Ignacio Caraballo | Presidente de la Diputación provincial de Huelva

“El Gobierno central debe entender con el 15-M las necesidades de Huelva”

  • Está convencido de que la movilización por las infraestructuras marcará un antes y un después en la sociedad

  • Cree que los nuevos partidos han descuadrado al PSOE, pero confía en las municipales

Ignacio Caraballo posa en la Diputación provincial de Huelva. Ignacio Caraballo posa en la Diputación provincial de Huelva.

Ignacio Caraballo posa en la Diputación provincial de Huelva. / Alberto Domínguez

Conoce la provincia de Norte a Sur y de Este a Oeste y habla de ella con la tranquilidad que le da saber de primera mano el funcionamiento de cada uno de los sectores que impulsan su actividad. Ocupa la Secretaría General del PSOE en Huelva desde 2012, que compagina con la presidencia de la Diputación Provincial que asumió un año antes. De ahí que no titubeé al hablar del partido, de su presente y de su futuro, así como de las necesidades de la provincia, a pesar de que para reivindicarlas tenga que ponerse frente a su partido en Madrid.

–¿Qué espera de la marcha por las infraestructuras del 15-M?

–Necesitamos un esfuerzo importante de todo el mundo a partir de ahora. La gente debe ser consciente de lo importante que es esto para que el 15-M sea un punto de inflexión en las reivindicaciones de Huelva por las infraestructuras.

–¿Abogan por reclamar todas o es mejor dosificar?

–Hemos llegado a un acuerdo con el manifiesto. Al inicio se centraba en la N-435, la Huelva-Zafra y la conexión ferroviaria de Huelva con Sevilla, pero eso debe estar más abierto para que todos los municipios se vean reflejados. Hay que incluir el reto global de infraestructuras y barajamos hacer un díptico con todas las que se deben potenciar y que necesitamos en Huelva.

–¿El aeropuerto está entre ellas?

–Por supuesto. Para el turismo es imprescindible. Es esencial. Es su existir. La N-435 es básica para la provincia, para su vertebración, pero para el sector turístico es básico que llegue el cliente extranjero y sin aeropuerto no es posible.

–¿En qué punto se encuentra el proyecto?

–Estamos pendientes de una reunión para que la Diputación, que nació como socia y después se quedó con un porcentaje mínimo porque nosotros quisimos dejar claro que no iba a haber inversión pública, salga de la sociedad. Nos han dicho que si queremos que esto vaya más rápido, la Diputación debe salir de la sociedad y estamos en esa línea, para no ser impedimento y que a partir de ahí se agilice la tramitación del Gobierno central.

–¿Podemos estar ante un nuevo aeropuerto fantasma?

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. Ignacio Caraballo,  presidente de la Diputación.

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. / Alberto Domínguez

–No. Esos aeropuertos fantasma llegaron porque se diseñaron aeropuertos de pelotazos, pero eso ya no existe. Tenemos un turismo de ida y vuelta. En Huelva, estamos rodeados de ciudades patrimoniales y el Algarve. El turismo de hoy es el que sale el jueves a jugar a golf desde Edimburgo y regresa el domingo. Hay que estar preparados para ello. Necesitamos turistas que lleguen de todas las ciudades europeas y que vengan en épocas bajas. Si no tenemos aeropuerto, no nos va a llegar la gente. Llega al Algarve y llega porque ahí hay aeropuerto... Nosotros nos hemos sentado con Ryanair y nos ha dicho claramente que lo que quieren es una pista para aterrizar y que si no hay pista, se llevarán su proyecto al Algarve o a otro sitio. Y no nos equivoquemos, el traslado de clientes de Faro a Huelva es incómodo porque encarece el viaje y alarga los tiempos de traslado.

–¿Se contempla también para carga de fresa, por ejemplo?

–Claro que sí. Para los freseros es fundamental el aeropuerto porque ellos ya han colonizado Europa con los frutos rojos y necesitan otros mercados. En la apertura hacia China e India el aeropuerto es una necesidad.

–¿Algún horizonte temporal?

–Queremos llevar al próximo Pleno la retirada de la Diputación de la sociedad. Una vez que tengamos ese trámite, lo que se tiene que hacer es buscar inversiones fuera. No es una gran inversión. Cuando hablamos de las infraestructuras como la N-435 hablamos de 1.200 millones de euros y eso implica trazados por el parque, diseños, autorizaciones, etc. Y esa cantidad se pone en diez presupuestos, no en uno. Las de carreteras son infraestructuras a medio y largo plazo. El aeropuerto, sin embargo, supone 80 millones, es una inversión mínima en comparación con otras, pero su repercusión para el sector turístico no tiene nada que ver.

–Y ante la perspectiva de que el AVE tarde en llegar a Huelva, ¿se reclama un tren más rápido?

–Sí. Por eso nosotros no podemos reclamar tres infraestructuras el 15-M; debemos ir más allá. Queremos trenes del siglo XXI, que nos pongan máquinas y trenes en los que la gente no se maree. Y a la vista del tiempo que tardará la Alta Velocidad, vamos a pedir que tengamos trenes en los que podamos tomar café y enchufar el móvil ..., además de poder llegar en cuarenta minutos a Sevilla, por supuesto. Pero es que además reclamaremos el tercer carril de la autovía, que es esencial y no precisa de una inversión descomunal. Son esenciales también los accesos a la playa y el túnel de San Silvestre. Tenemos que priorizar, claro que sí. Tenemos que hacer un calendario, también, pero es muy importante que Huelva pueda dar una imagen de modernidad... Hay que crear ese ambiente de movilización. El Gobierno central debe entender las necesidades que tiene Huelva con el 15-M.

–¿Y como se toma el partido en Madrid que la Diputación y el Ayuntamiento se manifiesten contra el Gobierno?

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. Ignacio Caraballo,  presidente de la Diputación.

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. / Alberto Domínguez

En un principio, la reacción no fue buena, no entendían nuestra postura. Yo se lo he explicado... Nosotros hemos liderado la plataforma de la Huelva-Zafra, la Agrupación por las Infraestructuras... No es un problema de pedir en función del color de quien está en el Gobierno central, sino que es un problema de nuestra necesidad real. Desde un principio dijimos que íbamos a estar, fuera quien fuera quien estuviera en el Gobierno central. Es lógico que cuando un alcalde o un presidente de Diputación reivindica contra su propio Gobierno a mucha gente no le gusta, pero hay que entenderlo.

–¿Qué le parece que el PP diga que los políticos deben estar a la cola?

–A mi no me parece. Los que tenemos la representación y el apoyo de los ciudadanos somos nosotros y tenemos que estar. Hay que ser consecuente. Esto lo tiene que liderar quien tiene el apoyo de todos los ciudadanos. Nosotros tenemos que actuar y no podemos escondernos. Tenemos que estar y estar todos.

–¿La manifestación sirve también para limar la relación con la FOE?

–Cada uno tiene su espacio y no vamos a consentir que nadie invada nuestro espacio. Nosotros somos los que tenemos la representación de la sociedad. La FOE tiene su responsabilidad, los sindicatos la suya y el Ayuntamiento la suya. Es una relación hermana de todos los que componemos el bloque que moviliza para el 15-M.

–¿Qué le parecen las críticas del Consejo Empresarial de Turismo de la FOE sobre la escasa inversión del Patronato en promoción y su asistencia a Fitur?

–Que haga una crítica a Fitur me parece un sin sentido. Estamos en Fitur porque la Junta aporta lo que cuesta. Vamos bajo su amparo. Supongo que ha sido un desliz, ellos saben cuáles son los gastos porque están en el Patronato. No tiene sentido la crítica. Y lo más triste es que ellos saben que en el Patronato hay gente que no ha pagado sus cuotas y no cumple con sus compromisos... Que hay empresarios, ayuntamientos y federaciones de empresarios que no han pagado... Y a esto, o le damos seriedad, o no tiene sentido. Nadie puede decir qué hacer en el Patronato, menos, si no cumple con sus obligaciones. Las críticas han estado fuera de lugar. Es obligado estar en Fitur porque es una de las ferias más importantes. Una de la cosas que necesita la provincia es la promoción y no hay mejor escaparate que Fitur.

–¿Es más difícil tratar de asuntos turísticos cuando hay dos cabezas empresariales?

–Es una decisión de ellos. De los empresarios del sector. El que tiene la representación del 80% del sector turístico es el Círculo Empresarial de Turismo y en temas internos no voy a entrar. Nosotros dimos entrada a las dos organizaciones empresariales en el Patronato, como hay dos sindicatos.

–¿El turismo de cruceros tiene futuro en Huelva?

–El gran atractivo de Huelva para los cruceristas es Sevilla. Tenemos ese hándicap y que mantener el calado de la ría no es fácil para atraer cruceristas y evitar la zona química en su llegada a la provincia. Tienen que venir al Muelle Sur. Para el Puerto los cruceros no son negocio, pero entendemos que tenemos un sitio privilegiado.

–Otra reclamación del sector turístico es que la industria se implique más con dotación de fondos para la promoción de la provincia.

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. Ignacio Caraballo,  presidente de la Diputación.

