Elecciones Generales 10-N | Candidato al Congreso por Unidas Podemos Alejandro García: “Estamos en serio riesgo de perder el escaño en favor de Vox”

  • El número uno reclama el voto para mantener la fortaleza de la izquierda

  • Asegura que una empresa pública energética puede invertir en la provincia

El candidato número uno de Unidas Podemos al Congreso por Huelva, Alejandro García, posa para la entrevista.

El candidato número uno de Unidas Podemos al Congreso por Huelva, Alejandro García, posa para la entrevista. / Alberto Domínguez

Alejandro García logró el escaño in extremis el 28 de abril pasado. Unidas Podemos se lo jugó hasta el final con Vox, al que aventajó en sólo 330 votos, en la provincia de Huelva. Ahora aspira a revalidar el resultado pero alerta del empuje conservador y de los efectos que puede tener en las políticas progresistas para el país.

–¿Cómo llegan a este 10-N?

–A nivel general, bien. Más o menos todas las encuestas nos dan el mismo resultado, aunque quisiéramos más. Pero en lo que notamos una mejoría es en los apoyos que recibimos en los actos y, sobre todo, en la financiación. Hemos recaudado ya hace días el doble de lo que se recaudó en la anterior campaña. Eso nos da expectativas de que hay un revulsivo que no se notará quizá ahora pero sí después.

–¿No les pasarán factura estas negociaciones fallidas?

–En las negociaciones, siempre hemos sido claros. Llevamos tiempo insistiendo en que los gobiernos de partido único se han terminado en España; la gente ha votado multipartidismo y en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos se gobierna ya con varios partidos. También en Europa. Si a la segunda o a la tercera el Partido Socialista no ha querido aceptar la realidad, en esta tercera sí lo va a hacer. Desde que entramos en 2015 en las instituciones con cinco millones de votos entendíamos que teníamos que gobernar conjuntamente con el Partido Socialista porque entre los dos sumábamos el bloque progresista en España.

–En general hay hartazgo de la sociedad hacia la clase política.

–Sí. Y creo sinceramente que una de las cosas que contribuyen a ello es que en los debates mediáticos se hable de cosas que les interesan mucho a los políticos pero poco a las personas. Por ejemplo, la sentencia del procés. A una persona de Huelva le preocupa tener trabajo, tener asegurada la pensión o lo que pasa con los fosfoyesos y el cambio climático. Pero en la tele nacional no se habla nada de eso.

–Parece que todo apunta a una abstención alta.

–La abstención interesa claramente al bloque conservador. Son los partidos de la derecha, tanto PP como Ciudadanos y Vox, los que están intentando que haya hartazgo. Hace un par de semanas salió en las calles una campaña blanca, que no parece tener autor, llamada No cuentes conmigo, con la cara de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, diciendo: “Yo no voto el día 10”. Un periodista ha descubierto que detrás está uno de los asesores que trabaja para Pablo Casado y el PP, que ha diseñado esa campaña para que entre la gente progresista no se vaya a votar. Si una buena parte de los progresistas se quedan en casa, el sistema electoral va a premiar la acumulación de votos en el bloque conservador, y en Huelva, PP, Ciudadanos y Vox van a tener diputados y puede que nosotros no. Y si el Partido Socialista se queda con dos es porque históricamente tiene un voto asentado.

–El CIS les deja sin escaño pero en beneficio del PSOE.

–Ese CIS nace tarde porque el trabajo de campo se hizo a finales de septiembre, cuando se acababa de disolver el Congreso de los Diputados. Fue antes de que se produjera la sentencia del procés, y antes del vuelo de Franco de un cementerio a otro. Eso creo que ha producido hartazgo en la ciudadanía en general pero también creo que está produciendo exaltación en ciertos partidos de extrema derecha, que estaban muertos, como recoge ese CIS, y que ahora están creciendo, incluso, dicen las encuestas, por encima de Unidas Podemos en número de escaños, no en número de votos. Aquí en Huelva, por un puñado de votos, puede sacar el escaño Vox y nosotros quedarnos fuera. Puede que al final tengan más escaños aunque tengan menos votos. Y es peligroso.

–En Huelva parece que van a pelear a fondo para superar los 330 votos que les separaron en abril.

–Lo he dicho ya: vienen a por nosotros. Estamos en serio riesgo de perder el escaño en favor de Vox, a menos que crezca un poco su voto y que haga efecto la campaña que han lanzado para incrementar la abstención. Aún así, estamos trabajando, intentado explicar nuestro programa, recorriendo la provincia, hablando en los medios... Estamos fuertes también pero los equilibrios de bloques son los que son, y el sistema electoral es así.

–Puestos a perder, ¿no prefieren en favor del PSOE, como dice en CIS, que en favor de Vox?

–Pero eso no se va a producir. El Partido Socialista ha tocado ya techo en la provincia de Huelva, donde no saca tres diputados desde 2008, antes de existir el multipartidismo. Quien vote al PSOE buscando esos tres diputados, no lo va a conseguir y sí va a conseguir que nosotros tengamos menos votos y Vox saque el escaño. Vox estuvo a 330 votos de nosotros en abril y el PSOE se quedó a miles de votos del tercer escaño.

–¿Entonces no temen una llamada al voto útil socialista?

–Insisto en que en Huelva, por el sistema electoral que tenemos, apoyar al PSOE por el voto útil es darle el escaño a Vox.

–¿Y qué proponen en esta convocatoria de noviembre para captar el voto que necesitan?

–Estamos en un contexto de repetición electoral y la situación del país no ha cambiado absolutamente nada. Ya al comienzo de la precampaña lanzamos el mensaje de que las razones siguen intactas y Huelva sigue siendo una provincia que, por desgracia, es número uno o dos en un montón de ranking vergonzosos para la clase política onubense que ha tenido responsabilidad de gobierno. Somos el número uno o dos en desempleo en toda España, el número uno en brecha salarial de género, los terceros en accidentes laborales, los segundos en paro juvenil... Eso es lo que nos tiene que preocupar. Y la gran medida que afecta al paro en este país y la precariedad, que es lo que afecta especialmente a Huelva, es la reforma laboral, la gran asignatura pendiente de la izquierda en España y que el PSOE ha renunciado a afrontar. Nosotros queremos dignificar el trabajo de la gente que tiene empleo con una modificación de la reforma laboral. Y, por otro lado, queremos subir el SMI que conseguimos poner en 900 euros –porque el PSOE lo quería subir a 800– y de la que se ha beneficiado a más de 130.000 personas en Huelva. Esa subida la queremos llevar ahora hasta los 1.200 euros.

–En Huelva hay además una falta de inversiones acumulada.

–Y a nivel general, pero que afecta especialmente a Huelva, queremos vincular la creación de empleo con la lucha contra el cambio climático. Vamos a crear una empresa pública de energía, para recuperar el control sobre la producción de energía en España y favorecer el ahorro energético de las familias, creando 600.000 puestos de trabajo. Huelva es la provincia con más horas de luz en España, tiene costa y mucho viento, por lo que es una provincia en la que se puede generar energía renovable de una manera que no se podría hacer en el resto de España. Sería una inversión clara del Estado, en una provincia, como la de Huelva, que, además, es de las más afectadas por el desempleo.

–¿Qué pasará si volvemos al mismo punto de partida tras el 10 de noviembre?

–Las decisiones respecto a la investidura, como ya ocurrió, no las toma la dirección del partido sino los inscritos y afiliados. Además, si somos fuertes, al PSOE no le va a quedar más remedio que virar hacia el bloque progresista; si no, van a estar tentados de un acuerdo con Ciudadanos; y si no estamos fuertes ninguno de los dos y el bipartidismo es predominante, se tendrá que entender con el PP.

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