Entrevista a Daniel Zamora | Responsable de Meteohuelva Daniel Zamora: “O el otoño se comporta bien o 2019 batirá récords en sequía”

  • Apunta que desde el inicio de año ha llovido en Huelva 88 litros por metro cuadrado cuando la media anual es de 500

  • Dedica media hora al día a la meteorología, excepto en Semana Santa

Daniel Zamora en el periódico de 'Huelva Información'. Daniel Zamora en el periódico de 'Huelva Información'.

Daniel Zamora en el periódico de 'Huelva Información'. / Alberto Domínguez

Cuando mira al cielo de Huelva lo hace de forma diferente al de resto de personas. Su pasión por la meteorología lo ha llevado a ser un referente para los onubenses y las cofradías de la ciudad y la provincia.

Meteohuelva es ya un referente en la provincia. Usted es el hombre del tiempo de Huelva.

–Más bien el aficionado. Siempre me gusta incidir que soy un aficionado, no soy un profesional. Los profesionales de la meteorología son los funcionarios de la Agencia Estatal de Meteorología. Así que afición, pero sí, gracias a Dios, Meteohuelva empezó a crecer, sobre todo a través de twitter y se ha convertido en lo que es ahora.

–¿Cómo surge su pasión por la meteorología?.

–No surge, simplemente desde pequeño. Ya con 5-6 años mi madre siempre me comenta que me llevaba horas asomado a la ventana, viendo llover, las nubes... es una afición que ya estaba en mí. Empezó a crecer de una forma muy importante con internet, que es cuando me di cuenta que había muchos aficionados a la meteorología, y a través de foros y redes sociales.

–Ahora tiene una estación, ¿cómo se llega desde pequeño a este punto?

–Al principio, con unos 13 años, tenía una pequeña estación de 15 euros que te medía la temperatura. Más adelante cuando empecé a trabajar, fui ahorrando y ya me compré una estación un poquito más profesional. La que tengo ahora mismo instalada en la Avenida Francisco Montenegro ya es profesional. Te mide temperatura, lluvia, velocidad del viento y su dirección, y a parte te permite conectar la estación a un ordenador, que sube los datos automáticamente a la web. Y esta estación ya es cara, ronda los 800-900 euros. Aparte de ésta tengo otra en Valdelamusa, que la tengo instalada en Matsa, porque tengo un acuerdo de colaboración.

–Si no es un profesional, ¿qué le queda por aprender?

–En España para ser meteorólogo o tienes una Licenciatura de Física o de Geografía y yo me fui a Informática, así que de momento me voy a quedar en aficionado. No tengo más interés.

–¿Por qué no llegó a estudiar Física?

–Porque nunca se me ha dado bien. Es que en España no existe la carrera de Meteorología, en otros países sí, como Estado Unidos.

–Lo que hace alrededor de la meteorología, ¿sigue siendo un hobby o ya es algo más serio?

–La mayoría del año es un hobby, pero hay épocas, como Semana Santa, que es una especie de obligación (risas). Pero lo normal es que el resto del año le dedique una media hora al día para actualizar la página web, miro las previsiones, y luego contesto las preguntas de twitter, que hay días que está tranquilo pero hay otro días (lluvias, frío...) en los que hay mínimo unas 50 consultas al días. Y de momento, intento contestarlas.

–Le avalan 17.700 seguidores en twitter, ¿supone una presión añadida? ¿una responsabilidad?

–Hay responsabilidad por la sencilla razón de que confían en mí. Lo que pasa que siempre intento decir que la meteorología no es una ciencia exacta, lo que transmito son las previsiones que nos proporcionan los modelos meteorológicos, que tienen una probabilidad de acierto pero no son 100% exactos. El día que se pronostica lluvia y al final no llueve el modelo es que ha fallado, pero sí que existía esa posibilidad.

–¿En qué momento llegó su punto de inflexión en las redes sociales?

–Cuando superé los 5.000 seguidores. Y cuando en Semana Santa había más de 200 preguntas al día ya me dí cuenta de que Meteohuelva ya se había convertido en una cuenta de servicio público.

–En sus previsiones hay una seguridad basada en unos argumentos, ¿qué formación o estudios hay por su cuenta?.

–He hecho cursos on line de meteorología y me he leído muchísimos libros. Y sobre todo conocer cómo funciona el clima, que por ejemplo el de Huelva es un poquito especial.

–Defínalo.

–Estamos en una zona del litoral. Dependemos muchísimo de dónde procede el viento. Mezclamos años que llueve muchísimo con otros, como 2019, que son de una extrema sequía. Es especial e irregular.

–Eso es lo divertido para un meteorólogo.

–Claro, al final la meteorología es eso. Es una afición que te hace disfrutar de los fenómenos. Yo disfruto cuando hace mucho frío, cuando llueve mucho o cuando hace mucha calor. Por ejemplo si existe la posibilidad de superar un registro histórico, ese día los aficionados nos los pasamos muy bien porque no dejamos de mirar los registros.

–Entonces, tendrá días que no se le olviden nunca.

–Hubo un día de abril de 2017 que cayeron en Huelva 150 litros por metro cuadrado. Estaba yo trabajando y me acuerdo de cómo se sumaban litros continuamente de forma impresionante. Era algo exagerado, además estuve rezando que no se fuera la luz por los servidores de la estación.

Daniel Zamora. Daniel Zamora.

Daniel Zamora. / Alberto Domínguez

–Meteohuelva no es solo una referencia para los onubenses sino que también lo es para las cofradías, ¿en qué momento le suena por primera vez el teléfono de una Hermandad preguntando consejo para salir o no a la calle?.

–No me acuerdo en qué año fue, pero fue la Hermandad del Perdón, un Lunes Santo hace 7-8 años. Me escribieron un correo. Después me llamaron, había posibilidad de lluvia y creo recordar que les recomendé salir. Salieron y se salvó el día. El Consejo de Hermandades y Cofradías les dijeron que por qué salían si se esperaba muchísima agua.

–A partir de ahí comenzó una rueda.

–Los hermanos mayores comenzaron a pasarse mi teléfono. Y en la primera legislatura de Antonio González en el Consejo de Hermandades y Cofradías, me llamaron y me pidieron la colaboración. Aparte de consultarme a mí, lo hacían por otras vías, como es su obligación. Yo siempre les decía que era un simple aficionado. Yo digo la previsión, una probabilidad, lo que te pueden encontrarse por el camino... pero nunca digo si tienen que salir o no. Dependiendo de cada hermandad, que cada uno tome su decisión.

–¿Era cofrade antes de que ocurriera todo esto?

–No, no. Soy cofrade a la fuerza (risas). Pero cuando he ido entrando en muchas juntas de gobierno me he dado cuenta del tremendo esfuerzo que hay en una hermandad. Del trabajo, de la solidaridad, es impresionante. Me he dado cuenta de lo importante que son para la ciudad de Huelva, para la provincia. Ahora soy hermano del Perdón, Tres Caídas, Salud y Redención.

–¿Le llaman hermandades de la provincia?

–Sí. Hace unos 4-5 años me llamaban de Aracena, La Palma...hasta de Sevilla capital me ha llegado a llamar una hermandad. En el tema de los pueblos las procesiones suelen comenzar a salir el Miércoles Santo o Jueves Santo. Pues esos días como haya problema de lluvia es terrible a nivel telefónico. Hay días que te saturas.

–Se puede decir que la Semana Santa es el período de tiempo con más responsabilidad de todo el año, ¿hay otros momentos en los que también le llamen?.

–Un ejemplo claro es la Cabalgata de Reyes Magos de 2018. Esa semana fue de presión. El Ayuntamiento me decía que qué hacían el 5 de enero por la tarde. Yo les decía que les daba la previsión pero no la decisión. A las 5 de la mañana del día de la cabalgata ya estaba despierto mirando previsiones y enviando los últimos partes al Ayuntamiento. Y fue cuando decidieron adelantar una hora la salida. Ese día había un frente frío, que es más fácil de predecir, ya que se modelizan bastante bien y puedes prever a qué hora va a llover. Entonces les dije que la lluvia aparecería sobre las 18:00-19:00, fue cuando decidieron adelantaron la salida. Corrieron para que cuando empezara a llover estuvieran cerca del Ayuntamiento. Y gracias a Dios se cumplieron las previsiones. Ese semana fue estresante.

–¿Y algún colectivo le llama?

–Sí. Cuando hay algún acto al aire libre, o alguna carrera deportiva.

–El otro día chispeó en la capital después de más de 140 días sin que cayeran precipitaciones, ¿es preocupante la falta de agua en Huelva?

–Son preocupantes los registros desde el inicio de 2019. Desde enero sólo se han recogido 88 litros por metro cuadrado cuando la media anual son 500. O el otoño se comporta bien o 2019 batirá récords en sequía. De momento los pantanos tienen agua pero como siga la sequía habrá problemas. Y no sólo en los pantanos sino en la agricultura. Pero es que tenemos un clima tan irregular que a lo mejor viene un mes de diciembre en el que caen 400 litros y se soluciona en 5 días la sequía.

–La experiencia ¿qué le dice que ocurrirá este otoño e invierno?

–Es imposible de predecir. En 2017 llevábamos arrastrando una sequía importante, el otoño y el invierno fueron secos, pero fue llegar el día 28 de febrero, y se llevó un mes de marzo lloviendo sin parar y fue cuando se solucionaron los problemas.

–Lo que se palpa en la calle es que ahora el verano comienza y termina más tarde.

–La memoria meteorológica es muy corta. Sí, en 2018 y 2019 los meses de junio y julio fueron más fríos de los normal. Pero la gente no se acuerda de 2017, 2016 y 2015, cuando mayo, junio y julio batieron récords históricos de calor. Este año, agosto fue un poco más caluroso de lo normal y septiembre está siendo normal.

–¿Hablamos de otros fenómenos como meteoritos o bolas de fuego?

–¿Astronomía? Me gusta pero no me ha llamado la atención como para seguirla.

–¿Tiene amigos aficionados a la meteorología?

–Tenemos una gran familia en toda España y nos solemos reunir. En Huelva hay algún aficionado pero en España hay una gran afición. Y nos solemos reunir con las familias.

–Una de sus luchas es la búsqueda de fondos para la investigación del síndrome de Rett.

–Hay un Daniel Zamora antes de que le diagnosticaron la enfermedad a mi hija y después hay otro. Antes había una persona normal con sus caprichos y después de que nos dieran la noticia hay otro que le da la importancia necesaria a las cosas. Y lo verdaderamente importante son tus hijas y tu familia. El síndrome de Rett es una enfermedad genética que lo que hace es que las neuronas de tu cerebro no se conecten con las diferentes partes del cuerpo. Es decir, su cerebro no es capaz de transmitir las órdenes al resto del cuerpo. La mayoría no pueden andar, ni hablar. Sufren un retraso y al ser una enfermedad rara no se dedica un dinero a la investigación.

–¿Cómo lo hacen entonces?

–Somos los padres, que nos asociamos en Mi Princesa Rett, que desde aquí pido a toda la ciudadanía de Huelva que se asocie, que son solo 5 euros al mes. Todo el dinero que recaudamos a través de los socios y de los actos que organizamos en toda España (conciertos, pruebas deportivas...) lo mandamos al Hospital San Juan de Dios de Barcelona, que es el único en el país que se dedica a encontrar unas curas. La esperanza está ahí.

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