Tribunales

Tres años y 9 meses de prisión por robar en un bar de Cartaya

  • El caco tiene antecedentes penales por tres hechos similares

  • El valor del robo y de los daños alcanza los 2.133 euros

Calle por la que el caco accedió al establecimiento en 2016 Calle por la que el caco accedió al establecimiento en 2016

Calle por la que el caco accedió al establecimiento en 2016 / Google Maps (Cartaya)

Contundente sentencia de la Audiencia Provincial de Huelva contra el autor del robo con fuerza que desmanteló en 2016 un céntrico bar de copas de Cartaya. La Sección Primera ha condenado a tres años y nueve meses de prisión al responsable de la sustracción, nueve meses menos de lo que solicitaba para él la Fiscalía.

En la resolución judicial, a la que ha tenido acceso Huelva Información, se da por probado que el 22 de mayo de 2016 el procesado accedió al establecimiento por la calle de atrás. Lo hizo a través de una terraza y tras escalar una pared. Luego descendió por una escalera al patio interior. Una vez allí, utilizó el "método de la palanca" para intentar forzar varias puertas y acceder al establecimiento, pero no tuvo éxito.

Entonces decidió forzar la reja de forja del baño femenino, con acceso desde el patio. Procedió a abrir la hoja de cristal y se introdujo en el aseo, desde donde le fue fácil llegar a la zona de barra interior de la cafetería. "Procedió a remover el mobiliario, armarios, cajones, cajas, estantes y la caja registradora". Se hizo con un botín de 100 euros de la caja y localizó y se apropió de otros 200 euros "que había ocultos en una caja tras la barra procedente de la recaudación de la máquina de tabaco". 

Su fechoría no terminó ahí. El caco, natural de Cartaya y con tres antecedentes penales por delitos de la misma naturaleza, sustrajo un ordenador portátil, una cámara de fotos, una cámara de vídeo Go Pro y varias botellas del alcohol, montante valorado en 1.100 euros.

Los daños que produjo en cerraduras, bombines, manetas, marcos y vástagos de las puertas, así como en la reja de la ventana, en el mobiliario, en la caja registradora o en el TPV, se tasaron en 733,5 euros. En total, el valor de lo robado y de los destrozos rebasó los 2.133 euros. La Sala aclara que el perjudicado ha renunciado a ser indemnizado, al haber cubierto los gastos su compañía de seguros.

El ladrón sustrae 300 euros en metálico y varios dispositivos tecnológicos

El tribunal recalca en la sentencia que el ladrón es responsable de un delito con fuerza en establecimiento abierto al público fuera de las horas de apertura y lo condena además a abonar las costas. En los fundamentos de derecho señala que la defensa discutió en el plenario la desvirtuación del principio de presunción de inocencia pues, "a su juicio, no hay pruebas suficientes que acrediten su participación en el robo".

No obstante, para la Audiencia "sí concurre material incriminatorio suficiente", puesto que el padre del perjudicado relató que cuando saltó la alarma el día de autos y arribó al local, "vio al acusado dentro de la barra, quien al verlo se quedó sorprendido y salió corriendo; el testigo añadió que no tenía dudas, ya que lo conoce de toda la vida". 

Asimismo, el dueño del bar también lo identificó "sin ninguna duda" una vez que visionó las imágenes de las cámaras de seguridad. En los mismo términos se expresó el policía local que realizó la inspección ocular en el momento en el que pudo ver las grabaciones. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios