Huelva

Fertiberia deja en manos de las administraciones la recuperación de las balsas de fosfoyesos

  • La empresa considera que su plan que recuperaría la zona en diez años es la alternativa más factible 

El responsable del proyecto de regeneración de las balsas de fosfoyesos, Juan Ramón Miró, en su comparecencia de esta mañana El responsable del proyecto de regeneración de las balsas de fosfoyesos, Juan Ramón Miró, en  su comparecencia de esta mañana

El responsable del proyecto de regeneración de las balsas de fosfoyesos, Juan Ramón Miró, en su comparecencia de esta mañana / Alberto Domínguez (Huelva)

El encargado de la dirección técnica del proyecto de restauración de las balsas de fosfoyesos de Fertiberia, Juan Ramón Miró, ha dejado claro que el plan presentado por la empresa y "tutelado por la Audiencia Nacional" es "la mejor alternativa posible para la recuperación de las más de 720 hectáreas afectadas en la ciudad de Huelva" y ha señalado que está en manos de las administraciones, tanto del Ministerio de Transición Ecológica, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta y el Ayuntamiento de la capital, la agilización de los permisos que permitan la total recuperación de la zona "en un periodo de diez años", para lo que sería necesaria una inversión ya prevista cercana a los "70 millones de euros".

Acompañado por el gerente de la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas (Aiqbe), Rafael Romero, el responsable de la empresa que vertió los fosfoyesos en ese lugar, ha reconocido que "la politización y al desinformación son los dos problemas que más influyen a la hora de encontrar una solución definitiva a la regeneración del entorno, con grupos que viven exclusivamente de alimentar esa polémica".

Miró ha detallado el proceso administrativo que ha llevado hasta el día de hoy, cuando se está a la espera de la Declaración de Impacto Ambiental del plan propuesto por Fertiberia que espera que "sea favorable, ya que hemos cumplido a rajatabla todos los requerimientos hechos por parte de la Audiencia Nacional, que básicamente reconocía que la solución a la presencia de las balsas pasaba por actuaciones sobre el terreno en el que se encuentran asentadas y rechaza el traslado a otro lugar". El responsable de la empresa cuantificaba lo que dicho traslado puede suponer, "unos 500 camiones circulando por las carreteras de Huelva durante 30 años y trasladando los fosfoyesos a diez vertederos municipales de otros tantos municipios, que habría que tratar de la misma manera que se va a hacer en Huelva".

En esencia, el plan pasa por el sellado de las posibles filtraciones de agua, así como el cubrimiento de toda la superficie con una capa de polímero, que iría seguida de 60 centímetros de arcilla, un material impermeable, seguida por otros 40 centímetros de tierra de cultivo sobre la que se plantarían especies autóctonas que vivirían sin problemas en un entorno como el de las marismas".

Desde Feriberia se quiso descartar por completo "la peligrosidad de los fosfoyesos" y ha recordado que "la dosis media anual en España son 3,7 sievert (unidad de medición de la radiactividad); por un escáner se llega a los 7; las balsas de fosfoyesos apenas llegan a 1". De hecho, la nota dada a conocer por el Consejo de Seguridad Nuclear, señalaba específicamente que las zonas radiactivas repartidas por la geografía nacional, entre las que se encuentran los fosfoyesos, no son peligrosas para la población". Además, ha querido adelantar que "cuando termine el proceso de regeneración, la radiactividad que genere será menor que la que hay en el entorno natural".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios