Huelva

Solo uno de cada tres pensionistas por jubilación son mujeres

  • La inactividad por labores del hogar alcanza las 51.300 féminas por 1.300 varones

  • La brecha salarial entre géneros supera los 5.000 euros al año en la provincia

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Ilustración / Rosell

Las pensiones marcan las cifras finales de la vida de un hombre y una mujer. Es una extensión de la vida laboral marcada por la segregación por sexo y por la temporalidad, precarización de contratos y la inactividad ligada a los cuidados del hogar. Los actos del 8-M sirvieron un año más para la reivindicación femenina como mujer trabajadora y en busca de una igualdad real en todos los ámbitos de la vida. Así, del total de pensionistas por jubilación solo un tercio son mujeres frente al 67% de hombres, mientras que del conjunto de féminas, 1.099 cobran entre 250 y 300 euros, según datos de UGT.

A estos datos hay que sumar que las mujeres de Huelva son las peores pagadas del país con un sueldo medio anual de 10.484 euros y la diferencia con los hombres alcanza más de 5.000 euros al año. Otro de los síntomas de esta brecha es que el 70% del empleo temporal lo realiza el género femenino.

Las causas y motivos para explicar la situación real de la mujer en Huelva “viene de la educación que recibimos”, según apunta la responsable del Área de la Mujer de CCOO, Carmen Arenas. “La industria es un sector muy masculinizado –según los últimos datos de la Agencia Tributaria en este sector hay 3.888 mujeres por 10.159 hombres y en el salario medio anual hay una diferencia de 11.000 euros– y es donde están los mejores sueldos y complementos, y las mujeres prácticamente estamos trabajando en el sector servicios o en la agricultura, que es un sector precarizado y temporal”.

Carmen Arenas, Carolina Martín y Bella María Carballo. Carmen Arenas, Carolina Martín y Bella María Carballo.

Carmen Arenas, Carolina Martín y Bella María Carballo. / Josué Correa

Carmen Arenas señala que pensar que la brecha salarial llega justo en el ámbito laboral es un trampa ya que empieza “cuando a niños y niñas los educamos de manera diferente”. A ellas en los cuidados y en la reproducción por lo que “cuando llegan al mundo laboral” lo hacen, por ejemplo en trabajos de enfermería, donde “en la Universidad de Huelva el 80% de los estudiantes son mujeres”, mientras que a los niños “se les educa en la producción”, de ahí que “en las carreras de ingeniería sólo el 19% son mujeres”. “Estamos abriendo un brecha desde cómo educamos”. Carmen Arenas resalta que es muy curioso cómo todavía las mujeres “seguimos dedicándonos a Humanidades o la Filología Inglesa” y también en la educación “donde se ve muy claro ya que las chicas estudian infantil y primaria y los chicos educación física”.

La presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias, Bella María Carballo, también apunta que las mujeres “no solemos tender hacia carreras tecnológicas” sino que se decantan más por la rama social. “Tenemos ahí una barrera que romper porque el talento de las mujeres tiene que estar en todos los lados”. Carballo recalca que a lo largo de la historia ha habido “grandes inventos” tecnológicos creados por mujeres “y sin embargo seguimos estando a la cola”. La presidenta cree que hay que ejecutar un plan educativo y social, “las mujeres no tenemos límites pero parece que no nos autoimponemos”.

La diferencia salarial por géneros en el sector de la industria alcanza los 11.000 euros

Esta segregación del empleo se confirma a través de los números que presenta la Agencia Tributaria. En Huelva hay 10.000 mujeres más asalariadas en el ámbito de los servicios sociales y sin embargo cobran casi 4.000 euros menos al año. También en el comercio es mayoría el género femenino, donde ganan al año casi la mitad que los hombres.

La necesaria igualdad entre hombres y mujeres en el mundo laboral también pasa por todos a la hora de una corresponsabilidad por igual a la hora de los cuidados del hogar, atender a los mejores y dependientes y que las empresas entiendan que contratar a un hombre y una mujer “es exactamente igual”, explica Carmen Arenas. “Yo me he enfrentado a entrevistas laborales donde me han preguntado si estoy casada o voy a tener hijos. Y eso no se debería de tolerar porque no es un elemento a valorar”, cuenta la secretaria de Administración y Recursos de UGT, Carolina Martín.

El 80% de los alumnos de Enfermería son mujeres y solo son el 19% en Ingeniería

Un dato destacable es que existen en Huelva 51.300 mujeres inactivas por labores del hogar frente a 1.300 hombres, según los datos del último trimestre de 2018 del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. Los obstáculos que permanecen son la carga de la casa, de los menores y dependientes y “si a esto le sumamos que como cobramos menos, si alguien tiene que dejar su trabajo o reducir su jornada es la que menos cobra, por cuestión económica en la familia”, explica Carmen Arenas.

Desde UGT, Carolina Martín, señala que es necesario una normativa que regule sobre la realidad y que no se quede en los principios de la actual Ley de igualdad. “Es necesario que la desarrollemos y permita identificar cada una de las situaciones de discriminación que vive la mujer”, así como una Ley de igualdad salarial que elimine esas diferencia con una normativa mucho más específica.

En esta línea, la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias habla de concienciar a ambos sexos acerca de la corresponsabilidad para que muchas mujeres no finalicen optando por contratos de media jornada. Además, “el problema de las brechas salariales surge en las zonas más altas de las empresas, en las direcciones, donde ahí las mujeres cobramos por debajo que los hombres”.

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