Huelva

Consejos de los bomberos de Huelva para prevenir los incendios causados por estufas y calefactores

  • El Consorcio de Bomberos lanza una serie de consejos básicos ante la bajada de las temperaturas

Una mujer observa los diferentes tipos de estufas y calentadores en una tienda de electrodomésticos. Una mujer observa los diferentes tipos de estufas y calentadores en una tienda de electrodomésticos.

Una mujer observa los diferentes tipos de estufas y calentadores en una tienda de electrodomésticos. / M. G. (Huelva)

El acusado descenso de las temperaturas que experimentamos en los últimos días en la provincia de Huelva conlleva un notable incremento del uso de los sistemas de calefacción, braseros, radiadores y chimeneas. Sin embargo, estos aparatos y sistemas de calefacción que ayudan a combatir las bajas temperaturas pueden suponer un grave peligro de incendio si no se siguen unas pautas básicas de actuación responsable. A ello se une también que en estas fechas prolifera el uso de aparatos eléctricos con la iluminación y los adornos navideños.

Por ello, el Consorcio Provincial contra Incendios y Salvamentos de Huelva lanza una serie de recomendaciones para evitar riesgos que puedan derivar en el origen de un incendio en el hogar. En cuanto a los aparatos eléctricos, es importante no puentear la instalación y no sobrecargar las líneas eléctricas con conexiones en contactos múltiples (ladrones) ni tener varios aparatos conectados a la misma toma de corriente (cuidado con las luces de Navidad). Lo recomendable es redistribuir los aparatos o instalar circuitos adicionales. Además, hay que cuidar que los cables de lámparas, aparatos eléctricos y motores de maquinaria se encuentren en perfectas condiciones. Y, por supuesto, hay que utilizar enchufes y cableado homologado y de calidad.

Hay que tener especial cuidado con los más pequeños de la casa. Los niños nunca deben manipular aparatos eléctricos. Es especialmente necesario tapar las clavijas de los enchufes que no se estén utilizando para evitar que puedan meter los dedos o cualquier objeto que pueda producir una descarga.

El binomio agua-electricidad es sinónimo de accidente. El agua es un buen conductor de la electricidad, por lo que bajo ningún concepto se debe mojar la instalación. Especial atención en los cuartos de baño al uso de secadores, aparatos de radio o cualquier otro dispositivo eléctrico enchufado, nuca permitir que puedan mojarse ni su uso descalzo, ya que se corre el riesgo de sufrir una electrocución. Con respecto a los sistemas y aparatos de calefacción, el Consorcio de Bomberos recomienda seguir estas pautas específicas para cada uno de ellos.

Con las estufas de aire caliente, de barras y de aceite, lo primordial es no recalentar calentadores eléctricos que funcionan con resistencia, respetar la distancia necesaria entre aparatos calefactores y materiales combustibles de la vivienda (cortinas, manteles, colchas, ropa de camilla etc) y no debe utilizarse nunca los aparatos calefactores para secar la ropa. Los bomberos recomienzan tener especial cuidado con las estufas catalíticas o de incandescencia. Los braseros de aceite o aparatos más modernos como los paneles de lana de roca o los emisores térmicos que se instalan en las paredes son más eficientes y mucho más seguros. Hay que utilizar siempre una rejilla de protección en el caso de los braseros por incandescencia.

En cuanto a las estufas de carbón o leña, se recomienda encarecidamente erradicar por completo su uso, ya que emiten gases tóxicos que producen la muerte. En caso de usarlas, es absolutamente imprescindible apagarlas por la noche y utilizar una rejilla de seguridad.

La chimenea es uno de los principales focos de origen de incendios durante los meses de otoño e invierno. Antes de instalarla se deben inspeccionar los conductos del edificio, ya que pueden estar dañados o cerrados y producir fuegos interiores en las estructuras de madera. Además, se deben afianzar el perfecto tiro y evacuación de gases al exterior. De lo contrario, pueden producirse muerte por inhalación de monóxido de carbono. Por este motivo, es imprescindible deshollinar una vez al año.Otra práctica habitual que hay que desterrar es la de encender la chimenea con líquidos inflamables como alcohol o gasolina, ya que se corre un alto riesgo de explosión. Es necesario apagar la chimenea a la hora de dormir o cuando la casa vaya a quedarse vacía. Y, por supuesto, hay que utilizar una rejilla de seguridad y aislar el entorno de la chimenea de elementos combustibles.

En caso de verse inmerso en cualquier emergencia, hay que llamar de inmediato al teléfono 112. Es gratuito y puede contactar aunque no tenga cobertura, saldo o incluso sin tarjeta en el móvil. Está a su servicio 24 horas los 365 días del año.

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