Elecciones 10-N

Vox consigue el ansiado diputado y se erige como segunda fuerza en Huelva

  • El vicesecretario de Organización del partido, Tomás Fernández Ríos, representará a la provincia en el Congreso de los Diputados tras obtener el respaldo de 52.363 electores

Políticos y militantes de Vox celebran el éxito de la jornada electoral en su sede de la calle Rábida. Políticos y militantes de Vox celebran el éxito de la jornada electoral en su sede de la calle Rábida.

Políticos y militantes de Vox celebran el éxito de la jornada electoral en su sede de la calle Rábida. / Rafa Del Barrio (Huelva)

El frío que recorre la capital onubense se colaba por la puerta de la sede de Vox en la calle Rábida ayer. Acababan de cerrar las urnas y dentro apenas se contaban cuatro personas: dos integrantes del equipo de prensa, el presidente de la formación verde, Rafael Segovia, y el portavoz del Grupo Municipal del Ayuntamiento, Wenceslao Font. El resto del capital humano del partido se había desplegado por los colegios electorales. "Hemos procurado tener gente en el máximo de lugares, es importante", indicaba Segovia.

En ese momento de calma chicha que precede al torbellino del escrutinio, el presidente de Vox Huelva recordaba que "hace nada éramos 22; cuando vino Santiago Abascal a la Gota de Leche y fuimos 150, alucinamos; lo de las 4.000 personas en las carpas de la avenida de Andalucía fue impresionante". Muy gráfico, extrapolable a lo que sucedería a continuación.

A las 21:13 se conocieron los primeros resultados de la provincia. El recuento, desde el inicio, ubicó a Vox –con 7.246 votos– como segunda fuerza política del mapa onubense, un espacio que nadie consiguió arrebatarle durante toda la noche. En ese instante ya le sacaba más de 1.300 sufragios al PP, pero se imponía la cautela. "Es pronto todavía", indicaba en el corrillo Rafael Segovia. Lógico, si se tiene en cuenta que el 28 de abril la decepción se instaló entre los militantes, después de que Vox se quedara a apenas 300 votos de obtener el quinto escaño onubense.

Empezaban a llegar a los móviles los resultados de mesas electorales como las del colegio Manuel Siurot. "¡Somos primera fuerza allí!", exclamaba Font estupefacto. Segovia le respondió: "Claro, es que está al lado de la comandancia de la Guardia Civil y allí votan todos".

Con el 38% escrutado el optimismo ya se reflejaba en el brillo de los ojos de los presentes: 18.969 votos que iban solidificando la posición como segunda fuerza, a una distancia de 2.200 votos de los populares.

La humildad de la sede, en la que ni siquiera había una televisión para ir siguiendo el avance de los resultados, reflejaba la de la formación. "Nos hemos presentado en desigualdad de condiciones con otros partidos", diría Segovia al final de la noche. Font, por su parte, recordaba cómo no tuvo más que 100 euros de presupuesto para la campaña de las municipales. "Nos salió a 50 euros el concejal, los más baratos de España", bromeó el presidente de Vox Huelva.

La euforia empezó a aflorar entre los presentes cuando en la capital rebasaron los 10.449 sufragios que obtuvieron en la cita electoral de abril. La noche tocaría a su fin con 15.708, el 21,73% que vale por la segunda posición política en la ciudad. Otro triunfo.

A las diez de la noche, con 88,1% contabilizado en la provincia, Vox ya tenía en el bolsillo más de 46.000 apoyos. Pero la prudencia seguía siendo la tónica. "Hay que tener paciencia", manifestaba una militante. Unos minutos más tarde Vox ya le sacaba más de 3.000 votos de diferencia a la formación de Pablo Casado y cada vez era más difícil contener la alegría.

En un rincón y pegado al móvil, el aspirante a senador, Andrés Aragón. Visiblemente nervioso, seguía con atención el escrutinio, una montaña rusa que lo mismo le entregaba el asiento en la Cámara Alta que se lo arrebataba y se lo otorgaba al PP, como finalmente ocurrió. "Si sales, serías el único de Andalucía, Andrés", le arengó Segovia. Pero no pudo ser.

Los apoderados iban llegando y a las 22:40 todos se arremolinaron en torno a un teléfono para escuchar el discurso de Santiago Abascal, al que aplaudieron con entusiasmo. La sonrisas llegaban de oreja a oreja y hubo brindis y vítores.

A esas horas, con el 90% contabilizado, el vicesecretario de Organización de Vox en España, Tomás Fernández Ríos, ya tenía amarrado su escaño. Representará a Huelva por primerz vez en el Congreso tras obtener finalmente el respaldo de 52.363 electores: 18.459 apoyos más que en abril, un crecimiento del 54,5% que además le permite ser la segunda fuerza de Huelva, a una distancia de 2.816 sufragios del PP. “Esto es histórico”, concluyó Segovia.

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