Huelva

Muere el cura Paco Girón, ejemplo de compromiso social

  • Falleció ayer en Higuera de la Sierra después de una larga enfermedad, rodeado por el cariño de sus paisanos · Instituciones y amigos destacan labor constante e ilusionada por los más desfavorecidos

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Francisco Girón Fernández, el padre Paco Girón como todos le llamaban cariñosamente, falleció ayer en Higuera de la Sierra, su pueblo, a los 86 años de edad.

Una noticia triste que emocionó ayer a toda la provincia de Huelva donde ha realizado una ingente labor social. No ha sorprendido la noticia de su muerte porque era una verdad conocida por todos la gravedad de su enfermedad, una verdad sentida y callada, íntimamente vivida por muchas personas, porque son muchos los que le han querido entrañablemente y guardan de él un profundo recuerdo y, casi en voz baja, sin querer creerlo siquiera, eran muchos los conocedores de su delicado estado de salud, como es también general el dolor por su muerte. Francisco Girón ha sido sacerdote siempre, amigo de Dios y amigo de los hombres y mujeres que se fue cruzando a lo largo de los años de su prolongada existencia. Abogado de profesión, Francisco Girón, alternaba el ejercicio de su carrera con la dedicación a las responsabilidades de la empresa familiar hasta el momento en el que decidió ingresar en el seminario, dejando los preparativos de su boda por la llamada de Dios.

En la parroquia de San Sebastián de Higuera de la Sierra se celebró ayer la misa funeral que fue oficiada por el obispo emérito de Huelva, monseñor Ignacio Noguer Carmona, dado que el obispo titular de la Diócesis, monseñor José Vilaplana Blasco se encuentra estos días en Segovia, donde imparte unos ejercicios espirituales a sacerdotes. Una misa en la que monseñor Noguer estuvo acompañado por el párroco Demetrio López Santos y numerosos sacerdotes. El obispo emérito ha destacado que "decir Paco Girón es decir una persona única y definitiva, querido y admirado por todas las clases sociales, sencillo y humano, que ha estado siempre pendiente a cualquier persona que ha tenido a su lado", tuvo una atención especial a los seglares de manera comprometida, "y dio prioridad a la vida parroquial y destacó por su labor en los cursillos de cristiandad fue hombre que abrió la luz del Evangelio a miles de personas".

Muchas personas han manifestado hoy su cercanía al sacerdote Francisco Girón, el propio obispo trasmitía a través del vicario general, Baldomero Rodríguez, lo mucho que había sentido su muerte y lamentaba no poder asistir a su entierro por encontrarse fuera. Recordaba igualmente la última visita que le hizo el pasado Día de Reyes, con él rezo el salmo 22, 'El Buen Pastor' y le dio la bendición.

Francisco Girón hizo sus estudios eclesiásticos en la Pontificia Universidad de Salamanca, y el 13 de abril de 1963 fue ordenado sacerdote por Pedro Cantero Cuadrado, primer obispo de Huelva. Celebró su primera misa en Higuera de la Sierra, en esta Eucaristía participaron, además de todo el pueblo y sus innumerables amigos, la totalidad de los alumnos del Seminario de Huelva, que iba a ser el primer destino de su vida sacerdotal como director espiritual y profesor. Muchos sacerdotes de hoy y en general todos los que entonces formaban parte del Seminario recuerdan aquel día, como es así mismo inolvidable para los seminaristas y sacerdotes el constante testimonio de la entrega de su vida sacerdotal y el ejemplo y estímulo que fue siempre para todos su sonrisa, su mirada limpia, profunda y serena, la confianza y el afecto que comunicaba a todos cuanto se acercaban a él. En nota enviada por el Obispado de Huelva se resalta que "su vida sacerdotal se puede expresar en pocas palabras, basta recordar sus responsabilidades dentro de la Diócesis, pero nadie, solo Dios sabe, puede explicar el inmenso bien que ha ido repartiendo en su vida para con todos, especialmente con los enfermos y los pobres que han sido sus preferencias, Francisco Girón ha dejado una profunda huella de sacerdote santo en toda Huelva".

A ese testimonio y a su compromiso a la hora de estar cerca de la gente más necesitada se han referido lamentado su pérdida el alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, quien dijo que ha sido "un gran testimonio de solidaridad" así como el de Higuera de la Sierra, Manuel Fal, para quien "atendía a los demás antes que a él"; el delgado de la Junta, Manuel Alfonso Jiménez señaló que "estuvo siempre al lado de los más desfavorecidos"; mientras que la portavoz socialista Elena Tobar, dijo que "es ejemplo que demuestra que la utopía es posible".

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