Jesús Quintero, en una de sus últimas entrevistas en Huelva: "Mi archivo es el de una vida vivida intensamente"

Una mente única capaz de hacer historia y marcar una época, de inspirar a los personajes más célebres, de cruzar el charco y de sentarse, lo mismo que con el Risitas, con Gabriel García Márquez

Tres años de la muerte de Jesús Quintero: “La gran obra de el Loco fue su personaje, que era él sin impurezas”

Jesús Quintero antes de morir en una entrevista concedida en su fundación. / María Fernández

En el marco del tercer aniversario de la muerte de Jesús Quintero, rememoramos una de sus últimas entrevistas concedidas en Huelva antes de su fallecimiento. Jesús Quintero, a quien hoy todos conocen y alaban es también el mismo que meses antes de dejar este mundo suspiraba por volver a ser recordado (en vida) como lo que fue. Una mente única capaz de hacer historia y marcar una época, de inspirar a los personajes más célebres, de cruzar el charco y de sentarse, lo mismo que con el Risitas, con Gabriel García Márquez.

Tras una vida dedicada en cuerpo y alma a la comunicación, Jesús Quintero regresaba en 2020 a su tierra natal para mostrar al mundo entero su legado, desde Huelva. Un Quintero que volvía a ser entrevistado tras años alejado de las cámaras y el mundo mediático.

"Recuerdo mi tierra, mi pueblo, mi ciudad, donde estudié en el Instituto de La Rábida, junto a La Mejorana", recordaba sentado en una mesa de 2 metros en la Fundación que lleva su nombre en San Juan del Puerto.

"¿Sabes que uno de mis primeros trabajos en Huelva fue como locutor de Radio Nacional de España? Que por cierto, me hicieron un examen en las oposiciones como si fuera a entrar en la BBC de Londres", contaba bromeando.

Un día Rafael Santisteban, prestigioso locutor, le preguntó al terminar una función, que por qué no se dedicaba a la radio, ya que su voz "llegaba a la última fila". Y su última fila, contaba, era la de los solitarios, los contracorriente, los desobedientes, los marginales y también los grandes y famosos. "Lo bueno de este archivo en el que estamos es que hay personajes extraordinarios con reflexiones increíbles recogidas que hoy serían imposible recopilar con las cosas que se cuentan", decía sobre su fundación. Un centro en el que rememorar sus entrevistas a Tierno Galván, La Pasionaria, Borges,... "Mi archivo es el archivo de una vida vivida intensamente. Desde mi pueblo, Huelva, Sevilla, Madrid, Barcelona, Argentina, Uruguay, Nueva York, Los Ángeles, Miami...".

Decía que sus silencios de los últimos años se debían a que no encontraba a la gente adecuada con la que hablar. "Me doy cuenta cuando alguien conoce y tiene cultura", decía.

Tras dos años con una profunda depresión en Sevilla se dio cuenta de que estaba cansado de ser "el locutor loro". Él quería hablar según su estado anímico. Buscaba la originalidad, el sentido crítico, la independencia, la belleza, la cultura, el transmitir que lo que cuentas es verdad. "Eso solo lo consigo hablando desde mi estado anímico. Unas veces la locura, otras la deriva. Eso fue lo que me llevó a crear 'El loco de la Colina'.

En sus programas siempre han aparecido los marginales y los grandes nombres del estrellato, pero siempre desde un punto de vista humanístico. Por eso le gustaba conservar su independencia y así lo hizo, hasta el final de sus días.

De entre todos sus entrevistados, destacó siempre a Antonio Gala. "Al que le pregunté un día, -¿Cree usted en un amor para toda la vida? Y me contestó: -"para toda la vida de los demás, sí. Para la mía, no".

Jesús Quintero: "Como decía el fandango, aunque me voy de palabra, no de pensamiento"

Cuando le hicieron Hijo Predilecto en su pueblo y montaron su Fundación con más de 4.000 entrevistas y 20.000 horas de televisión en todo el mundo. "Pronto esto se va a convertir en algo que siempre soñé. Un archivo para la historia de la cultura en España que estará en Huelva".

"Hay un fandango que refleja lo que ha sido mi vida: aunque me voy, no me voy, aunque me voy no me siento. Aunque me voy de palabra, no de pensamiento. Aunque me voy, no me voy. Y eso es lo que siempre he seguido. Mi pensamiento. La comunicación es verdad, transmitirla. Todo lo demás es superficial y poco profundo", decía el maestro.

Jesús Quintero creía firmemente en que "alguna vez se podrían conseguir grandes cosas desde Huelva". Eso sí, tenía clara que la Fundación iba a ser "su última obra", sin obviar sus ganas eternas de volver a la televisión y "fundir la poesía y la creatividad con la realidad".

Cuando la entrevista llegaba al final le pregunté por su niñez. Qué quedaba del Jesús Quintero niño. Recordó entonces un día de paseo por la antigua estación de tren en Huelva. "Mi padre iba a trabajar a La Sevillana y yo iba a estudiar, pero a veces dejaba los libros en un quiosco y me iba a pasear por la Punta del Sebo, donde había dos balnearios. De ese niño queda lo mismo. La historia de una vida es la historia de un fracaso y de una pasión. Yo he vivido todos los fracasos y todas las pasiones y en eso quiero estar. No sé hacer otra cosa. Volverá el haber creado un estilo. Volverá el sentirme escuchado, volverá la gente que cuando yo me vaya nunca veré, pero que me siga y volveré a ser lo que soy, Jesús Rodríguez Quintero, de San Juan del Puerto, hijo del Niño Roque y ya está.

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