Los Reyes se unen al dolor de una Huelva rota por la tragedia de Adamuz

Los Reyes se acercaron a los familiares sin prisas, deteniéndose una y otra vez para escuchar, consolar y acompañar

Uno de los niños supervivientes y nieto de una de las víctimas mortales de la tragedia entregó a Felipe Vi una estampita de la Virgen de la Cinta

El dolor no camina solo: El abrazo de Huelva a las familias de las víctimas de la tragedia de Adamuz

Los Reyes Felipe VI y doña Letizia se acercan a los familiares de las víctimas de Adamuz.
Los Reyes Felipe VI y doña Letizia se acercan a los familiares de las víctimas de Adamuz. / Alberto Domínguez

Junto a los miles de onubenses los Reyes de España también se unieron en el dolor por la tragedia de Adamuz. Su asistencia a la misa funeral ha sido una muestra de respeto y acompañamiento a los familiares de los fallecidos. Los Reyes quisieron formar parte de este muestra de cariño de toda Huelva hacia las víctimas tras aplazarse el homenaje de Estado, sumándose así al clamor silencioso de una provincia rota por el dolor y la pérdida.

Apenas cinco minutos antes del comienzo de la misa, el murmullo de quienes no pudieron entrar al interior se vio ensordecido por el ruido del helicóptero en el que llegaban Sus Majestades los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia. Su llegada congregó a multitud de onubenses que les recibieron con aplausos y vítores bajo una fugaz llovizna. Bajo paraguas, Huelva dio una cálida bienvenida a ambos, que llegaron de riguroso luto al Carolina Marín donde fueron recibidos por la alcaldesa, Pilar Miranda, y el Obispo, Mons Santiago Gómez Sierra, acompañados de varios representantes de la Diócesis de Huelva.

Llegada de los reyes Felipe VI y Doña Letizia al funeral por las víctimas de Adamuz en Huelva.
Llegada de los reyes Felipe VI y Doña Letizia al funeral por las víctimas de Adamuz en Huelva. / JOSUÉ CORREA/JESÚS FERNANDEZ

Una vez finalizada la misa, y tras saludar el Obispo a los Reyes, Felipe VI y doña Letizia se acercaron a los familiares. Uno a uno los Reyes intercambiaron unas palabras con todos. En este momento atrás quedó el rígido protocolo de la Casa Real. Ambos se fundieron en cálidos abrazos con varios de los familiares y no faltaron los besos y las palabras reconfortantes. Escucharon el llanto de a quienes el 18 de enero se les paró el reloj y les acompañaron en su dolor. Algunos no pudieron aguantar las lágrimas, a otros les temblaban las manos al estrechar la de los Reyes, que las sostuvieron con fuerza tratando de trasladarles su apoyo. Los Reyes avanzaron sin prisas, deteniéndose una y otra vez para escuchar, consolar y acompañar.

Felipe VI y doña Letizia se detuvieron especialmente con Fidel (12 años), Carlota (10) y Guillermo (9), los tres nietos de Natividad de la Torre, una de las onubenses fallecidas en el accidente ferroviario. Los Reyes se acercaron a ellos y lograron arrancarles una fugaz sonrisa. Un breve oasis en mitad de tanta tragedia. Uno de los pequeños le regaló una pequeña estampita al Rey de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, la cual aceptó con gratitud guardándola con cariño en su bolsillo con una sonrisa. Un gesto que reflejó la inocencia de un niño al que la tragedia le ha robado demasiado pronto parte de su infancia.

El Rey Felipe VI abraza a uno de los familiares tras la misa funeral por las víctimas de Adamuz.
El Rey Felipe VI abraza a uno de los familiares tras la misa funeral por las víctimas de Adamuz. / Alberto Domínguez

Miradas húmedas, rostros serios. Entre besos, abrazos y apretones de mano los Reyes se mostraron cercanos con los familiares y no dejaron a ninguno atrás. El silencio ensordecedor del momento tan solo lo rompieron los aplausos espontáneos cargados de emoción, respeto y gratitud que sirvieron también como un abrazo colectivo de toda Huelva a quienes lloran a sus seres queridos. También sonaron algunos 'vivas' a los Reyes, que se mantuvieron en todo momento con los familiares.

Además de con estos, también se detuvieron con los onubenses que ayudaron a sacar a los heridos. Personas que ese día se convirtieron sin esperarlo en héroes improvisados. Ciudadanos anónimos que, sin pensar en el peligro ni en las consecuencias, corrieron a auxiliar a quienes clamaban por ayuda entre el caos y la confusión. No les tembló el pulso. Su gesto, nacido de la solidaridad y del instinto humano de proteger al otro, fue también reconocido por los Reyes, que quisieron agradecerles personalmente su entrega y su ejemplo, convertido ya en símbolo de la mejor cara de Huelva en medio de la tragedia.

Los Reyes hablan con los familiares de las víctimas.
Los Reyes hablan con los familiares de las víctimas. / Alberto Domínguez

Además de Felipe VI y Letizia, también saludaron a los familiares el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, junto a la alcaldesa del Ayuntamiento de Huelva, Pilar Miranda, en un gesto de respaldo a unas familias destrozadas por la tragedia. Ambos siguieron los pasos de los Reyes y se detuvieron con todos los presentes, escuchándoles y tratando de reconfortarles en uno de los momentos más duros. Moreno aseguró tras la misa que sintió como se le "encogía el alma" al saludar a los familiares que siguen sufriendo "esta calamidad, esta desgracia que ha causado tanto dolor". "Hemos visto seriedad, hemos visto rigor, hemos visto rabia contenida, pero con respeto", ha recalcado el presidente andaluz resaltando la forma de sentir de Huelva, una provincia que este jueves se ha unido más que nunca para reconfortar a sus vecinos.

Felipe VI y doña Letizia estuvieron alrededor de 50 minutos con los familiares. Quisieron estar con ellos todo el tiempo, acompañándoles en su dolor. Sin prisas, sin mirar el reloj, poniendo el foco en quienes más han perdido. Esta misa ha sido una muestra de respeto y de que toda Huelva sangra junta una herida que tardará en cerrarse, pero que no dejará de doler.

stats