Servicio de Cardiología

El Juan Ramón instala marcapasos sin necesidad de realizar cirugía

  • El dispositivo que se inserta va sin cables y se introduce a través de una punción en la pierna

Un momento de la intervención de este lunes. Un momento de la intervención de este lunes.

Un momento de la intervención de este lunes. / Josué Correa (Huelva)

La Unidad de Arritmias del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ha implantado los dos primeros marcapasos sin cables a dos pacientes onubenses. Este avance tecnológico, que se aplica aún en un reducido grupo de centros hospitalarios del país, supone una alternativa de tratamiento en personas con imposibilidad de colocación de un marcapasos convencional y en los cuales la única opción terapéutica sería la cirugía abierta conllevando un elevado riesgo por su situación previa. De este modo, el Servicio de Cardiología del centro onubense sigue a la vanguardia en los distintos tratamientos hacia diferentes patologías relacionadas con el corazón y el aparato circulatorio. Se trata de un servicio que no ha dejado de evolucionar especialmente, desde comienzos de siglo.

Este nuevo tipo de marcapasos permite su colocación de una manera mínimamente invasiva dado su reducido tamaño, ya que se trata de una cápsula de 0,8 cm3 de volumen y dos gramos de peso. Así, con sólo una punción en la pierna, se introduce mediante un catéter a través de la venal femoral hasta llegar al corazón y fijarse en su interior. En el lugar que queda ubicado controla los impulsos del corazón y, en el caso de que no se produzcan, emite un estímulo eléctrico que genera un latido cardíaco.

Para la implantación de los marcapasos convencionales se precisa sin embargo realizar una incisión en la zona pectoral del paciente dado que su volumen es mayor. Éstos constan de uno a tres cables que se introducen por las venas superiores del tórax hasta el corazón y van conectados a un generador que se aloja debajo de la piel del tórax. Son estos cables los que monitorizan el latido cardíaco para que el generador emita impulsos eléctricos cuando no se producen.

Con los marcapasos sin cable se evitan algunos riesgos asociados a los dispositivos tradicionales, como son las infecciones del sistema y otras complicaciones relacionadas con la herida quirúrgica y el deterioro a largo plazo de los electrodos. Desde el punto de vista estético, no deja cicatrices externas ni el abultamiento habitual en la región pectoral por el tamaño del generador.

Si bien, están indicados sólo en casos concretos, al no reproducir la secuencia natural de contracción por su imposibilidad de estimular y detectar la actividad de las aurículas. De este modo, el nuevo marcapasos inalámbrico es ideal para aquellos pacientes que tienen obstruidas las venas de la parte superior del tórax. Por otro lado, aunque parezca que el nuevo tipo de marcapasos ofrece una mejor calidad de vida, no es indicado para todos los pacientes ya que no es compatible con la resincronización del marcapasos, tal y como explicó el jefe de la Unidad de Arritmias, Pablo Moriña, quien compareció ayer ante los medios de comunicación en compañía de la directora médica del Juan Ramón, María Jesús Pareja y del jefe del Servicio de Cardiología, José Díaz.

El hospital onubense es referente mundial en el implante de marcapasos mediante la estimulación del Haz de His. Con esta técnica se reproduce la secuencia natural (fisiológica) de contracción del corazón a través de su propio sistema eléctrico, lo que supone una garantía a largo plazo del mantenimiento de su fuerza de contracción. Supera por tanto con creces la estimulación directa del músculo cardíaco, aportando un plus en seguridad al tratamiento convencional.

La Unidad de Arritmias del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez fue pionera en estimular el Haz de His en 2001 y, desde entonces, sus especialistas han realizado numerosas publicaciones en revistas de impacto internacional, siendo los primeros en publicar en 2005, la técnica de resincronización cardíaca con dicha estimulación a nivel mundial. Sus profesionales participan en varios proyectos de investigación con otros países y han recibido numerosos galardones por su trabajo en este campo. Además, la unidad es lugar de visita de muchos profesionales que vienen a aprender.

Integrada en el Servicio de Cardiología, la Unidad de Arritmias cuenta con todas las técnicas más punteras al servicio de los pacientes, tanto en el ámbito de la implantación de marcapasos como en el tratamiento de las arritmias, siendo referencia en la formación de especialistas, tanto en las técnicas descritas como en la ablación de arritmias sin uso de radioscopia. El tratamiento mediante marcapasos sin cables supone desde ahora una alternativa más en los tratamientos de vanguardia que aplica esta Unidad que abarca el tratamiento de todo tipo de arritmias.

Los responsables del servicio estiman que entre 10 y 15 personas recibirán un marcapasos inalámbrico al año. La cifra por lo tanto, expresa la selectividad que se realiza a la hora de elegir esta opción ya que José Díaz dijo que al año se implantan en el Juan Ramón, alrededor de 300 marcapasos.

Rafael Pérez de la Rosa ha sido la primera persona a las que se le ha implantado un marcapasos sin cables. La intervención fue el 16 del mes pasado. Presente, junto al equipo que le intervino, señaló que “el contar con este marcapasos me ha cambiado la vida”. Añadió que “no tenía miedo por ser algo nuevo que se me iba a hacer porque tenía una gran confianza en ellos pues son un equipo maravilloso”.Desde ese mes de enero, la vida de Rafael Pérez se va normalizando y va asumiendo cada vez, mayor actividad:“Antes me ahogaba y casi no podía hacer nada. Ahora ya puedo dar paseos y salir”.

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