bebés robados en la provincia

180 niños desaparecidos en Huelva

  • Son los afectados que constan oficialmente a SOS Bebés Robados, aunque por ahora sólo 126 son sus socios

La Policía señala los lugares de la fosa común donde supuestamente fueron enterrados bebés, en 2012. La Policía señala los lugares de la fosa común donde supuestamente fueron enterrados bebés, en 2012.

La Policía señala los lugares de la fosa común donde supuestamente fueron enterrados bebés, en 2012. / A. Domínguez

Mapa de los bebés robados en la provincia Mapa de los bebés robados en la provincia

Mapa de los bebés robados en la provincia

Nadie quiere hablar de trama corrupta cuando se pone el foco sobre las presuntas desapariciones de neonatos a lo largo de medio siglo de historia en Huelva y en toda la geografía nacional. Mirar para otro lado se ha convertido en un deporte nacional que ahora desmonta el mismísimo Parlamento Europeo, que tildó la pasada semana el desaguisado del robo de niños de "escándalo" y que ha exigido al Gobierno español que tome cartas en el asunto.

Todo apunta a que el tema es todavía más grave de lo que a priori pueda parecer. Porque sólo en Huelva, en esta pequeña provincia del sur de España, la asociación SOS Bebés Robados tiene contabilizadas ni más ni menos que 180 desapariciones. De 126 de ellas tiene bastantes datos y las familias se han adherido al colectivo, entre ellos cuatro adoptados que sospechan que fueron robados al nacer. Todos han depositado su ADN en el banco de Neodiagnostica. Son, visto lo visto, sólo la punta del iceberg. Porque hay muchos más afectados que ni siquiera se han atrevido a contactar con la asociación, por aquello de no arriesgarse (por ahora) removiendo asuntos del pasado.

El hecho de que la Audiencia Provincial de Huelva decidiera en 2012 dar la estocada judicial a los asuntos de forma unánime, considerando prescritos los delitos y, por tanto, instando al archivo definitivo de las denuncias en los juzgados de Instrucción, ha frenado a los padres y hermanos que sospechan ser víctimas y que pedían a gritos que se investigaran sus casos. Son esas otras 54 familias que, según el colectivo que las representa, "no han dado siquiera sus datos porque está todo parado", explica la presidenta de SOS Bebés Robados Huelva, Esperanza Ornedo, a este periódico.

28 pueblos afectados

Basta con echar una ojeada al mapa de la provincia que acompaña a esta información para percatarse de que no hablamos de un hecho aislado. Por lógica -número de habitantes y concentración de hospitales-, Huelva es el municipio que alberga un mayor volumen de casos evidenciados, 69 en total, que significan el 54,7% de los 126 contabilizados como socios por SOS Bebés Robados Huelva.

Los denunciantes asociados se esparcen, pues, por un total de 28 pueblos de la provincia. Los que más casos contabilizan son Aljaraque, con seis; Isla Cristina, con cinco; Moguer, con cuatro; y San Juan del Puerto, Trigueros y Ayamonte, con tres cada uno.

de los años 50 a 2001

Las presuntas sustracciones de recién nacidos en hospitales y clínicas de Huelva tienen una macabra tradición de más de medio siglo en nuestro territorio. Así lo atestiguan los socios de SOS Bebés Robados, padres o hermanos en la mayor parte de los casos que siguen, a día de hoy, buscando a sus niños. La década en la que claramente se produjeron en la capital más desapariciones de neonatos fue la de los 70, con 59 casos inventariados por la asociación hasta el momento.

Le siguen los 40 asuntos que tuvieron lugar en los años 60 y los 14 de los 80. Los más antiguos son los de la década de los 50, cuatro en total.

Si alguien pensaba que esto es una cosa del pasado más lejano, de la opaca época de la dictadura franquista, se equivoca de pleno.

En los años 90 se dieron ocho casos, ni más ni menos, según han informado los propios afectados. Y sí, una familia ha denunciado el robo de su bebé en pleno siglo XXI, concretamente en el año 2001 y en el hospital Infanta Elena de Huelva.

El 73%, en el lois

SOS Bebés Robados tiene referencia de los lugares de nacimiento de los niños supuestamente desaparecidos en sólo 115 casos. Esto es así, como ocurre en el resto de la estadística, porque de muchos de ellos se desconoce esa información. Pasa en los casos de las personas que buscan a sus hermanos cuando sus padres ya han fallecido.

Con estos datos en la mano, se puede afirmar que siete de cada tres niños perdidos nacieron en el hospital Manuel Lois: 84 en total. "Son muchos los casos de bebés sustraídos en este hospital, que fue utilizado de mercadillo para la venta de nuestros niños", afirma Esperanza Ornedo. El provincial de La Merced, actual sede de la Universidad de Huelva, está relacionado con otros 22 casos.

