Huelva

Decal y Lipsa refinarán y exportarán biocombustibles hechos de grasas animales

  • La previsión apunta a un movimiento de medio millón de toneladas al año a través del Puertos

  • La materia prima se importará de países como Argentina, Brasil y Uruguay

Muelle de la empresa Decal en las instalaciones del Puerto de Huelva desde donde se exportarán los biocombustibles. Muelle de la empresa Decal en las instalaciones del Puerto de Huelva desde donde se exportarán los biocombustibles.

Muelle de la empresa Decal en las instalaciones del Puerto de Huelva desde donde se exportarán los biocombustibles. / M. G. (Huelva)

El pasado 16 de noviembre, el Puerto de Huelva y la Subdelegación del Gobierno en la provincia, anunciaban la autorización para que los muelles onubenses pudieran albergar instalaciones para el refino y posterior exportación vía marítima de biocombustibles hechos a partir de grasas animales. De las dificultades que este mero formalismo traen aparejadas, dan buena prueba los trámites que se iniciaron el año pasado. La principal dificultad radicaba en la implicación del Puesto de Control Fronterizo situado en las instalaciones del Muelle Sur; su papel en esta cadena es fundamental, toda vez que debe ocuparse de que esas grasas sean de deshecho y que no se deriven de ninguna manera a la cadena de alimentación humana.

Además, se basa en una directiva comunitaria por la cual los combustibles deben estar conseguidos a través de métodos no basados exclusivamente en los fósiles, dadas las consecuencias medioambientales que se derivan de ellos. Todo ello se moverá por las instalaciones portuarias cuyas previsiones se inician en unas 100.000 toneladas en un primer momento, pero que podrían llegar a triplicarse una vez puesta en marcha la iniciativa.

El director de Decal, Carlos Gutiérrez y el de Lipsa, Pablo Climent, reconocen a Huelva Información los pormenores de una actividad que comenzará en breve su andadura en las instalaciones de ambos en los terrenos del Puerto de Huelva y que están llamados a ser una de las actividades que, por un lado incrementen el tráfico marítimo y por otra, dar un paso adelante en la sostenibilidad de la industria de biocombustlbles.

Interior de las instalaciones de Lipsa donde se refina el nuevo biocombustible. Interior de las instalaciones de Lipsa donde se refina el nuevo biocombustible.

Interior de las instalaciones de Lipsa donde se refina el nuevo biocombustible. / M. G. (Huelva)

Lipsa acomete un cambio productivo el año pasado, que está encaminado, según Climent a poder “refinar materias primas para la producción de biocombustibles dada la creciente demanda de clientes, algunos de ellos comunes con Decal. Entre esas materias primas está la grasa animal. En España la producción de la misma es limitada, por lo que se hace necesario acopiar grasa animal procedente de otros países para atender la creciente demanda de ese producto en el mercado. De lo anterior surge la necesidad de solicitar los permisos necesarios para que instalaciones como Decal, que mueven producto a granel por cuenta de terceros en el Puerto de Huelva, soliciten ser parte del Puesto de Control Fronterizo (PCF) recientemente autorizado en el Puerto de Huelva, requisito necesario para la importación de las grasas animales de terceros países”.

Las grasas animales no destinadas a consumo humano se rigen por la normativa Sandach, que implica unos niveles de control exhaustivo con objeto de garantizar que no acaban en la cadena alimenticia. Además, este permiso se tramita a nivel europeo lo que hace que la cadena burocrática se amplíe y se haga mucho más farragosa. A pesar de ello, “la colaboración y la implicación de las autoridades involucradas ha sido decisiva para conseguir este permiso en un tiempo récord”, aseguran desde las empresas instaladas en Huelva que se ocuparán de desarrollar todo el proceso.

A partir de la obligatoriedad en toda Europa de que parte de los combustibles provengan de fuentes que no sean los hidrocarburos (Directiva RED II), la demanda de este tipo de productos se ha disparado. La grasa animal Sandach “cumple con los requisitos de sostenibilidad por lo que es una materia prima apreciada por nuestros clientes”.

Vista aérea de las instalaciones de Lipsa. Vista aérea de las instalaciones de Lipsa.

