cuando hay tormenta, y aquí ya hemos pasado muchas de esas, y mucho peores, como para recelar de nada. Pasado el jabón, a las armas.
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