Y de los centros públicos, a los privados. Muchos tenían en común a médicos y matronas, que ejercían su labor más allá de los muros de la administración. La clínica La Meced, ubicada antaño en el Paseo de Independencia, está vinculada a cinco denunciantes; la clínica La Milagrosa, a un caso más, al igual que la clínica del Carmen.

más niños que niñas

Aunque no es significativa la diferencia, en los 114 asuntos que maneja la asociación en los que se conoce el sexo del bebé, 59 eran niños y 55, niñas. Cuatro de estos críos de entonces fueron adoptados y ahora buscan sus orígenes bajo la sospecha de que fueron arrebatados a sus padres biológicos.

edades de las madres

Las edades que tenían las madres en el momento de dar a luz se conoce en 101 asuntos. En seis de cada cuatro casos (62) ellas tenían entre 20 y 30 años. Le sigue en importancia la franja de entre los 30 y los 40 años, con 26 mujeres que se sienten víctimas del robo de sus hijos tras el parto. En nueve de los casos denunciados las chicas eran menores de edad, mientras que hay registrados cuatro en que ellas tenían entre 40 y 50 años.

Recuerda Ornedo que "en 22 de los casos las madres eran primerizas". En otros 25, los niños de los que los afectados han evidenciado su desaparición eran el segundo hijo de la pareja. Otros 13 ocupaban el tercer lugar entre sus hermanos y ocho bebés, el cuarto. Las familias numerosas, en vista de estos datos, eran "objetivo de la trama". Se tiene constancia de otro caso en que el hijo ocupaba el quinto lugar, tres casos del sexto hijo, dos del séptimo y uno del noveno. "A veces les han dicho a las madres que qué más les da, que ya tenían niños suficientes".

20 partos múltiples

Los datos de SOS Bebés Robados hacen referencia a presuntas desapariciones de recién nacidos que fueron alumbrados en partos múltiples, veinte en concreto.

Pero además, indican las estadísticas que sólo ocho madres parieron mediante la práctica de una cesárea. Siendo tan escasas, Ornedo se pregunta por qué si la gran mayoría se llevó a cabo de forma natural los ginecólogos "anestesiaban a las madres". Tiene clara la respuesta: "Facilidad para el engaño".

causas de las 'muertes'

"En 31 de los casos que tengo registrados, los bebés nacieron muertos, según los médicos que informaron y atendieron a las madres", recuerda la presidenta de SOS Bebés Robados.

No en todos los asuntos consta, como venimos reiterando. Pero en 44 de ellos sí se conoce la supuesta causa de la muerte de esos niños que sus padres siguen echando en falta. Hay algunas que casi pueden tildarse de disparatadas. Por ejemplo, en dos de los asuntos aparece en el legajo de aborto la palabra "macerado", en otro, "destrozado" o, en uno más, con "mollera abierta". Incluso hay un crío que presuntamente murió por "clavícula rota". Inaudito.

La anoxia -falta o disminución de oxígeno en las células, los órganos o la sangre- está presente en 17 casos, es la más común. Le sigue en volumen la "insuficiencia respiratoria", con nueve. Tres neonatos perecieron supuestamente por ser "prematuros", dos por "enfermedad parecida a la meningitis", otros dos por "parto prolongado" y los mismos por "muerte súbita" o por "malformación". En dos casos más la causa del fallecimiento que consta es "derrame cerebral" y "leucemia". A juicio de Esperanza Ornedo, muchas son "un sinfín de idioteces sin sentido".

los enterramientos

Uno de los patrones que constantemente se repite en los casos detectados es que el hospital de turno decía que se haría cargo del enterramiento del bebé. Daba igual que sus padres tuvieran nicho en propiedad y seguro de deceso. Muchas veces los sanitarios aseguraban que los niños irían en el ataúd de otro cadáver adulto. Pero la realidad es que en la documentación, la mayoría aparece registrada con inhumación en la fosa común del cementerio de La Soledad de Huelva.

Se incluyen aquí los seis casos de la década de los 90 y el de 2001. Lo más sangrante es que los propios enterradores del camposanto onubense aseguran que en 1990 se dejó de utilizar la fosa común para las sepulturas.

De las decenas de sospechosos enterramientos, sólo cinco se llevaron a cabo en nichos. Son los únicos que se pueden investigar, por vía privada, a través de la exhumación. Se han llevado a cabo cuatro por ahora. Sólo en uno de ellos, de 1992, se encontró un bebé cuyos restos coincidían genéticamente con su madre. En otros tres asuntos, uno de 1960 (en tumba), otro de 1968 y otro de mediados de 1979, no había rastro de los neonatos.

hubo 18 imputados

El asunto de las presuntas desapariciones de recién nacidos en los hospitales onubenses entre 1949 y 1992 empezó a investigarse con la máxima implicación de la Policía Nacional y los juzgados de Instrucción. Los magistrados llegaron a citar como imputados a 18 personas: 12 ginecólogos, cinco matronas y hasta a un policía. En el caso concreto de un prestigioso médico ya fallecido, su nombre constaba en una veintena de asuntos denunciados por vía judicial.

los reencuentros

El tráfico de niños recién nacidos en nuestro país no es un delirio. No atiende a meras alucinaciones de unas madres y unos padres que todavía, pese al transcurrir de los años, padecen el inmenso dolor de saber que les arrebataron vilmente a sus retoños. En ocasiones con gran descaro, sin cortapisas, a placer y con alevosía.

En Huelva, por ejemplo, vivimos el caso de Quique Olivert, adoptado por una familia de Matalascañas y que encontró a sus padres biológicos en el País Vasco en 2012. Y hace sólo unas semanas el programa de televisión Cámbiame conseguía reunir a una madre residente en Huelva, Toñi Arias, con su hija 36 años después de que se la quitaran en Barcelona. Las sustracciones de bebés son, demostrado queda, una realidad por la que todavía nadie ha respondido ante la Justicia.

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