El Ayuntamiento de Almonte defiende el plan de asfaltado de Matalascañas y pide responsabilidad política
El Consistorio defiende una actuación aprobada por el Pleno y advierte del impacto negativo que tendría su paralización en el núcleo costero
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El Ayuntamiento de Almonte ha defendido la continuidad del plan de asfaltado que se está ejecutando en Matalascañas, una actuación que considera “necesaria y prioritaria” para la urbanización costera, al tiempo que ha pedido responsabilidad institucional ante la polémica política surgida en torno a este proyecto.
Desde el equipo de gobierno municipal han mostrado su preocupación por la postura del PSOE local, al que acusan de mantener una estrategia de confrontación política frente a una intervención que fue aprobada por el Pleno con mayoría absoluta y que tiene como objetivo mejorar el viario, la accesibilidad y la calidad urbana de uno de los principales núcleos turísticos de la provincia.
El Consistorio considera especialmente preocupante que, en un momento complejo para Matalascañas, se intente cuestionar o paralizar una inversión “claramente beneficiosa para el conjunto de la ciudadanía”. En este sentido, advierte de que convertir una actuación de interés general en un foco de enfrentamiento político genera “un clima de incertidumbre innecesario” entre los vecinos y desvirtúa el sentido de la responsabilidad pública que debe guiar tanto al gobierno como a la oposición.
El equipo de gobierno subraya que la posición expresada por el PSOE no va acompañada de informes técnicos, alternativas viables ni propuestas de mejora, limitándose, según señalan, a plantear el bloqueo del proyecto. La paralización del plan de asfaltado, advierten, tendría consecuencias directas sobre la accesibilidad, la seguridad vial y la actividad económica de la urbanización, además de introducir riesgos en la planificación y gestión municipal.
El plan de asfaltado responde, según el Ayuntamiento, al deterioro evidente de las calles, a los problemas de accesibilidad y a la necesidad de elevar la calidad urbana de un enclave sometido a una elevada presión de uso durante gran parte del año. Se trata de una actuación de carácter estructural que busca mejorar la calidad de vida de vecinos, comerciantes y visitantes.
Desde el gobierno local lamentan que una intervención vinculada al interés general “se esté intentando convertir en un elemento de confrontación política”, sin que exista informe técnico ni resolución administrativa que cuestione la legalidad del procedimiento o la validez del acuerdo adoptado por el Pleno.
Por último, el Ayuntamiento de Almonte ha asegurado que continuará defendiendo y ejecutando las actuaciones aprobadas conforme a la legalidad y a los procedimientos administrativos vigentes, con el objetivo de seguir mejorando Matalascañas y el conjunto del núcleo costero, priorizando siempre el interés general.
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