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. / Alberto Domínguez

–Yo estoy de acuerdo con ellos. Se lo he dicho a la Aiqbe, nos hemos ido a Tarragona para ver cómo trabajan allí y hemos visto que la industria se ha implicado y se ha ganado a la sociedad. Es verdad que aquí necesitamos que la industria se comprometa más. No podemos huir de la realidad. Tenemos una imagen que tenemos que ir limando poco a poco. Tenemos los fosfoyesos que dan una foto que nos destroza, nos guste o no nos guste, y esa imagen está reñida con el turismo. Indiscutiblemente. Nuestra historia está reñida con el turismo. Tenemos que salir a favor de la industria, porque ésta es una provincia industrial, es minera y tenemos que hacer convivir la industria, la minería y el medio ambiente, pero la industria debe aportar más, no me cabe duda. La imagen hay que limarla entre todos, pero ellos, con las cifras de su facturación, tienen una responsabilidad muy grande con la capital.

–¿Ellos están dispuestos a colaborar?

–Ellos hacen sus inversiones y quizá las decisiones para invertir más aquí se tomen fuera y esa lejanía no da la idea real de lo que hay aquí. Para triunfar, tenemos que saber nuestras limitaciones. Y aquí tenemos un potencial enorme, tenemos que apoyar la industria química, si ; la minera, sí; debemos ser conscientes de que tenemos un sector de frutos rojos y un turismo importante..., pero tenemos debilidades como las infraestructuras y la poca implicación de las grandes empresas con la provincia.

–¿Los frutos rojos deberían vincularse más?

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. Ignacio Caraballo,  presidente de la Diputación.

Ignacio Caraballo, presidente de la Diputación. / Alberto Domínguez

–Necesitan asentarse. A pesar de que tienen una facturación de mil millones viven una inestabilidad, por el agua o el estado del acuífero 27, por ejemplo, a pesar de los niveles de exportación, de calidad y de innovación. Tiene que dar más de sí. Pero necesitamos a alguien que aglutine al sector con fuerza y ponga una única voz al sector.

–¿Como ha hecho el Poniente almeriense?

–Hasta que no consigamos eso, pedir mayor implicación es complicado. Estamos pendientes también del acuífero sobre explotado... El miércoles nos reunimos todos los alcaldes con la Confederación del Guadalquivir y a partir de entonces podremos dibujar una estrategia.

–¿Cree necesaria una política de Estado para los acuíferos y Doñana y sacar de la pelea partidista estos elementos?

–Eso ha sido una demanda eterna que yo he hecho. Intentar aprovecharse de una situación que es tan compleja... Esto ha sido una responsabilidad de todos. De agricultores, de administraciones, de todos... Pero tenemos una realidad en un sector al que hay que dar una solución que debemos encontrar entre todos. Lo que no se pueda solucionar habrá que asumirlo e intentar paliar al máximo los efectos. Es una situación muy compleja, pero hay que asumirla, insisto. Necesitamos tranquilidad y no que venga la gente a aprovecharse. Tenemos que convivir con Doñana y debemos tomar decisiones.

–Ha hablado de la minería. Ahora hay proyectos para abrir nuevas explotaciones, ¿es una solución a la despoblación y paro que hay en la zona?

–La N-435 es esencial para el crecimiento. La mina es fundamental también. Somos industria química y somos también minería en Huelva. Es esencial en el mercado de trabajo, pero no cubre las expectativas que tenían los alcaldes, como también es normal por otra parte. Ellos pensaron que se iba a paliar el cien por cien del paro, pero no ha sido así. Esta nueva iniciativa que viene con la apertura de tres minas nuevas, paliará en parte el déficit de la Cuenca Minera, a pesar del problema de comunicación de la zona. Pero lo importante no es eso. Lo importante es que si no se cambia la Ley de Minas, no conseguiremos nada. Se lo hemos dicho al Gobierno, a la Junta, porque aquí la minería está dando trabajo, pero no deja riqueza porque no se paga por las toneladas explotadas. La solución de la Cuenca Minera es que se cambie la Ley de Minas: el que se lleve el mineral, que pague. Y que quien se lleve el mineral deje riqueza en el territorio.

–Con el cambio político en la Junta ¿se puede romper la relación de simbiosis que había entre las administraciones y el Puerto?

–No. El Puerto es una pata importante y no va a haber marcha atrás. No tengo miedo a que esto se rompa por el cambio de colores. Frenarlo sería una locura. Este Puerto no se va a parar, el crecimiento es indiscutible y espero que quien releve a José Luis Ramos tenga en la cabeza las líneas a seguir para continuar creciendo.

–¿El partido después del 2-D cómo está en Huelva?

–Bien. Ahora estamos con la elaboración de las listas. No hay enfrentamiento y creo que vamos a tener la aprobación por mayoría. La irrupción de Vox y Ciudadanos nos tiene descuadrados porque nadie sabe qué va a a pasar, pero ésta es una provincia con pueblos pequeños y es difícil que nos distorsionen en la Diputación.

–Pero, ¿el ruido político nacional no afecta?

–En la elecciones anteriores ha afectado, pero creo que en los pueblos pequeños y medianos, no... En el resto, sí.

–Entonces, en la capital, sí.

–Indiscutiblemente, sí. Pero ¿tanto parta hacer peligrar los números que tiene el alcalde? No creo.

–¿En la capital teme más a Cs y a Vox que al PP?

–El PP está mal. ¿Pactarán con Cs? No lo se..., aunque lo más probable es que sí.

–¿Alguna estrategia para evitarlo?

–No. Nosotros tenemos que dar la seguridad de que la ciudadanía no está huérfana. No hay estrategia de confrontación. Si algo tiene a gala esta Diputación es que no tenemos nada escondido y yo se lo digo a mis alcaldes: “Hay que se conscientes de la realidad... Nosotros, a lo nuestro”. No tenemos una estrategia, no.

–¿Quizá una estrategia sería vender mejor la Diputación?

–Sí. Efectivamente, hay que ponerla en valor. Tenemos una responsabilidad y damos una imagen de un partido. Yo estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado en unos momentos muy difíciles, pasando de 178 millones de déficit a 73, de una deuda de 122 a menos de 50 y dar todos los años 20 millones de superávit que no nos dejan utilizar. Los alcaldes nunca han estado tan hermanados como ahora. No hay un sector productivo en el que no estemos... Estamos con todos. Somos una administración intermedia y es difícil venderla. Pero hay que estar muy orgullosos.

–¿Qué piensa de que la secretaria general del PP en Andalucía diga que la Diputación es como una Junta de Andalucía pero en chico?

–Los políticos no podemos hablar por hablar y creo que ella quiere desembarcar como elefante en una cacharrería y eso es mentira y además es un error. Los políticos no podemos hablar por hablar y además calentar el ambiente.

–La Justicia investiga su presunta implicación directa en un supuesto soborno para evitar una moción de censura en Aljaraque. ¿Cómo afronta el caso?

–Yo siempre he confiado en la Justicia y siempre lo voy a seguir haciendo. Yo, como Ignacio Caraballo, estoy muy tranquilo. Si se sigue el recorrido de las declaraciones..., ya han dicho que nada tienen que ver conmigo y que no hay relación mía ni del partido con la contratación de esta persona [en la causa se recoge que la moción de censura se canceló una vez que se dio empleo en la empresa pública Aguas de Huelva a la mujer de uno de los concejales relacionados en el caso]. Estoy muy tranquilo, de verdad. No sé cuándo se va a solucionar... Hace poco ha habido una reunión de los abogados de todas las partes porque se ha pedido el archivo de la causa, porque no tiene consistencia ninguna, pero se tiene que completar porque uno de ellos no pudo asistir por culpa de un incidente... Esperamos que la Audiencia decida, pero estoy muy tranquilo.

–¿Va a repetir como presidente de la Diputación?

–No lo sé. De verdad. Lo tengo que decidir antes de marzo y hoy, no lo sé.

–Pero en una lista si irá, ¿no?

Sí. Bueno, si me pone mi alcaldesa.

–¿Cuándo lo va a decidir?

–Hasta primeros de marzo no lo voy a decidir. ¿Por que? Porque uno lleva muchos años en la política y a mi me gusta meterme al cien por cien... Desde el punto de vista personal, lo tengo que pesar. Es verdad que hay una situación complicada en el partido y quizá lo mejor para el partido es que siga desde la tranquilidad.

–¿Qué reflexión debe hacer el PSOE Andaluz tras el 2-D?

–Esto ha sido un encontronazo, una varapalo que no esperábamos. Debemos asumir que estamos en la oposición.

–Pero eso choca con la realidad, que dice que no se va a dejar al Gobierno ni los cien días de cortesía...

–Una cosa es contundencia y que la gente lo vea como oposición seria. La agresividad de las redes nos ha ganado a los partidos más sensatos y hace falta mucho diálogo y una mente muy abierta para hacer un análisis real. No debemos hacer una oposición agresiva, sino contundente. Debemos asumir dónde estamos cada uno. Una oposición seria, contundente y con iniciativa. Parece que lo que se quiere es la agresividad, pero debemos buscar un espacio; cada uno, el nuestro.

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