Huelva

El cisma entre el PP local y la dirección provincial se cobra siete concejales

  • La dimisión lleva implícita la renuncia a sus actas como ediles

  • El presidente de los populares, José Antonio Faraco, se queda como único representante en el Ayuntamiento

Sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Almonte. Sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Almonte.

Sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Almonte. / h. información

Siete de los ocho concejales que obtuvo el partido popular en Almonte renuncian a su cargo, incluido José Antonio Domínguez Iglesia, que pone fin a una larga y dilatada carrera como líder de la formación de centro derecha.

La dimisión lleva implícita la renuncia a sus actas de concejales, dejando al presidente del PP, José Antonio Faraco, como único representante en la cámara local. El cisma entre Almonte y la dirección provincial se hizo palmaria una vez que Faraco se hizo con las riendas del partido tras un polémico comité provincial que fue impugnado por Domínguez.

Censuran la "total y absoluta ausencia de un sistema democrático" en el congreso

Con estos antecedentes, el que fuese alcalde de la localidad durante el mandato 2011-2015 no se anduvo con medias tintas a la hora de justificar su adiós. Su decisión la enmarcó en el ámbito estrictamente político" como consecuencia de las "diferencias insalvables entre este Grupo Municipal y la dirección provincial y local" del PP.

El edil censuró la "total y absoluta ausencia de un sistema democrático" durante el cónclave almonteño que garantizase la participación efectiva de sus afiliados. Además, insiste que el congreso adoleció de "falta de transparencia y de legitimización en la conformación o representación de sus órganos", lo que laceró las relaciones entre 'Almonte y Huelva'. A resultas, esta "ha sido la gota que ha colmado el vaso para el Grupo Municipal".

La dimisión deja muy tocado a Manuel Andrés, presidente provincial del PP. Sin nombrarle, es a su dirección a quien achaca "la falta de interés" en los asuntos relacionados con Almonte, "la falta de reuniones con el grupo municipal para abordar temas trascendentales tanto desde el punto de vista político como social". En este aspecto apunta a temas como moción de censura que propuso Mesa de Convergencia, la problemática de la Saca de las Yeguas o el incendio de Doñana; entre otras cuestiones que consideraba capitales para los intereses del municipio.

Los dardos a la dirección provincial fueron constantes al acusar a ésta de "anteponer las siglas a los intereses de Almonte, que es a todas luces incompatible con los valores que defiende este grupo". En consecuencia, achacan al PP de Huelva el "apostar por volver a los tiempo del pasado… vaciando de contenido y de identidad un proyecto ilusionante y válido, que ha sido lo mejor para las siglas". Por el contrario, con el giro de timón se vuelve a "representar lo más radical de la derecha".

La elegancia en las formas fue devuelta por el resto de grupos municipales. El representante de IU, Daniel Martínez, ensalzó "la valentía" de dar un paso de este calibre, más aun de no aferrarse al cargo y renunciar al acta de concejal, evitando así rememorar tiempos pretéritos donde el transfuguismo hizo un enorme daño a la democracia almonteña. Martínez ensalzó el papel que desempeñó Domínguez durante su etapa de alcalde en la "lucha contra la corrupción".

En Mesa de Convergencia José María García destacó el "ejercicio de responsabilidad y coherencia" a la hora de abandonar la política cuando las siglas no dan cobertura a los intereses de la mayoría.

Más fría pero igualmente elegante fue la despedida del PSOE. El portavoz municipal, Antonio Joaquín Díaz, destacó que la decisión tiene el respecto de todos, especialmente el de los ciudadanos de Almonte, El Rocío y Matalascañas".

En el turno de palabra del grupo popular Rocío Ramos tomo la palabra para pedir "disculpas" por esta decisión que pone punto y final a "la vinculación de más de 14 años a estas siglas". Considera la joven que era necesario anteponer el interés de Almonte por encima de otras cuestiones de estrategia política. En concreto reconoció que "no nos sentimos identificados" con el proyecto político que lidera el nuevo presidente local. "No vinimos a hacer política, nuestro compromiso está en velar por las mayorías". Por último, destacó que se van "con pena. No nos han dejado…". En su epitafio político, tuvo cálidas palabras hacia José Antonio Domínguez.

Por último, la alcaldesa, Rocío Espinosa, dio las gracias por "el talante en el desarrollo de los plenos" y les deseó "lo mejor en vuestras vidas".

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