Huelva

El 10% de los presos de Huelva cumple condena por delitos de seguridad vial

  • La Audiencia rebaja de 4 a 2,5 años la pena al conductor ebrio que se empotró contra un camión y causó la muerte de su acompañante en Almonte

Un agente en el acceso al apartamiento del penal onubense. Un agente en el acceso al apartamiento del penal onubense.

Un agente en el acceso al apartamiento del penal onubense. / Alberto Domínguez (Huelva)

Uno de cada diez internos de la prisión de Huelva, concretamente el 10,3%, cumple condena por delitos contra la seguridad vial. Así lo indicó ayer la Fiscalía onubense, que detalla que son 114 los reos (de una población reclusa de 1.100) que están dando cumplimiento entre rejas por este tipo de infracciones penales.

A ellos hay que sumarles otros seis que dan cumplimiento al final de estas penas impuestas por los jueces en el Centro de Inserción Social (CIS) David Beltrán de Huelva, de los 100 que conforman su nómina de reclusos.

En este contexto y en plena semana horribilis para los siniestros viales en la provincia (con tres fallecidos en Huelva y Paymogo y varios heridos de gravedad) trascendió ayer que la Sección Primera de la Audiencia onubense ha rebajado de cuatro a dos años, seis meses y un día la condena impuesta por el Juzgado de lo Penal 4 a un conductor ebrio que se empotró contra un camión en la A-483 en marzo de 2015, lo que le costó la vida a la copiloto que lo acompañaba. A ello le suma la privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores durante tres años, seis meses y un día.

Son 120 los internos que cumplen condena en Huelva por delitos relacionados con el tráfico

La Sala ha estimado uno de los motivos del recurso de la defensa, en el que se alegaba que se había producido un error en la individualización de la pena al no aplicársele la mínima de dos años y medio más un día de prisión y elevarla hasta los tres años. Como consta en la resolución de la apelación, a la que ha tenido acceso Huelva Información, los magistrados consideran que el juez que juzgó la causa no razonó convenientemente el alza de la condena, basándose únicamente en "la gravedad de la imprudencia cometida".

Recuerda la Audiencia que en aquellos casos en los que no se impone la pena mínima "debe existir alguna clase de razonamiento concreto o específico más allá de la mera referencia a la gravedad de los hechos o a la dicción literal de la norma (...) que sirva como elemento de juicio específico y pueda llenar de contenido" la motivación, algo que es "de máxima importancia". Por ello decide rebajar la condena finalmente al mínimo contemplado por la legislación y estimar parcialmente el recurso del condenado.

No obstante, la Sección Primera da por probado que el 5 de marzo de 2015, sobre las 21:15, el acusado conducía un Alfa Romeo de su propiedad por la carretera A-483 (que conecta Almonte con Matalascañas). Iba acompañado de una mujer. Y desató la tragedia "después de haber ingerido abundantes bebidas alcohólicas". A la altura del kilómetro 22,9 de la vía, se acabó empotrando contra un camión, lo que le costó la vida a su compañera de viaje.

SE ESTIMA QUE EN EL MOMENTO DEL SUCESO el condenado DUPLICABA O TRIPLICABA LA TASA DE ALCOHOL PERMITIDA

Reza en la sentencia que el encausado llevaba activado el control de velocidad y conducía a 100 kilómetros por hora "pese a que el máximo permitido en la zona del accidente era de 90". Asimismo, "no iba prestando la necesaria atención a la conducción, de tal forma que no vio, pese a tratarse de un tramo recto y con buena visibilidad y al alumbrado y franjas reflectantes que llevaba el otro vehículo, la incorporación a la vía" de un tractocamión con semirremolque de la empresa Bionest "que era correctamente conducido".

La maniobra del camión a la carretera principal se inició, dicen los magistrados, cuando el Alfa Romeo se encontraba a más de 325 metros de este. "Al no percatarse el acusado de la presencia del camión hasta que se encontraba a muy escasa distancia del mismo, no realizó maniobra evasiva alguna, salvo el frenado ya a escasos metros" del vehículo de gran envergadura.

De este modo, "empotró" el turismo en los bajos del semirremolque y se quedó "incrustado, resultando arrastrado por este hasta que el camionero, apercibido de que algo le sucedía a su vehículo, logró detenerlo de forma segura en el arcén a una distancia de 476 metros".

Cuando la Guardia Civil sometió al conductor condenado a las pruebas de alcoholemia, unas cinco horas después del siniestro, arrojó un resultado de 0,48 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Por ello se estima que en el momento de los hechos "tendría una tasa de alcohol que oscilaría entre los 0,54 y los 0,77", es decir, que duplicaría o triplicaría sobradamente la máxima permitida.

La mujer que lo acompañaba en el coche, de 40 años y madre de dos niños, falleció a las 3:35 del 6 de marzo de 2015 como consecuencia de las heridas. Ella llevaba puesto el cinturón de seguridad.

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