Vista aérea de las instalaciones de Lipsa. / M. G. (Huelva)

El sector cárnico de la provincia de Huelva también aportará una parte de las grasas animales no utilizadas para el consumo en alimentación , algo que se lleva a cabo en la actualidad, aunque “las cantidades ingentes de producto que se van a necesitar a corto pazo en toda Europa hace necesario contar con la importación de otros países con más generación como Argentina, Brasil y Uruguay.

Pero ¿cómo se consigue pasar de un producto que se desperdicia a conseguir un combustible apto para ser utilizado en vehículos de todo tipo? Según confirman desde Lipsa, “en primer lugar se ha de refinar, esto es, retirar aquellos componentes que perjudican al proceso de biocombustibles en sí. Después, las plantas de biodiesel, las refinerías de petróleo en coproceso o las plantas de HVO la convertirán en combustible apto para su uso”.

Sobre las inversiones que serán necesario acometer en las instalaciones que tanto Lipsa como Decal tienen en la provincia de Huelva, la primera de ellas ya las ha comenzado a implementar, lo que le ha permitido convertirse en la primera planta de España “en hacerlo de forma exclusiva para sus clientes contando con Decal como partner necesario para la entrada y salida de la mercancía por vía marítima en grandes volúmenes” .

Estas inversiones se han llevado a cabo con la previsión de demanda que espera conseguir de este tipo de combustibles que, en un principio son bastante halagüeñas, por lo que cuentan con que será necesario ampliar la capacidad de producción y de almacenaje a corto plazo. Las estimaciones apuntan a que ya para el próximo año “tendremos que empezar a acometer estas infraestructuras, con un calendario de inversiones previsto a desarrollar en los dos próximos ejercicios, hasta 2023”.

La utilización del biocombustible una vez refinado no difiere del convencional, ya que se puede utilizar en vehículos de transporte en general (automóviles, barcos o aviones ) y en cualquier aplicación en la que se utilicen los combustibles fósiles. Estos biocombustibles pueden ir mezclados con el procedente del petróleo, o no en función de su calidad.

Las previsiones de movimiento de toneladas a través de los muelles de Decal situados en el Puerto Exterior, son complicadas de estimar, toda vez que depende de la evolución de los mercados internacionales en la actualidad bastante paralizados como consecuencia de las restricciones a la economía con motivo de la crisis sanitaria, aunque el año que viene podrían estar muy por encima del medio millón de toneladas. Este número está ligeramente por encima de lo señalado por la propia Autoridad Portuaria de Huelva que estimaba que el primer año de su puesta en funcionamiento tendría una demanda en torno a las 320.000 toneladas.

Vista aérea de las instalaciones de Decal. Vista aérea de las instalaciones de Decal.

Vista aérea de las instalaciones de Decal. / M. G. (Huelva)

El movimiento de dichas toneladas se hará exclusivamente a través del muelle de Decal en los terrenos del Puerto de Huelva, toda vez que esta empresa es el partner logístico de Lipsa y está autorizado para el tratamiento de grasa animal a granel “por lo que se convertirá en un operador clave que a buen seguro liderara estos movimientos a nivel nacional”.

Lipsa ya produce una cantidad de entre 5.000 y 10.000 toneladas al mes contando con las instalaciones de Decal para algunas operaciones spot con grasas de origen europeo transportadas por vía marítima. “Con esta posibilidad de traer grasa animal más competitiva y en abundancia a través de Decal podremos , a corto plazo, triplicar esta cifra”.

La presidenta de la Autoridad Portuaria de Huelva, Pilar Miranda, reconocía en la presentación de este nuevo proyecto que “es fundamental adaptarnos a las nuevas exigencias y demandas de este tipo de mercancías” y recordó que “los trámites para llevarlo a cabo comenzaron en septiembre del año pasado”, algo que era fundamental para poder recibir las importaciones de grasas animales procedentes de países latinoamericanos.

Los procedimientos pasan por conseguir las dotaciones adecuadas en el Puerto de Huelva para poder almacenar, inspeccionar y asegurar la trazabilidad de la mercancía, por lo que es necesario superar una serie de inspecciones técnicas que ayuden a verificar estos aspectos.

A pesar de que el volumen de movimiento portuario se añadirá al capítulo de graneles líquidos –en la actualidad el más importante en el Puerto de Huelva– se trata de un proyecto más que ayuda a la diversificación de tráficos que los responsables portuarios llevan a cabo en los últimos años.

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