Huelva

Crimen de Almonte: El cuchillo “manchado” de la alcantarilla del que nada se supo en el juicio

  • La familia de las víctimas denuncia ante la Guardia Civil la desaparición de un arma de grandes dimensiones encontrada en el Callejón de los Granados en 2017

  • Fue requisada por la Policía Local -que nunca informó a la Benemérita- solo tres meses antes de la celebración de la vista oral contra Medina por los asesinatos 

Alcantarillado del Callejón de los Granados de Almonte, donde se encontró el cuchillo. Alcantarillado del Callejón de los Granados de Almonte, donde se encontró el cuchillo.

Alcantarillado del Callejón de los Granados de Almonte, donde se encontró el cuchillo. / Google Maps (Almonte)

Aníbal Domínguez, hermano y tío de Miguel Ángel y María -víctimas del doble crimen de Almonte-, ha puesto en conocimiento de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huelva la existencia de un cuchillo que fue localizado en una alcantarilla de la localidad y cuyo paradero, después de que la Policía Local de Almonte lo requisara, a día de hoy es una incógnita.

Tal y como consta en la denuncia, a la que ha tenido acceso Huelva Información, la familia de padre e hija asesinados tuvo conocimiento de la existencia de este misterioso cuchillo el pasado abril, cuando se cumplieron cinco años del crimen. Fue una vecina la que puso a Aníbal Domínguez en la pista del hallazgo del arma blanca.

De este modo accedió a una historia que “nos sobresaltó”. Como queda patente en la denuncia, en los meses de mayo-junio del año pasado, esto es, unos tres meses antes de que se celebrara en el Palacio de Justicia de Huelva el juicio contra Francisco Javier Medina (que comenzó el 6 de septiembre de 2017), un pintor que se encontraba realizando su trabajo en el Callejón de los Granados de Almonte en uno de los momentos en que fue a realizar el cambio de agua con pintura que tenía en un cubo “visualizó en el fondo de la rejilla un cuchillo, sin darle mayor importancia y continuando con lo que estaba haciendo”.

Al día siguiente, cuando repitió la operación en la misma alcantarilla de la céntrica vía almonteña -a unos 300 metros del domicilio del acusado- se quedó “sorprendido nuevamente porque el cuchillo se encontraba allí, alertando a varias vecinas de los alrededores y contándole lo que había visto”.

El cónclave vecinal decidió poner el hallazgo en conocimiento de la Policía Local de Almonte en ese momento. Se personó en el lugar “la jefa de la Policía” de la localidad, Francisca Borrero, “siendo las vecinas que allí se encontraban las que le relataron el hecho de que había un cuchillo” en el sumidero. Posteriormente se marchó de allí.

El sumidero del que fue extraído el cuchillo entre mayo y junio de 2017. El sumidero del que fue extraído el cuchillo entre mayo y junio de 2017.

El sumidero del que fue extraído el cuchillo entre mayo y junio de 2017. / M.G. (Almonte)

Minutos después apareció una pareja de agentes municipales en moto. Estos “extrajeron el cuchillo de la rejilla, lo introdujeron en una bolsa de plástico tipo supermercado que le proporcionó una vecina” y se llevaron el arma blanca. Una de las testigos de la acción policial escuchó a los efectivos decir que el cuchillo “estaba manchado y que no eran manchas de pintura, sino que eran manchas antiguas”. Todos los que presenciaron el momento coinciden en que “era un cuchillo de hoja grande”.

Cuando Aníbal Domínguez contactó con los testigos en abril del pasado año, estos le corroboraron la historia. Es más, le indicaron que “se preguntaban siempre que qué fue de aquel cuchillo”.

En concreto uno de los vecinos le transmitió que estaba sorprendido porque “este hecho del cuchillo no trascendió en el juicio” que se celebró un trimestre después, por lo que les preocupaba que “dicho hecho no fuera reseñado ni hablado por nadie” y sospechaban que la familia de las víctimas podía desconocer el incidente, máxime cuando se había producido el atroz crimen en el pueblo sin que hubiera aparecido nunca el arma homicida.

Domínguez comunicó el asunto del misterioso cuchillo manchado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, “los cuales dicen que van a tratar el tema”. No obstante, el hermano y tío de Miguel Ángel y María decidió interponer la denuncia por escrito ante la Policía Judicial de Huelva el pasado 21 de noviembre.

Por el momento no ha trascendido el paradero del cuchillo en cuestión. Lo que sí ha podido constatar este periódico es que la Policía Local de Almonte no puso en conocimiento de la Guardia Civil esta circunstancia, y que la Benemérita se ha quedado perpleja ante la negligente actuación del cuerpo municipal.

El lógico proceder ante hechos como este, tal y como han confirmado las fuentes policiales consultadas, pasa por dar aviso inmediato a los investigadores del Instituto Armado para que puedan acotar la zona y extraer el arma blanca de la alcantarilla respetando todos los pasos necesarios para proteger la potencial prueba de un doble crimen de la contaminación externa, preservando la cadena de custodia y entregándola posteriormente al laboratorio para su análisis con todas las garantías.

Domínguez subraya en declaraciones a este diario que “si ya de por sí nos parece una aberración este modo de proceder ante un hecho tan delicado, más grave nos parece que el estamento competente para ello”, la Guardia Civil, “no haya tenido hasta la fecha ni el más mínimo conocimiento de este suceso: la aberración es mayúscula”.

El almonteño ha querido evidenciar además un par de detalles que, a su juicio, pueden dar una explicación al misterio. De un lado, que la jefa de la Policía Local “fue propuesta por la defensa en el juicio para dar un testimonio muy alejado de la verdad” sobre el tiempo que se tarda en recorrer la distancia que separa el escenario del crimen, en el 3 de la Avenida de los Reyes, del Mercadona, donde trabajaba el ahora absuelto.

De otro lado, el primer teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana de Almonte, Antonio Joaquín Díaz Trigueros, “ha sido socio del despacho del abogado del absuelto, de Juan Ángel Rivera Zarandieta”. De hecho, afirma Domínguez, llegó a asistir a Medina en los juzgados de La Palma del Condado tras su detención y “acompañó a Rivera Zarandieta cuando este abordó a uno de los testigos caballistas para que cambiara su versión de cuándo vio al entonces acusado salir de Mercadona” el día de autos.

La familia de las víctimas entiende que esto “no hace sino ensombrecer aún más un caso ya de por sí muy oscurecido por estrategias sucias que han dado como resultado un veredicto absolutamente disparatado”. Por ello espera que “pronto se haga justicia y que sobre este asunto las autoridades competentes esclarezcan lo que ha ocurrido, ya que si el cuchillo está depositado en algún lugar, ¿por qué no se le ha comunicado a la Guardia Civil, que es quien tiene competencias sobre ello?”.

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