Emergencias

Gran despliegue policial en el Puerto de Huelva por el simulacro de un ataque terrorista

Suenan las sirenas en el Muelle de Levante del Puerto de Huelva. El mensaje es directo: "Todo el personal debe evacuar las instalaciones por su zona de acceso más cercana". La Policía Portuaria controla las entradas, la Guardia Civil despliega sus efectivos. Hay un aviso de bomba por un paquete sospechoso en el interior del buque V Centenario que se encuentra atracado en el muelle. Las fuerzas de seguridad toman la zona.

Es un simulacro. Y su valor radica en su veracidad. Cuanto más real sea, más útil va a ser para probar la capacidad de respuesta de los servicios de emergencias portuarios y de la Guardia Civil. El Muelle de Levante ha acogido en la mañana de este jueves un ensayo completo de ataque terrorista a las instalaciones.

Efectivos del Tedax de la Guardia Civil han desplegado sus medios humanos y materiales, con una unidad canina para identificar el objeto sospechoso que finalmente fue confirmado como un explosivo. Tras la alerta comienza el movimiento frenético. El perímetro del Puerto queda cerrado y todo su personal evacuado a zona segura. Es competencia de la Policía Portuaria controlar los accesos. En el interior se despliega un equipo de los Tedax para actuar sobre los explosivos mientras otro prepara los equipos de respuesta por si el artefacto tuviese componentes químicos, bacteriológicos o radiactivos. Un puesto de mando coordinado por las fuerzas de seguridad y el Puerto lo controla todo.

El robot se acerca al explosivo. El robot se acerca al explosivo.

El robot se acerca al explosivo. / Josué Correa (Huelva)

La presidenta del Puerto, Pilar Miranda, junto al director del mismo, Ignacio Álvarez-Ossorio son testigos directos. Un artificiero equipado con un traje especial de 40 kilos de peso inspecciona el barco, identifica el paquete y lo saca con extremo cuidado. La bolsa donde al parecer está la bomba se deposita sobre el muelle. Llega la hora de actuar para el agente canino. Recorre todo el perímetro, huele cada rincón y al detectar el artefacto se para junto a él y ladra. Es la señal.

Un robot con un brazo articulado entra en acción. Lo controlan de forma teledirigida desde el puesto de mando. Lleva una cámara y un detonador en la pinza de su extremo. Se acerca hasta el paquete que contiene la bomba. La hace explotar de forma controlada. El operativo ha funcionado. El peligro ha sido resuelto de forma satisfactoria. No hay heridos.

Los efectivos del Tedax controlan el robot articulado. Los efectivos del Tedax controlan el robot articulado.

Los efectivos del Tedax controlan el robot articulado. / Josué Correa (Huelva)

Es un simulacro. Una prueba que demuestra la capacidad de respuesta que tienen los equipos de emergencias y las fuerzas de seguridad. La mejor de estar preparados ante cualquier eventualidad es ensayar una y otra vez con la mayor veracidad posible. Los terroristas simulados no pudieron conseguir su objetivo en el Puerto de Huelva. 

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