Huelva dice adiós al último testigo de La Palmera: el derribo del icónico kiosco, centro de todas las quedadas, cierra una era
El derrumbe del kiosco pone fin este martes a un punto de encuentro generacional en la Plaza Quintero Báez para culminar la gran transformación urbanística del centro, que verá su nueva cara a finales de 2026, según el Ayuntamiento
La nueva plaza Quintero Báez será el remate de la peatonalización del Centro de Huelva en 2026
Huelva se despertaba este 24 de febrero con un vacío parecido al que vivió hace tres años. Si el 4 de noviembre de 2023 la ciudad contenía el aliento ante la tala de su palmera centenaria, este martes los operarios municipales terminaban de desdibujar el perfil de la icónica Plaza Quintero Báez. El emblemático kiosco de La Palmera, "el de Juanma", según recuerdan algunos vecinos, era demolido desde bien temprano, llevándose consigo el último vestigio físico de lo que fue el centro neurálgico de las quedadas "analógicas".
No es solo el derribo de una estructura; es el adiós a un símbolo de la historia de los choqueros. Antes de que el WhatsApp o las redes sociales dictaran el ritmo de nuestras vidas, este rincón era el grupo de encuentro universal. Jóvenes y mayores convergían en este punto de la ciudad cuando los tiempos se medían con otra pausa, lejos de la inmediatez frenética de hoy.
La desaparición del kiosco es el epílogo de una pérdida que comenzó el 22 de octubre de 2023. Aquel día, la borrasca Bernard azotó la capital con rachas de viento que superaron los 100 km/h, hiriendo de muerte a la palmera de 130 años y 25 metros de altura. Los informes técnicos fueron demoledores: la pudrición interna y la pérdida de verticalidad obligaron a su retirada por riesgo de caída inminente. Hoy, el kiosco que la acompañó en su última etapa sigue su mismo destino, dejando la plaza desnuda de sus referentes tradicionales.
El pesar ha inundado rápidamente las redes sociales, donde los onubenses han rescatado vivencias ligadas a este mostrador. "Se fue parte de la historia de La Palmera, el kiosco de Juanma", lamentaba un vecino, recordando el periplo de un negocio que conoció hasta cuatro ubicaciones diferentes. Desde sus inicios junto a las jardineras originales de la palmera, pasando por el Paseo Santa Fe, hasta su asentamiento definitivo donde hoy ha caído el muro. Pero más allá de los traslados, el recuerdo se queda en lo humano: en la exquisita educación y paciencia de Juanma, de su mujer y de sus hijos, figuras que para muchos onubenses forman parte del paisaje emocional de su infancia y juventud.
El colofón de la transformación urbana
Esta demolición no es un hecho aislado, sino la pieza necesaria para que Huelva encare la recta final de la transformación de su casco histórico. El Ayuntamiento se marca finales de 2026 como el horizonte para que la Plaza Quintero Báez luzca su nueva cara. El objetivo es que el corazón de la ciudad integre su patrimonio con infraestructuras modernas en una armonía que impulse la calidad de vida de vecinos y turistas.
El proyecto de La Palmera supone el colofón a una metamorfosis que comenzó hace más de dos años con la peatonalización de la calle Palos y que continuó con la remodelación de la calle Puerto a finales del 2025. Con la retirada del kiosco, Huelva cierra una isla peatonal definitiva, preparándose para una modernidad que, si bien necesaria, no puede evitar que el choquero gire hoy la cabeza con nostalgia al pasar por el centro.
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