Día Mundial de la Esquizofrenia

Los ingresos en Salud Mental caen gracias a los nuevos tratamientos

  • Un estudio de un enfermero del Juan Ramón Jiménez señala que solo 1 de cada 5 estancias hospitalarias la protagonizan pacientes que reciben la medicación vía inyectable

Luisa María Cruz –izquierda– y Ángeles Ramírez. Luisa María Cruz –izquierda– y Ángeles Ramírez.

Luisa María Cruz –izquierda– y Ángeles Ramírez. / Domínguez (Huelva)

Un estudio realizado por un enfermero de los dispositivos de Salud Mental de Huelva Daniel Avilés demuestra la eficacia de los nuevos tratamientos aplicados a las personas con trastornos mentales graves.El trabajo se ha llevado a cabo con datos del año pasado. Durante 2018 necesitaron ingreso en la Unidad de Hospitalización del Juan Ramón Jiménez, 477 pacientes de los que en algunos repitieron. El estudio de Avilés es más que evidente: de esos pacientes, el 73% llevaban el tradicional tratamiento de medicación oral mientras que el 27% recibía la medicación inyectable depot. En otras palabras: por cada ingreso de paciente sometido a tratamiento inyectable hay casi 4 correspondientes al tradicional.

La estadística da luz acerca de los progresos que se están registrando en el ámbito de la Salud Mental tal y como lo explicaron las enfermeras Luisa María Cruz, coordinadora de Enfermería en Salud Mental y Ángeles Ramírez que cuenta con esta especialidad.Cruz recordó que los tratamientos para estos pacientes tienen carácter individualizado. “El problema con el que nos topamos es que algunos de ellos no reconocen su enfermedad de manera que es difícil que sigan los tratamientos. De ahí la eficacia que tiene la vía inyectable depot”.

La aplicación inyectable empezó con una periodicidad de una dosis al mes o incluso hasta una vez por semana. A día de hoy se está por una mensual o incluso en algunos casos, se llega hasta tres meses lo que “repercute de manera enorme en la calidad de vida de la persona”. La aplicación contiene un reservorio en el que el medicamento se va liberando paulatinamente por lo que el efecto perdura.Pero no solo es medicamento lo que un paciente de trastorno mental grave (TMG) necesita para una vida normalizada. Es necesario “el apoyo familiar y que el paciente tenga conciencia de su enfermedad. Si uno de esos tres pilares falla pues nos encontraremos con más recaídas y por lo tanto, con más ingresos”, puntualiza Cruz.

Cuando el paciente deja la Unidad de Hospitalización se pone en marcha el seguimiento que principalmente, corre a cargo de las enfermeras de enlace. Pese a que hoy es el Día Mundial de la Esquizofrenia, las sanitarias recordaron que los trastornos mentalesgraves también incluyen otras patologías como el bipolar o los trastonos de personalidad. Asimismo es cierto que no todos precisan de ingresos.

La edad de diagnóstico de la esquizofrenia en la adolescencia o primera juventud. Es muy importante que tanto el diagnóstico como el tratamiento sean lo antes posible para evitar un deterioro cognitivo acusado y lleven una vida normalizada que incluya un empleo.Ángeles Ramírez apunta a que esas enfermeras de enlace “son conocedoras del tratamiento de cada paciente y están pendientes de su seguimiento”.

En este sentido “estamos dando nuevos pasos que van más allá de informar al paciente y ahora se pretende involucrarlo acerca de cómo debe ser ese tratamiento y concoer su opinión. La idea es acabar con el paternalismo y que él vaya tomando las riendas de su vida”.Las jornadas que hoy se celebran en el Juan Ramón Jiménez, con motivo del Día de la Esquizofrenia, tratarán grandes temas, comenzando por la importancia del síndrome metabólico. La mayoría de los pacientes con esquizofrenia tienen al menos un problema físico de salud. Los hábitos pocos saludables, los efectos secundarios del tratamiento y la poca conciencia de enfermedad se encuentran detrás de los mismos.

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