Una familia se refugia en el portal de la finca de la que ha sido desalojada
Padre e hijo tuvieron que abandonar el martes el piso que tenían alquilado
La situación ha tocado fondo para Rafael Ángel Rodríguez Franco y su hijo. El martes tuvieron que desalojar el piso en el que estaban alquilados, por impago. Sin tener adónde ir, Rafael y su hijo, de 22 años de edad, se han refugiado provisionalmente en el portal de la misma finca en la que se encontraba su vivienda. Un buen número de bolsas y pertenencias atestiguan lo que hasta hace pocas fechas constituyó un hogar que el infortunio se ha encargado de destruir.
Rafael es un manojo de nervios ante unas circunstancias que están a punto de sobrepasarle. Apenas duerme y una y otra vez repite que todo lo que le ha tocado afrontar lo lamenta no tanto por él, sino por el chaval ya que sabe que en el portal de la avenida Muñoz de Vargas, 24 podrán estar sólo algunos días más. Rafael, de 59 años de edad, es un parado de larga duración. Las tentativas de encontrar trabajo no dan fruto y tras 6 meses de impago y un juicio que se celebró en julio, recibió la orden de desalojo que se tenía que ejecutar el 29 de septiembre.
Sin embargo, fue el pasado martes cuando el amargo momento de dejar el piso se hizo realidad; algo que se veía venir, pero para lo que nadie está preparado. Sin saber qué destino tomar, Rafael y su hijo han recibido el amparo de sus vecinos que en buen número han optado por mostrarles su solidaridad y la ayuda que ellos ahora necesitan quizá más que nunca. Así, Rafael se deshace en elogios hacia quienes siguen siendo sensibles a su situación. Los únicos ingresos que percibe en la actualidad son 95 euros del salario social, una cantidad insuficiente para poder encontrar una salida, de modo que ha planteado un recurso de alzada para que la cantidad le sea aumentada durante los seis meses que dura este recurso de la Consejería de Igualdad y Bienestar Social.
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