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Huelva

El alivio de Ignacio Caraballo

  • Los hechos que precipitaron su salida de la Diputación y la Secretaría General del PSOE van camino de quedar en nada tras pedir la Fiscalía el sobreseimiento

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva.

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

En la hemeroteca de Huelva Información, la última referencia a Ignacio Caraballo data del 15 de noviembre del año pasado. Aquel día, María Eugenia Limón, hacía efectivo el relevo al frente de la institución provincial a quien la había presidido durante una década. El pasado martes, regresó a engrosar las cientos de referencias que este diario le ha dedicado a quien fuera la cabeza visible del PSOE provincial que se vio sometido a un desgaste brutal en sus últimos meses de mandato. La hoy presidenta de la Diputación Provincial de Huelva, ha sido la única dirigente del PSOE que comentó la decisión de la Fiscalía de declarar el sobreseimiento de la causa que se sigue (todavía falta la decisión del magistrado que no se espera que sea demasiado distante de la que expuso el Ministerio Público) contra él. “Me alegro tanto por él como por su familia, que ha sufrido mucho en todo este proceso”.

La renuncia de Caraballo ha puesto el partido en manos de una gestora, poco proclive a salir incluso a mostrar algo parecido a una opinión ante cualquier asunto, incluso a los que afectan al partido a nivel orgánico. Saben cómo las gasta Ferraz ante cualquier desliz y ante una situación de provisionalidad como la que se vive, cualquier resbalón puede tener malas consecuencias.

Momentos después de que se conociera que la Fiscalía de pedir el sobreseimiento de su causa por el presunto soborno a dos ediles de al formación Sí se puede en el Ayuntamiento de Aljaraque para supuestamente frustrar la moción de censura impulsada en diciembre de 2016 por el PP en la citada localidad, donde gobernaba en aquel entonces el PSOE, el propio Carballo apenas entonó el esperado “no quiero hablar ahora” que a duras penas escondía un alivio más que evidente.

En su momento, a quien quiso escucharle defendió “la más absoluta legalidad” en el pacto conseguido en la localidad, uno de cuyos vecinos desencadenó las actuaciones que ahora, al menos en lo que se refieren a él, parecen vivir sus últimos momentos procesales. No así contra contra tres de los investigados, los dos ediles y un responsable de CCOO, que seguirán con su peregrinar judicial, a pesar de que se han pedido, desde el primer momento, el archivo de todas sus causas.

Desde el otro lado, los acusadores políticos tuvieron poco más que añadir salvo un “hay indicios de que se produjeron prácticas delictivas”, aunque se les olvidó matizar que al menos contra Caraballo, ningún delito parece que le pueda ser imputado. “Ley del silencio”, “prácticas mafiosas”, “sobornos manifiestos” fueron algunas de las perlas que adornaron lo que en el lenguaje político está asentado como la pena del Telediario, que afecta a todos los partidos con lenguaraces comentarios que no tienen consecuencias una vez que los casos se archivan. Si el viejo aforismo periodístico asegura que “el papel lo aguanta todo”, en una época en la que se lidia con la inmediatez y caducidad inmediata de unos pocos caracteres en redes sociales, apenas se cuenta su vigencia.

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva. Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva.

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

Huelva Información adelantó el de enero del año pasado, antes de que la pandemia volviera del revés a todas nuestras iniciativas sociales y políticas, que los archivos de las grabaciones en las que se sustentaban las acusaciones contra Caraballo estaban “dañados e inaccesibles”. El documento Resultados.zip en el que se escondía la piedra angular contra el entonces presidente de la Diputación y secretario general de los socialistas onubenses, se quedaba a mitad del camino. La clave remitida por la Guardia Civil para poder abrirlos no permitía su apertura y el mensaje de “no es accesible” echaba por tierra todo intento de seguir adelante con su procesamiento.

Fue la propia pandemia la que retrasó la confirmación que, aún así, necesitará unos días más hasta hacerla jurídicamente válida. Parece poco probable que la jueza instructora se salga de las peticiones del Ministerio Público. El 19 de diciembre de 2019 el caso llegaba a la Audiencia Provincial, todavía con el tema de las grabaciones sin aclarar. Serán tres los magistrados de la Sección Primera quienes deberán decidir si continúan con el mismo, o aceptan el sobreseimiento que en un principio solicitaron las defensas de los acusados y que ahora cuenta con el respaldo del fiscal.

¿Qué había en esas grabaciones? . Según consta en la instrucción, en ellas, Manuel Alonso Albarracín (asesor de Sí se Puede), grabó sus conversaciones con Francisco Martín (concejal) y José Luis Rodríguez (sindicalista) en una supuesta contraprestación para que la mujer del primero de ellos entrase a trabajar en la empresa Aguas de Huelva, acuerdo que tendría el visto bueno del presidente de la Diputación de Huelva, Ignacio Caraballo.Al no poder acceder a su contenido toda la acusación contra él, parece abocada al fracaso.

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva. Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva.

Ignacio Caraballo en su etapa al frente de la Diputación Provincial de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

El segundo de los casos a los que se enfrenta, tampoco parece que pueda ir más allá. En octubre del año pasado una exmilitante del partido ponía su nombre en una denuncia sobre violencia de género. Los hechos fueron puestos en conocimiento del Juzgado competente para este tipo de casos que no adoptó medida cautelar alguna contra Caraballo, lo que acreditaría la inconsistencia de la denuncia.

Éste manifestó “su absoluta convicción de su total inocencia”, por ello una vez que terminen los trámites legales habituales en este tipo de procedimientos, está convencido que se procederá al inmediato sobreseimiento de todas las actuaciones. Igualmente anunció medidas legales contra todas aquellas manifestaciones que se hagan y que puedan vulnerar su honor e imagen.

Cansancio y cuestiones personales. Fueron los dos argumentos de quien fuera cabeza visible del socialismo onubense para dar un paso atrás en sus cargos y en sus responsabilidades públicas. Retirado del foco de la actualidad, con sus asuntos judiciales a punto de cerrarse, tal vez habría que recordar lo dicho entonces y concederle la razón en ambos. Las cuestiones personales, hicieron el resto para poner fin a su carrera política. ¿O no?

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