Desayuno Informativo Huelva Información David del Pino defiende la producción agroalimentaria, ante el reto de la sostenibilidad

  • El mercado demanda cada vez más productos obtenidos con prácticas respetuosas con el medio ambiente

El conferenciante y consultor agroalimentario internacional, David del Pino. El conferenciante y consultor agroalimentario internacional, David del Pino.

El conferenciante y consultor agroalimentario internacional, David del Pino. / Alberto Domínguez. (Huelva)

La producción agroalimentaria española, incluida la de los frutos rojos de la provincia de Huelva, es de las más seguras del mundo y está a la altura de los países más avanzados. Esta es una de las afirmaciones que realizó el consultor agroalimentario internacional, David del Pino, durante la conferencia ‘Sostenibilidad. Una cuestión de Confianza’ que pronunció ayer en el desayuno coloquio organizado por Huelva Información del Grupo Joly y Unicaja Banco.

Las exigencias de la normativa sitúan a España en la cima de la seguridad agroalimentaria que “ni siquiera alcanzan otros países de Europa”. En este contexto, Del Pino animó a los productores onubenses a comercializar sus productos bajo los parámetros de la “razón y emoción”, con el fin de ampliar los mercados, atendiendo a los conceptos de sostenibilidad en sus tres aspectos: social, medioambiental y económico.

Para Del Pino con el factor de la sostenibilidad los productores ganarán cuotas de mercado en terceros países y además ésta brinda una oportunidad para marcar diferencias, que van en su beneficio.“Creo que eso lo percibe el sector de manera muy palpable. En los últimos diez años la evolución de la producción certificada como ecológica, con todas las dificultades que entraña, ha sido espectacular y además es incomparable. A través de ella los productores onubenses están en condiciones de ampliar su presencia en los mercados internacionales”, expuso el conferenciante.

En su opinión, el sector de los frutos rojos de Huelva se encuentra en una posición privilegiada ante las nuevas preferencias alimentarias de los consumidores, por tratarse de productos saludables. Eso sí, no pasó por alto su preocupación por la imposición de las administraciones, llegados este extremo, de de métodos de producción que haga imposible de facto producir”.

Las nuevas tendencias de consumo apuntan a la influencia de las redes sociales

En su exposición, dejó constancia de que las nuevas tendencias de consumo, “alimentadas a través de las redes sociales y los influencers”, está provocando que las empresas productoras comiencen a contar con departamentos propios dirigidos a abordar las preferencias de los consumidores. Una de estas áreas se refiere al empleo del plástico, tan denostado éstos últimos años, que “amenaza todo lo que tenga que ver con lo ecológico”.

Sobre la prevalencia de los productos agroalimentarios, el ponente pronosticó que en los próximos años el 20% del lineal de frutas y hortalizas de las grandes superficies será ecológico. Ya en la actualidad su presencia es del 10%. Otra cuestión serán los procesados o semiprocesados. Esto se debe a que el cambio de estrategia de los mercados es continuo.

Así, el gran distribuidor de productos ecológicos de Estados Unidos comercializa en la actualidad también otros bajo la denominación de “producido responsablemente”, que no son más que “una producción de carácter integrada con componentes de sostenibilidad medioambiental”.

Para Del Pino anticiparse a los cambios que puedan producirse en las preferencias de los consumidores y en las cadenas de distribución es fundamental para los productores agroalimentarios.

El conferenciante se mostró convencido de que la agricultura ecológica es “un nuevo gran negocio”, si bien la agricultura convencional es todavía compatible y también el equilibrio entre la intensiva y la sostenible. Según detalló, la producción ecológica encierra una gran contradicción, ya en ocasiones se certifica como tal pero al mismo tiempo no reúne todos los requisitos “supuestamente demandados”, por tratarse de monocultivos alejados de la biodiversidad, que es otro de los conceptos que engloba la sostenibilidad.

“Existe una percepción idealizada de los consumidores de lo que es ecológico mientras que la realidad de la producción es otra”, indicó.

Francisco José Vilches, José Enrique Gutiérrez, David del Pino, Tomás Valiente y Ana Vives. Francisco José Vilches, José Enrique Gutiérrez, David del Pino, Tomás Valiente y Ana Vives.

Francisco José Vilches, José Enrique Gutiérrez, David del Pino, Tomás Valiente y Ana Vives. / Josué Correa (Huelva)

En cualquier caso, en el mercado actual nada de cuanto acontece se produce de manera inocente y mucho menos las campañas negativas contra una producción determinada de un país, una región o una provincia. Detrás de ello existe una estrategia de los competidores que se fundamenta en infundir en los consumidores miedo, incertidumbre y duda.

Por ello, para contrarrestar estas campañas negativas “hay que jugar en el mismo nivel, en el mismo campo, pero también en otros ámbitos: el de la razón y el de la emoción”, y conquistar los corazones de lo que denominó “la nueva religión, la nueva iglesia de la alimentación”.

Huelva ha sufrido en repetidas ocasiones campañas de desprestigio por parte de países como Francia y Alemania contra uno de sus productos estrella como es la fresa. Contra ello, Del Pino ofreció un remedio. Puestos a elegir entre una respuesta inmediata o la indiferencia a los ataques propuso otra acción: la prevención.

El ponente ofreció todas estas apreciaciones en un mundo global en el que la agricultura con formato tradicional tiene cabida. La tiene porque “está relacionada con el consumo local, con el marchamo de la nostalgia y del pasado”.

El uso del agua se mira con lupa

El tema de agua para los regadíos es un emergencia nacional que hay que abordarla con un plan global para que nuestros país siga siendo puntero en agroalimentación. De no es así “seguiremos teniendo muchos problemas”, porque su aprovechamiento y consumo es una preocupación”, según indicó David del Pino.

El agua es un problema, ya que de cara al consumidor que se rige por los parámetros de la sostenibilidad “hay que demostrar que el riego es sostenible y que las producciones no dañan a las reservas naturales, porque pueden regenerarse por sí solas, y que los acuíferos no están sobreexplotados”.

La legalización de las extracciones es otro caballo de batalla al que tienen que hacer frente los productores, de cara a posicionar sus productos ante el consumidor, de tal forma que en algunas zonas existen ya contadores electrónicos sobre las dotaciones en pozos. El uso del agua de manera sostenible y mejorar su aprovechamiento son exigencias inapelables para los nuevos mercados.

Favorecer la transferencia de conocimiento al sector agrario de Huelva ha sido el objetivo del encuentro, que se enmarcan en la filosofía de Unicaja Banco, y que refleja el compromiso y apoyo a la agricultura, “generadora de riqueza y empleo”, con la firme apuesta por incrementar la competitivdad del sector y su sostenibilidad futura, según expuso el responsable de negocio agrario de la entidad, Francisco José Vilches.

Éste destacó la importancia del sector de los frutos rojos en cuanto al volumen de negocio en Huelva, “un sector con una identidad propia y producto del trabajo de grandes profesionales, que no cesan ni escatiman esfuerzos en su afán de innovar e investigar”, así como “el papel importante que juega en el desarrollo socioeconómico tanto en la provincia onubense como en el resto de Andalucía y además con una gran perspectiva de futuro”.

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